
Aunque reconoce que no se dan las condiciones para que se celebre una consulta de carácter oficial en Euskadi, Paul Ríos considera que el camino abierto en Catalunya es «imparable». Un ejemplo que el coordinador de Lokarri espera que sirva como reflexión a ETA.
Unai Muñoz
(En la foto) Bilbao. El coordinador de la Red por el Acuerdo, la Reconciliación y el Debate atiende a NOTICIAS DE GIPUZKOA horas después de regresar de Madrid, donde ha arropado a los procesados en el caso Egunkaria.
Paul Ríos entra sin tapujos en todos los frentes abiertos que marca la actualidad.
¿Mira con envidia la consulta del pasado domingo en Catalunya?
Las consultas de Catalunya lo que demuestran es que hay un camino para defender determinados objetivos políticos por medios exclusivamente pacíficos. Y la unidad que ha habido de fuerzas diferentes, de movimientos sociales, produce mucha envidia y la sensación de que nosotros perdimos una oportunidad en 2008 para organizar una consulta potente. Para el futuro ahí tenemos una herramienta que puede ser válida, especialmente si se abre la oportunidad de un nuevo proceso.
Pero el contexto vasco y catalán son diferentes.
Son completamente diferentes. En Catalunya no tienen el problema de la violencia, que siempre supone un obstáculo para poder celebrar con éxito una consulta popular. Pero al final estás hablando de herramientas democráticas que en la Europa occidental se están empezando a utilizar con normalidad. Creo que hay un camino que es imparable de participación ciudadana y de que sea la propia ciudadanía la que ponga las bases para resolver sus problemas.
¿Puede cundir el ejemplo aquí?
Veo complicado que ahora se pueda poner en marcha algo de este tipo, pero si se dan las condiciones, si estamos con un proceso comenzado… Al final, el destinatario de un proceso de paz es la propia ciudadanía vasca, por tanto, sería importante que la ciudadanía asentara las bases de un nuevo proceso de paz.
¿Si ETA dijera que cierra la persiana ya no habría excusas para impedir una consulta, como pasó con la impulsada por Ibarretxe?
No debería haberlas. Por lo que hay que trabajar es que, por lo menos, sea una consulta carácter oficial, y si no existiese el obstáculo de la violencia, la única excusa que podría haber es la famosa cuestión de quién es el sujeto de la soberanía, si es Euskadi o es España.
Algunos desde Madrid han bombardeado a Catalunya.
Hay una preocupación en Madrid por lo que está sucediendo en Catalunya. Así como lo de Euskadi lo tienen más o menos controlado, esta vía que se está abriendo en Catalunya la consideran más peligrosa y con un futuro más incierto.
¿Sin violencia el camino de la consulta es imparable?
Creo que ETA se debería de hacer el planteamiento de qué es más efectivo para sus objetivos: organizar consultas o asesinar a alguien. Más allá de los debates éticos, que los tengo muy claros, por cuestiones de utilidad política es mucho más efectiva la vía de la consulta.
¿La sociedad catalana está más madura que la vasca para decidir en las urnas?
No. Lo que ocurre es que esa maduración se ha producido a cuenta de la experiencia del Estatut. Aquí todavía es más complicado, pero si se da ese proceso, ese diálogo entre los partidos, mi impresión es que la sociedad vasca está deseosa de poder tomar sus propias decisiones.
Ahora ya no está Ibarretxe para demonizarlo.
Él fue demonizado por el tema de la consulta, pero por encima de consideraciones de táctica política, hoy en la Europa del siglo XXI se está normalizando la celebración de consultas, la participación directa de la ciudadanía en la definición de sus marcos de convivencia, y nosotros no nos podemos quedar atrás en este proceso.
A finales de noviembre plantearon la celebración de cien consultas populares sobre el derecho a decidir, mirando sobre todo a la izquierda abertzale ilegalizada.
Se lo hicimos llegar a la izquierda abertzale y en su respuesta hay cosas positivas, sobre todo en el tema de las consultas populares, y negativas, como su oposición al emplazamiento que les hacemos sobre el tema de la violencia. Pero les hemos transmitido nuestra disposición a colaborar para que se puedan dar las condiciones de un nuevo proceso de paz.
Esta oferta coincide con el debate abierto en el seno del MLNV. ¿Qué pálpito tiene sobre este proceso?
Creemos que hay un intento sincero de la izquierda abertzale de diseñar una nueva estrategia en la que ya no tendría sitio la violencia. Nosotros preferimos ver la botella medio llena, pero tenemos nuestras dudas, ya que en todos los documentos que conocemos de la izquierda abertzale hay una coincidencia en la idea de que tanto en los procesos de 1998 como de 2006 no llegaron con la suficiente cohesión interna. Nuestra mayor preocupación es saber si esto ha cambiado ahora, si no están dando pasos también desde diferentes perspectivas. Esa es la principal duda, sumada a cuál puede ser la respuesta de ETA.
