Tomado de La Haine

Desde la ilegalización de partidos políticos, todo es posible cuando la palabra ETA se pone de por medio.

Conocido es el brillante libro de Naomi Klein en el que nos habla acerca de la aplicación de la “Doctrina del Shock” en la vida política y económica de los países. Como tesis central, el libro básicamente propone que al hacer entrar en shock a un individuo o sociedad este será más fácilmente manipulable, y que es ese el momento para implementar las políticas y leyes más agresivas, que de otra manera no serían aceptadas por la sociedad. El impulsor de esta teoría fue el economista norteamericano Milton Friedman, quien la habría extrapolado de sus observaciones en la respuesta que los pacientes con ciertas enfermedades mentales tenían cuando les eran aplicadas terapias de electroshocks. Friedman descubrió que los pacientes se volvían completamente dóciles y sumisos mientras los efectos de la terapia se mantenían altos, volviéndose personas con una resistencia mental casi nula, fáciles por tanto de manipular al punto de hacerlos actuar aún en contra de su propia voluntad defendida en un estado de normalidad. Friedman quiso extrapolar esta observación al mundo de la economía y de la política, de tal modo que sugirió a los dirigentes políticos utilizar aquellos periodos donde exista un gran impacto emocional en la sociedad (guerras, atentados, catástrofes naturales, golpes de Estado, etc.) para aplicar medidas políticas y económicas que en cualquier otro periodo habrían sido rechazadas, incluso de manera violenta, por las masas. Como bien expone Klein en su libro, cada país del mundo ha ido sabiendo encontrar sus propios estados de shock para implementar sus leyes más polémicas y conflictivas, especialmente desde el punto de vista de la economía o del recorte de los derechos ciudadanos. En el Estado Español, sin ir más lejos, llevamos décadas sumergidos en una situación de este tipo. Con sólo hacer aparecer la palabra ETA en cualquier entorno cotidiano de nuestra vida social, el estado de shock en el que inmediatamente entrarán la inmensa mayoría de los presentes podrá resultar incluso sorprendente para cualquiera que tenga la capacidad de analizar la situación de manera más o menos objetiva. ETA es el shock por excelencia del Estado Español, aquel en cuyo nombre mayores atrocidades de tipo político se podrán cometer contra los derechos de la ciudadanía sin que la inmensa mayoría de ésta haga nada por evitarlo.

Desde la ilegalización de partidos políticos, a la detención de inocentes, pasando por el cierre de medios de comunicación o la criminalización de ciudadanos inocentes, amén del desprestigio para cualquier tipo de proyecto político que pueda coincidir en los más mínimo con alguno de los planteamientos de la banda armada vasca, todo es posible cuando la palabra ETA se pone de por medio. La inmensa mayoría de la gente entrará entonces en un estado de completo shock y cualquier cosa que venga después como supuesta medida para solucionar el problema etarra será bien recibida. Sólo en los últimos meses tenemos varios ejemplos evidentes: El intento de ilegalización de Iniciativa Internacionalista, la orden del gobierno navarro para llevar a cabo el cese de las emisiones de las dos únicas radios que emiten en Euskera en Navarra o la detención de la compañera Juana Orta en Andalucía con la consecuente campaña de desprestigio y criminalización que se ha lanzado sobre ella a raíz de esto. Aunque cualquiera de ellas son situaciones aberrantes vistas desde una óptica democrática, la sombra de ETA que desde los poderes españoles y los medios de comunicación afines han hecho verter sobre ellas, las convierten en situaciones normales y completamente aceptables de cara al global de la ciudadanía española, que no mueve un dedo para criticarlas o para pedir que se restablezcan los derechos quebrantados, es más, que ni se inmuta cuando tienen un primer conocimiento de la noticia, y si han de tener algún tipo de reacción emocional, serán para alegrarse y aplaudirlas, nunca para cuestionarlas.

