Visitar Alejandría Revolucionaria

Por Francisco Gimeno (septiembre 2005)

Todo es justificable. Coja algunas técnicas argumentadoras de cursillo barato, saque unas cuantas frases de contexto de los discursos de gente de prestigio (no como usted), aporte datos, muchos datos, da igual que se contradigan o que sean falsos; lo importante es que sean muchos, barnícelo todo ello con una capa de «estudio científico», descalifique con fiereza a cualquier persona o entidad que ose contrariarle. Catalogue como antiguo y fruto de una gran conspiración todo lo estudiado anteriormente y presente su gran innovación como revolucionaria y no sujeta a intereses inconfesables. Ya lo tiene casi terminado.
Envuélvalo en un bonito papel de regalo en el que las palabras «libertad» «liberal» y otras parecidas aparezcan de manera destacada.

Ahora sólo le falta buscar el medio donde publicarlo.
¿Quiere negar el agotamiento de recursos naturales?, ¿La emisión de gases de efecto invernadero? ¿El calentamiento global?. No hay problema. Seguro que en una publicación que cuenta entre sus mayores anunciantes con Endesa, Gas Natural, Iberdrola, o CEPSA, y cuyo director es Vicepresidente y Consejero-Delegado de la Empresa Centunión Española de Coordinación Técnica y Financiera, S.A, y vicepresidente segundo de la Fundación Hispano-Cubana, sus argumentaciones encuentran el eco merecido.

¿Quién dijo que la energía nuclear no es segura, limpia y ecológica, amén de barata? ¿De verdad es necesario preservar Alaska o la Antártida de las prospecciones petrolíferas?. Para nada. Al menos eso aseguran los estudios científicos encargados (y pagados) por el Grupo de Estudios Estratégicos (GEES),un think tank que tiene a su vez enlaces en su página web con New American Century y The Foundation for Defense of Democracies, (íntimamente ligada también con la Fundación Hispano Cubana) y cuyas funciones básicas son «.el estudio de los problemas de la seguridad internacional y española, en sus aspectos políticos, estratégicos, militares, económicos, tecnológicos e industriales y contribuir a la información y difusión de los problemas de la comunidad internacional, de los conflictos que surgen entre sus miembros, y de los requerimientos y alternativas para la construcción y consolidación de un mundo estable y en paz», aseguran que «.las centrales nucleares son más limpias, má seficientes y más baratas, en definitiva, son las más ecológicas, las más económicas y, además, y esto no es baladí, las más rentables» o «.algunos países han decidido hacerse el harakiri aplicando con todo su rigor ese disparat econocido como Protocolo de Kioto».

¿Quiere aportar una justificación de que los preservativos no son adecuados en la lucha contra el SIDA?, «.El gobierno y la progresía en general están enarbolando el condón como su penúltima bandera jacobina contra la Iglesia. Y no podía ser una bandera más adecuada, reveladora de la bajeza de ideales y argumentos a que ha llegado nuestra sociedad»
¿La prueba fehaciente de que los homosexuales son pobres tarados a los que se debe curar? «.en la exhibición homosexual interviene el negocio, por supuesto, pero también otro sentimiento más turbio: la necesidad de muchos, que no asumen su tara, por verla lo más extendida y abierta posible: mal de muchos, consuelo de tontos.»

¿De que el laicismo es una perversión totalitaria? «.este modo de actuar es claramente injusto y sectario (el laicismo), y, a veces desgraciadamente, procede de resentimientos y frustraciones personales. Atenta contra la decencia y la rectitud moral. Sin embargo, y de modo paradójico, quienes emprenden la militancia laicista suelen autodenominarse como «tolerantes» y «progresistas».

