Durante el pasado fin de semana tuvimos la oportunidad de asistir a las convocatorias realizadas por los Espacios Autónomos en Londres(1), en paralelo al Foro Social Europeo(2). Asistimos a siete de los once espacios que tuvieron lugar durante esos días y a algunas de sus acciones; he aquí un breve relato de estas jornadas:

La tarde de nuestra llegada estuvimos en el Radical Theory Forum(3), en Leytonstone (RTF), donde trabajaron nueve grupos de trabajo debatiendo cuestiones relacionadas con la definición política y el futuro del movimiento de movimientos, feminismo, postmarxismo, consumo y redes de medios de comunicación, entre otros. Asistimos a una sorprendente asamblea en la que se debatía acerca de la posición que debía ser adoptada en relación al Foro Oficial (integración o resistencia) y el sentido de espacios paralelos, tratando de definir si son trincheras de supervivencia o verdaderas alternativas. Aunque desde nuestro punto de vista, se trataba de un debate que debería haber sido contemplado meses atrás, durante los siguientes días pudimos comprobar que el cuestionamiento de metodología, contenidos y posiciones políticas, sin demasiada atención prestada al desarrollo real de los acontecimientos, iba a ser una constante en esos grupos. La radicalidad democrática desde la que se definen (argumento central a la hora de explicar para qué sirven los espacios autónomos y qué les diferencia del foro oficial) se plasma, por tanto, en continuas discusiones sobre lo que hacen, sin buscar síntesis o consensos que redirijan la acción. Interesante, aunque un tanto poco operativo (¿).

En todos y cada uno de los espacios en los que estuvimos, comenzando por el RTF, se prestó especial atención a lo lúdico y lo artístico: asistimos a un interesante recital poético, medio hip-hop, medio teatro, con una extraordinaria carga política, y a las consiguientes raves, que están incorporadas como mecanismo generador de identidad, y que tienen una larga tradición en estos ambientes, sin que se llegue a saber muy bien dónde terminan y dónde comienzan las street parties y la acción política.

Después de una larga noche (dos horas para volver a casa: el transporte público es caro y lento, y las distancias abrumadoras), a la mañana siguiente acudimos a una cita para preparar acciones en el Rampart(4), en el encuentro propuesto por el Carnival Forum(5). Asistimos a la asamblea preparatoria de las acción, extraordinariamente resolutiva, en la que se dedicó más tiempo a la preparación física y psicológica de las activistas que a los detalles de las acciones: estuvimos durante una hora en un taller de mímica y capoeira, de ejercicios faciales y alguna demostración de “arte político” (un activista enseñó a tragar monedas que después caga en un cubo, y que luego expone en la calle)(¿). Los grupos salieron en dirección al centro, donde pudimos asistir a un asalto contra Starbucks (tres sedes en 15 minutos), reivindicadas por el Laboratory of Insurrectionary Imagination; performances frente a cámaras de seguridad y una pequeña concentración bajo el lema “No borders, no nations, stop deportations”.

Analizamos con curiosidad esta concepción de la acción colectiva, más centrada en garantizar unas óptimas condiciones por parte de las activistas -lazos de mutua confianza-, que en realizar acciones más elaboradas o arriesgadas. Debemos hacer constar que estábamos con dos grupos muy centrados en el activismo artístico, en los que lo simbólico nuevamente primaba sobre el resultado final; todo ello contrastaba extraordinariamente con nuestra experiencia militante en Madrid, donde la intervención política es más elaborada, aunque los vínculos políticos y personales sean débiles. Se puede explicar en parte por cierta necesidad de supervivencia en un contexto alta y progresivamente represivo, en el que cualquier intervención, por ridícula que parezca, es duramente castigada: en la acción de Starbucks (entraron quince personas a cada local con vasos en la boca, hablando todos a la vez, y repartiendo una modificación el logo de la empresa en la que se leía “Fuck Off” tras haber borrado algunas letras de “Starbucks Coffe”), aparentemente inofensiva, el hecho de modificar la imagen de marca de una multinacional, incluyendo además contenidos ofensivos en boca de un tercero, podía suponer penas de cárcel. (en esta acción, la reacción casi inmedita de los trabajadores del Starbucks fue llamar a la policía). En todas las demás, la presencia policial, una vez detectadas concentraciones de más de tres personas, fue impresionante.

Por la tarde, acudimos a la Middlesex Universitiy, sede de Beyond the ESF(6), donde asistimos al “entrenamiento” del Clandestine Insurgent Rebel Clown Army(7) (un taller de desobediencia muy elaborado, centrado en garantizar la creación de grupos de afinidad y lograr cierta distensión en los activistas), donde casi un centenar de “payasos militarizados” preparaban sus acciones. En las salas contiguas se realizaron talleres para preparar las protestas contra la cumbre del G-8 prevista para julio de 2005 en Gales, una asamblea crítica con la AGP, un taller sobre precariedad y un debate sobre Caracoles y zapatismo. Un impresionante edificio albergaba el teatro de operaciones de los Wombles, demostrando una capacidad organizativa bastante envidiable.

El último día de nuestra estancia, el sábado, asistimos a Life Despite Capitalism, congregado en el viejo edificio de la London School of Economics, donde hubo un plenario en el que se acordaron los contenidos de los talleres que se desarrollaron por la tarde. Estaban presentes algunas destacadas activistas, como George Caffentzis (miembro de Midnight Notes y del Comité por la libertad académica en África), Massimo De Angelis (del Departamento de Economía de la Universidad de East London), David Graeber (autor de “Los Nuevos Anarquistas”), Nolasco Mamani (en representación del pueblo aymara), Sandro Mezzadra y un largo etc. En la parada para comer, acudimos al European Forum On Communication Rights, donde se realizaba el encuentro del décimo aniversario de SchNews, un colectivo de contrainformación de Brighton; asistimos a charlas sobre ecología y contra el Plan Colombia, y visitamos, en la misma sede, el encuentro Indymedia + Alt Media: Four Days of Tactical Media Production, el centro de medios.