Pero hay muchos más ejemplos. La aprobación de la ley antiterrorista y el pasotismo generalizado con que fueron acogidos los primeros atentados de los GAL, que aún hoy siguen siendo defendidos por una gran mayoría de la sociedad española, como cualquiera puede comprobar en sus charlas cotidianas a pie de calle. La aprobación de la ley de partidos y la aplicación sistemática que se ha ido haciendo de ella en círculos cada vez más extensos. Los procesos judiciales como el 18/98 que juzgaron y condenaron a inocentes ante la indiferencia absoluta de la sociedad española, y que ahora a la justicia española no le ha quedado más remedio que rectificar en parte, ante la evidencia de la inocencia de algunos de los condenados. La estrategia llevada a cabo por el PP (y en buena parte por el PSOE) de vincular el Plan Ibarretxe o el Estatuto de Cataluña con ETA, y la consecuente respuesta masiva en contra de estos textos jurídicos se desató en la inmensa mayoría de la ciudadanía española. La indiferencia generalizada ante las torturas a los detenidos en nombre de la supuesta lucha antiterrorista. La justificación masiva de la política de dispersión de presos, aplicada únicamente para el caso de los presos políticos vascos. Cuando ETA está de por medio todo vale, nada es condenable para aquellos que tanto piden a los demás condenar cada asesinato de ETA. Es escuchar la palabra ETA la ciudadanía española, y todo lo que el Estado presente como unido a ella será automáticamente criminalizado y estigmatizado, además de que todas las medidas que se presenten como destinadas a luchar contra ella serán automáticamente aceptadas sinmayores consideraciones. Si sirven para acabar con ETA bienvenidas sean, se aceptan sumisamente, aunque en realidad sean medidas aplicadas en contra de los derechos políticos y civiles de esa misma ciudadanía y para nada en contra de la banda armada.

Pero si esto ocurre con sólo incluir la palabra ETA como justificación de un determinado discurso político, qué no ocurre cuando es la propia ETA la que alimenta a la bestia represiva del Estado a través de sus acciones criminales. El shock generalizado alcanza en esos momentos su cénit. La indignación masiva se apodera de la ciudadanía y los sentimientos más irracionales de odio y venganza invaden sus mentes. Todos los años de cultivo sistemático de la manipulación mental en torno la palabra ETA emerge en su plena magnitud, a cada ocasión con más fuerza. Estadísticamente está demostrado de sobra que uno tiene infinitamente más posibilidades de morir, o tener cualquier otra grave consecuencia para su vida, víctima de un accidente laboral a causa de la dejación empresarial, de un accidente de tráfico a causa de la conducta imprudente de un conductor borracho o víctima de la violencia de género a consecuencia de la complicidad y el silencio de buena parte de la ciudadanía que prefiere no meterse en “vidas ajenas”, que de un atentado de ETA, pero eso no impide que cualquiera de estos asuntos no generen ni la centésima parte de impacto emocional que generan los atentados de ETA. Si tenemos un conocido o amigo que es el dueño de una empresa que incumple las condiciones de seguridad laboral, jamás lo tratamos con un asesino en potencia, y mucho menos cuando vemos por televisión que se ha producido una muerte a causa de conductas de este tipo por algún otro empresario, se lo echamos en cara y lo marginamos o lo presionamos para que se arrepienta de lo que ha hecho y condene el suceso. Tampoco si vamos junto a alguien que se toma unas cervezas antes de conducir o que gusta de pisarle al acelerador lo tratamos como un asesino en potencia, ni cuando nos enteramos a través de algún medio que se ha producido una víctima a consecuencia de un accidente causado por un conductor borracho o que circulaba a mayor velocidad de la permitida, nos volvemos contra nuestro amigo y le obligamos a condenar el suceso y arrepentirse de su conducta temeraria, so pena de tratarlo en adelante como un asesino. Igualmente si nos enteramos que algún conocido estaba al corriente de los maltratos de género dados en una familia vecina que ha acabado en tragedia, tampoco le echamos la culpa a él de suceso por no haber denunciado en su momento, e incluso lo justificamos apelando al miedo, o entendemos su conducta por no querer meterse en problemas ajenos. Sinembargo, cada vez que ETA asesina todos se vuelven automáticamente en contra de quienes se niegan a condenar a ETA aunque nunca hayan empuñado un arma en su vida, y los acusan de ser cómplices del asesinato, cuando no directamente se los tacha de asesinos. Se abre la veda de la represión, y cualquier cosa que se haga en contra de ellos será aplaudido y justificado.