No hay problema, en los medios de este entorno encontrará usted múltiples suplementos y magazines, eclesiásticos que estarán dispuestos a publicar sus científicas sandeces. Es más, encantados de evidenciar que religión y ciencia no son incompatibles, al menos su religión con su ciencia.
¿Sabe usted que los nuevos estudios históricos demuestran sin lugar a dudas que la II República era ilegal a todas luces, y que Franco lo único que hizo fue restaurar el orden constitucional?. ¿Que fueron los predecesores de Bin-Laden los que invadieron nuestra Sagrada Patria allá por el 711? ¿Qué nunca existió una co-habitación pacífica durante los ocho siglos en que el Islam estuvo en la Península Ibérica? ¿Qué la Escuela de traductores de Toledo no era más que una patraña inventada por historiadores progres?
Pues si hombre, un individuo que se autodefine como historiador, y catedrático de universidad, aunque esta universidad sólo sea el Logos Christian College, un «college» de los muchos que proliferan en EE.UU dedicados a la religión, a la ufología o a la parapsicología y cuya enseñanza no está reconocida ni a nivel regional ni estatal, hace estas afirmaciones y otras más disparatadas. Y aún parece comedido si se compara con otro colega que al parecer realizó su doctorado en otra universidad llamada GRAPO, y que asegura entre otras cosas que «.la dictadura de Franco nació de una guerra provocada por las izquierdas, que por desgracia conservan demasiados ramalazos de aquella época».

Es decir, mientras sus investigaciones científicas coincidan con los postulados de quién paga, va a tener usted un medio de difusión a su entera disposición. Nada de comprobaciones, eso son nimiedades, nada de contrarrestar opiniones o de discusiones académicas abiertas, eso es de progres. Hay que aprovechar lo aprovechable del método científico:

Observación: solo hay que observar una parte de los asuntos, la parte que sea útil a nuestros fines.
Hipótesis: La elaboración de ésta sólo debe responder a nuestros postulados, no necesariamente debe explicar el funcionamiento de lo observado.

Experimentación: La comprobación de la hipótesis sólo será necesaria si corrobora ésta, y en ningún caso se hará mediante estudios controlados y comprobables por cualquier investigador.

Y por supuesto, descartar cualquier posterior debate abierto del tema.

Aunque el planteamiento es el mismo que presentan las publicaciones de ciencias ocultas, el objetivo es muy diferente. Las primeras simplemente presentan sus hilarantes teorías como parte de un simple negocio editorial; mientras haya un número de personas deseosas de devorar teorías simplistas que les aseguren que no todo se acaba con la muerte, tendrán beneficios y seguirán publicando. Y sus consecuencias raramente van más allá de la estafa a un grupo de incautos que se compran de manera compulsiva cualquier amuleto, pirámide o piedra mágica que se les ofrezca. Sin embargo estos otros medios de comunicación, ignoran el posible beneficio editorial a corto plazo. Sus intereses políticos y económicos van más allá de obtener unos euros vendiendo revistas y pulseras magnéticas. Se trata degenerar una corriente de opinión que permita a sus patrocinadores negar la mayor. Se trata de demostrar científicamente que los recursos de la Tierra son inagotables, que los homosexuales son unos enfermos, o que los progres anti-globalización lo único que pretenden es arruinarnos a todos. Se trata de demostrar que la santamadreiglesiacatolicaapostolicayromana es la única poseedora de la Verdad, así con mayúsculas, y que todo lo demás no son más que una banda de ateos, asesinos pro-abortistas, moros (o sea terroristas) y rojos en general. Y las consecuencias también pueden ser muy diferentes. Su mayor aspiración es ralentizar, o incluso detener a ser posible, el movimiento, aun leve e insuficiente, pero que parece que se va abriendo paso poco a poco en la opinión pública mundial y que exige una sociedad más tolerante, más cuidadosa con el medio ambiente, mas respetuosa con las diferencias culturales, con la preservación de la bio-diversidad y de los recursos naturales, una sociedad que ve como una necesidad imperiosa el crecimiento sostenible, y claro todo ello choca de frente con los intereses de algunos. Por eso siempre tendrán en el lebrillo del perro, en el jardín, junto a la caseta, un poco de comida para el estómago agradecido que avale científicamente sus argumentos, esos que le vienen tan bien al negocio. Y los estómagos agradecidos brincarán de contentos ya que sus amos les brindan la oportunidad de obtener una notoriedad que por sus propios medios serían incapaces de obtener.

ESTÓMAGOS AGRADECIDOS

(Segunda parte)

Por Francisco Gimeno (octubre 2005)

Algunos estómagos agradecidos en su ingrata labor de negación sistemática del cambio climático para mantener contentas a las empresas de energía, han caído en la trampa de citar la ya famosa carta del botánico David Bellamy que publicó la revista New Scientist y en la que este aseguraba que los glaciares «no están disminuyendo de tamaño sino en realidad creciendo… 555 de los 625 glaciares bajo observación por el World Glacier Monitoring Service en Zurich, Suiza, han estado creciendo desde 1980».