A la vuelta, acudimos a los talleres de Life Despite Capitalism, concretamente al de “Moments of Excess”, en el que pudimos escuchar interesantes relatos sobre la experiencia de Claremont Road y el asalto a la M11, un debate sobre software libre, la insurrección argentina de diciembre de 2001, y una asamblea acerca de lo que se puede entender por “acción política”. El grado de profundidad de las intervenciones, en las que cada argumento estaba asentado en una experiencia concreta, convirtió el debate en una divertida polémica muy documentada, de nivel académico.

Por último, y aunque llegamos tarde, nos dirigimos hacia la acción prevista por algunos de los espacios autónomos contra el Foro Social Europeo. Llegamos tarde, así que no pudimos presenciar cómo irrumpieron en el acto de clausura de Ken Livingstong (el alcalde laborista -a la izquierda del partido- de Londres, y uno de los patrocinadores del FSE, junto con los sindicatos UNISON -el más grande de Inglaterra-, T&G de transporte y GMB -con 700.000 afiliados-, además del periódico The Guardian) y colocaron la pancarta que decía “Another world for sale”, según creemos. Tan sólo pudimos presenciar una carga -con alguna baja momentánea entre nosotras- y la detención de un activista.

Eso fue todo. En conjunto, calculamos que debía haber unas mil activistas en los espacios autónomos, en sedes muy alejadas entre sí, pero bien organizados. El nivel de los debates presenciados fue bastante alto y sugerente, enriquecido por la presencia de activistas alemanes, holandeses, griegos, españoles, etc. En cualquier caso, en contraste con experiencias anteriores en el FSE y a raíz de comentarios de gente que sí asistió la foro oficial, por una vez no hemos tenido la sensación de perder el tiempo en debates verticalizantes, en los que prima el protagonismo mediático de algunos popes y en los que directamente no puedes entrar por el alto coste de las entradas (30 euros la más barata!)(8), falta de previsión respecto al aforo y con porteros tajantes en la puerta. Aunque la discusión en principio parecía muy centrada en la propia definición del movimiento y sus problemas, rápidamente se abrió a otros ejes temáticos muy relacionados con cómo nos pensamos y qué hacer en esta fase de aparente repliegue, planteados de manera muy constructiva como retos; todo eso aleja la sensación de endogamia y autorreferencialidad a la que estamos acostumbradas. Al mismo tiempo, el énfasis en la construcción de espacios y en los procedimientos, entendidos como señas de identidad, supone un importante contraste con las tendencias institucionalizantes en las que recae el FSE, hasta el punto de generar una división interna tan chocante que lleva a acciones frente al foro oficial(9); entendemos que es una cuestión en la que habría que pensar más detenidamente, en la medida en que responde a problemas reales que vienen de tiempo atrás y que en esta ocasión se plasman en la última acción relatada.

En este sentido, no está de más recordar alguno tartazos famosos a algunas destacadas personalidades del movimiento(10), que han generado polémicas internas; o la discusión entre Susan George y otros activistas tras la muerte de Carlo Guiliani y el uso de la violencia en Génova (julio de 2001)(11). Durante el FSE de París los desobedientes italianos ya fueron boicoteados por la organización del foro oficial en una asamblea en la que los cables fueron cortados, dejándoles sin megafonía ni traducción. Finalmente, en Londres hay un enfrentamiento abierto, que coloca a un sector del movimiento en un momento delicado cara al futuro. Se agrava la (mala) relación entre al menos dos maneras de entender el activismo, en la que inevitablemente sólo logran visibilidad los “líderes” mediáticos; creemos necesario empezar a hablar sobre ello.

Salud.

Enara, Kamala y Sara.

1 Llamamiento de los espacios autónomos durante el FSE en Londres: http://www.altspaces.net/pmwiki/pmwiki.php?pagename=Main.DraftCallOut

2 Web del FSE: http://www.fse-esf.org/

3 El centro social se llama 491 Gallery: http://www.491gallery.com/

4 Web del Rampart: http://rampart.omxtra.net/modules/news/article.php?storyid=59

5 Web con el programa del Carnival Forum: http://ecf2004.org/homepage.html

7 Web del CIRCA: http://www.clownarmy.org/

8 Una participante nos comentó que no se podÌa siquiera criticar esos altos costes, ya que los activistas que llevaron pancartas de protesta en ese sentido fueron desalojados de la presentación del foro social.

9 División ya palpable en el foro social de París, en el que las actividades de los autónomos fueron boicoteadas.

10 http://acp.sindominio.net/article.pl?sid=03/05/12/1318235&mode=thread Basta comprobar la división generada en la hebra de comentarios a este artÌculo.

11 “¿Estáis contentos”: http://www.inisoc.org/sgeorge2.htm

One thought on “Espacios autónomos en Londres, 14-17 de octubre de 2004.”
  1. > Espacios autónomos en Londres, 14-17 de octubre de 2004.
    Enara, Kamala, Sara: ¿por qué decís que érais tres? Recuerdo que os vi con otra chica, que por cierto, acudió a las asambleas y acciones que contáis, no así algunas de vosotras… la lucha social se basa en el apoyo mutuo entre nosotras, no en el afán de protagonismo.

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