El cañón «Hércules» descansa al fin en el Cuartel de Almeyda de la capital

EL DÍA, S/C de Tenerife

El cañón «Hércules» descansa por fin en el Cuartel de Almeyda de la capital tinerfeña, después de 129 años de ausencia, tras culminar ayer su traslado desde el Museo del Ejército de Madrid, donde esta pieza, «la más hermosa del mundo», según los expertos, descansaba desde 1876.

De acuerdo con los estudios realizados por el Instituto de Historia y Cultura Militar de Madrid, el traslado a la Isla del emblemático cañón ha costado entre 2.500 y 3.000 euros, aparte del seguro obligatorio de viaje.

El cañón «Hércules» fue adquirido en 1547 para la defensa de Tenerife, y permaneció en la Isla hasta su traslado a la capital de España en la citada fecha con motivo de su jubilación. En 300 años contribuyó regularmente a la defensa de Santa Cruz del ataque de piratas y navíos de guerra, y muy concretamente participó eficazmente en la derrota del contraalmirante inglés Horacio Nelson y su Armada en julio de 1797, en la defensa de la capital chicharrera por parte del Ejército y las Milicias tinerfeñas.

Con su llegada a la Isla, el «Hércules» descansa ya junto al cañón «Tigre», con el que compartió papel en la derrota del ejército británico. El «Hércules» también intervino en las batallas contra Blake, en 1657, y contra Jennings, en 1706.