El curioso dato procedía, según el señor Bellamy, de la revista 21st Century Science And Technology, editada por la Conservation Foundation, que preside Lyndon LaRouche, ¿Y quien es el señor LaRouche? Bueno, sabemos que en 1989 fue condenado a 15 años por conspiración, fraude postal y violación del código de impuestos, y que en 1986, durante un concilio ultraderechista de fundamentalistas cristianos (organizada conjuntamente por la secta Moon y la organización racista negra del reverendo James Bevel), proclamó que no hay manera de erradicar el Sida en el planeta sino «matando homosexuales en las calles a golpe de bates de béisbol». Sin perder de vista a su querida esposa Helga Zepp, vinculada a un poderoso grupo neofascista de Wierbaden, Alemania, y que afirmó en Argentina, durante el acto de creación del «Movimiento de Solidaridad Iberoamerica» (mayo del 90), que las democracias corrompen a la humanidad y que «todas las instituciones del oligarquismo y del sistema de Versalles deben ser destruidas y reemplazadas por instituciones que representen los verdaderos intereses de la raza humana».

Pero vayamos a la famosa carta:

Al parecer, la fuente que citaba aportaba el más que dudoso dato de que el 55% de los glaciares estaban avanzando, pero Bellamy en su transcripción decía que lo hacían 555 de los 625, o sea el 89%. Si nos fijamos en un teclado de ordenador normal y corriente, el 5 está en la misma tecla que el % con lo que es relativamente fácil escribir 555 en vez de 55%.

Por cierto, a Bellamy al parecer «se le olvidó» llamar a la revista para corregir el error. Pero como los datos favorables son los datos favorables, y lo último que hace un buen estómago agradecido es comprobar, y mucho menos cuestionar los datos que avalan que es falso que la quema de combustibles fósiles por parte de las compañías energéticas y el consiguiente efecto invernadero esté calentando la tierra, nadie se dio cuenta de este detalle, y se sigue citando a Bellamy como la evidencia definitiva de que el calentamiento global es un «fraude», un «timo», una «mentira» de ecologistas transnochados. (Un reciente estudio de la Universidad de Zaragoza sobre la evolución de los glaciares del Pirineo ha constatado que se ha pasado de unas 1.700 Ha a finales del siglo pasado a unas 500 en la actualidad).

También hacen suyo ese informe (el de Bellamy) la legión de medios de comunicación, digital que prostituyendo la palabra libertad la usan como parte de su nombre, y que cuentan con ostentosos banners de ENDESA, IBERDROLA o CEPSA flotando sobre los artículos en los que un ex catequista, (brillante informático pero pésimo analista) un consejero de caja de ahorros (y presidente de la Asociación Hispano-Cubana ya mencionada en mi anterior artículo) un periodista vinculado con el Instituto Ciencia y Sociedad que a su vez está relacionado con el GEES (¿les suena también, no?), un economista vinculado con la Universidad de Chapman, (la cual premió 2004 con la medalla Global Citizen al ex-presidente Aznar), y otros analistas de similar imparcialidad hacen verdadero encaje de bolillos para demostrarnos que no es cierto que las diez empresas energética más grandes, EdF, Enron, RWE, ENEL, Vattenfall, Electrabel, EnBW, Endesa, Iberdrola y Energía británica, sean las responsables del 60% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero del sector eléctrico y del 90% de los residuos nucleares, o que el sector eléctrico europeo sea el responsable de la emisión de más de 1.200 millones de toneladas de dióxido de carbono y de más de 2.600 toneladas de residuos altamente radiactivos cada año, y que en todo caso, eso no influye para nada en el calentamiento de la Tierra.

¿Será casualidad que esta tormenta de estudios que «evidencian» que el efecto invernadero es un bulo de rojos y ecologistas, o que los residuos radiactivos carecen de peligro, coincida con que más de la mitad de las centrales térmicas de carbón en Europa tienen más de veinte años y que en los próximos diez años tendrán que decidir qué tipo de instalaciones construyen? ¿Se seguirán basando en los combustibles fósiles y la energía nuclear? ¿o la creciente opinión pública mundial les hará construir instalaciones eficientes y limpias de energías renovables pero que al ser más caras a corto plazo limitarán los beneficios de sus accionistas?

Esta vez los estómagos agradecidos se han encontrado en el lebrillo con que sus amos les han echado un hueso duro de roer.