¿Tiene alguna información sobre cuál es la postura de la banda?
Por los datos que tenemos, ETA no ha llegado a la conclusión de que ha llegado el momento de cambiar el coche viejo de la lucha armada por el coche nuevo de la lucha exclusivamente política y democrática.
Los más críticos con este debate acusan a la izquierda abertzale ilegalizada de buscar su presencia en las elecciones de 2011.
Estar presente en las elecciones de 2011 para no cambiar nada no conduce a ningún sitio, lo que hace es poner un obstáculo más para poder generar confianza en el resto de partidos. Y esto creo que la izquierda abertzale lo sabe.
¿Es el último tren para Arnaldo Otegi y el resto de posibilistas?
Ahí no me meto. Lo que sí creo es que estas personas están intentando hacer un intento muy serio para poder cambiar.
Encarcelar a los que aparentemente están intentando abrir un nuevo proceso no es la mejor manera de contribuir a que sea exitoso.
Repasando las últimas declaraciones de algunos dirigentes socialistas, creo que se han dado cuenta de que las personas que detuvieron están intentando apostar por las vías exclusivamente democráticas. Si la izquierda abertzale da un paso unilateral, se podría blindar el proceso para que el Gobierno español no trate de cortarlo de raíz.
¿Cree, como sostiene Eguiguren, que esta legislatura va a ser la de la paz?
Si piensa que en cuatro años se va a conseguir la paz exclusivamente por la vía policial, creo que el propio Eguiguren sabe que no tiene ningún sentido.
Si el PSOE intenta algo, ¿el PP se le echará encima?
O tienen algo muy bien atado, o el Gobierno español es muy difícil que se meta.
¿La sociedad vasca está cansada de tanto debate?
Creo que hay desconfianza, mucha frustración por el último proceso y una buena parte de enfado. Y la sociedad pedirá más que en 2006 para ilusionarse.
¿Un atentado de ETA bajaría la efervescencia del debate?
Un atentado de ETA sería demoledor para esta oportunidad que se ha abierto. Sobre todo para las personas que dentro de la izquierda abertzale se han ilusionado, porque un atentado sería un aviso de que quien manda es ella.
En caso de que se acabara el conflicto, ¿cómo serían los primeros años de convivencia entre las víctimas de ambos bandos?
El conflicto no se va a acabar nunca, otra cosa es que se pueda terminar la violencia. Estamos muy poco preparados para un proceso de reconciliación. Hay muchas medidas y discursos políticos que miran muy poco al futuro, y hay que dejar de ver como un enemigo al que piensa diferente. Ver al otro con cuernos y rabo es lo que nos ha llevado a esto.
¿Los anteriores Ejecutivos vascos no han hecho lo suficiente para reconocer a las víctimas del terrorismo?
No creo que la atención sea mejor que antes. La directora de la Oficina de Víctimas es la misma y antes se le daba mucho espacio para actuar. Lo que hay ahora es una utilización simbólica de las víctimas. El Gobierno Vasco utiliza a las víctimas para tratar de legitimar su política. Me duele especialmente cuando criticas que se retire los carteles de presos, que se te responda que es un insulto a las víctimas. El Gobierno considera que eso es insultar a las víctimas y las pone a ellas como excusa para tratar de evitar cualquier crítica.
¿Le ofende ver un cartel de un preso de ETA en la vía pública?
Me pueden ofender muchas cosas, pero hay una cuestión que es la libertad de expresión y mientras no sean constitutivos de delito, habrá que mirar para otro lado.
¿Sigue habiendo víctimas de primera y de segunda?
Sí. El hecho objetivo es que las víctimas de ETA ya se han puesto muchas de las medidas que venían contempladas en la Ley de Víctimas y, en cambio, después de dos años no se ha presentado el informe sobre las víctimas del GAL.
¿La política de Ares al frente de Interior ayuda a la reconciliación?
No. Todo lo que suponga recortar derechos humanos no ayuda a la reconciliación.
«ETA debería plantearse qué es más efectivo para sus objetivos: organizar consultas o asesinar»
Estupenda entrevista. Totalmente de acuerdo con lo que dice Paul Ríos. Ha llegado la hora de abandonar la lucha armada y seguir avanzando por otras vías.
«ETA debería plantearse qué es más efectivo para sus objetivos: organizar consultas o asesinar»
¿MLNV? Lo que hay que leer… ¿El de la entrevista era Ánsar o que?
«ETA debería plantearse qué es más efectivo para sus objetivos: organizar consultas o asesinar»
Me alegro de que os haya gustado y gracias por difundirla 🙂