Por eso, nadie, de entre los más activos voceros políticos del Estado, pide nunca que la ley trate a los empresarios que incumplen las normativas de seguridad laboral, o a los conductores borrachos o que rebasan los límites de velocidad establecidos, como asesinos en potencia, nadie los equipara al nivel de quienes, habiendo desarrollado ese tipo de conductas, han causado y causan cientos de muertos cada año. En cambio, cada vez que ETA asesina, y la población española entra en shock, las reacciones para que el Estado trate como asesinos a quienes, sin ser de ETA, se niegan a condenar de manera acrítica e irracional su violencia, se suceden por doquier. La doctrina del “todo es ETA” que tan anti-democráticamente maneja el Estado Español como eje central de su lucha anti-terrorista se auto-legitima y se consolida sin ningún tipo de oposición a pesar de las aberraciones jurídicas y el evidente quebranto de los derechos políticos y civiles que la acompañan como norma. Todo dentro de un sistema que se retroalimenta, y que únicamente se da en el caso de los atentados mortales de ETA. Rasgos propios de la doctrina del shock aplicada de manera consciente y sistemática para legitimar aquellas medidas políticas que de otro modo no deberían ser aceptadas por una ciudadanía con verdadera consciencia democrática.

El viernes, sin ir más lejos, aprovechando el trágico clima generado por el último atentado mortal de ETA, rápidamente los buitres del shock salieron a saborear las carnes del muerto y a tratar de sacarle el correspondiente rédito político. Políticos de UPyD, PP, o periodistas como Pedro J. Ramírez y muchos más, no tardaron ni unas pocas horas en salir a pedir la ilegalización de Iniciativa Internacionalista, atacando sin piedad la decisión del constitucional y dando la razón a las sesgadas e inaceptables argumentaciones jurídicas del Supremo. Era el momento oportuno. Las masas españolas acogerían el mensaje con toda naturalidad y le brindarían el mayor de los apoyos, lo sabían perfectamente. Si ya en su momento el intento de ilegalización no encontró apenas oposición entre las masas españolistas, ahora mucho menos, el camino para llevarla a cabo queda plenamente libre y a buen seguro será removido en las próximas fechas por el ministerio del interior y la judicatura del Estado. Nadie dirá nada, el estado de shock es lo que tiene. Cualquier cosa es válida si se presenta como efectiva de cara a la lucha contra ETA. Aunque las condiciones objetivas sean las mismas ahora que antes.

De paso todos aquellos que hayamos apoyado a esta candidatura estamos situados en el ojo del huracán, sospechosos de ser cómplices y hasta responsables de este nuevo asesinato de ETA. Quien quiera podrá atacarnos y vilipendiarnos sin piedad, nadie saldrá en nuestra defensa, salvo nosotros mismos, claro está. ¿Pero qué somos nosotros, unos pocos cientos de miles, en comparación con millones y millones de ciudadanos en estado de shock dispuestos a aceptar que se apliquen las medidas más severas posibles contra todo aquel que gire a 1000 km a la redonda de la órbita de ETA que desde los poderes del Estado marcan?

Digo todo esto porque ayer, después del atentado mortal de ETA, los mensajes de ataque a mi persona me llovieron en el móvil y en el email de gente a la que consideraba amigos, de otros conocidos e incluso de desconocidos, únicamente por haber apoyado, y apoyar, la candidatura de Iniciativa Internacionalista, y por negarme a condenar a ETA de manera acrítica, irreflexiva, irracional y sin entrar en mayores consideraciones del contexto político y social en el que se deben enmarcar todos aquellos hechos derivados del conflicto vasco. Lo gracioso es que muchos de esos que me pedían una condena del atentado, o me atacaban por defender a los terroristas, tienen por hábito conducir borrachos o a mayor velocidad de la permitida, o han trabajado en empresas donde no se cumplían las más mínimas condiciones de seguridad laboral sin haber denunciado por ello al empresario responsable. Así que simplemente les diré que yo no he matado ni mataré a nadie, y que ni siquiera estoy a favor de la lucha armada de ETA, todo lo contrario. Pero antes de que me traten como un asesino, pues que vayan sabiendo que estadísticamente tienen ellos muchas más probabilidades de serlo que yo. Cada vez que se han subido a su coche con una cerveza de más o hayan sobrepasado el límite de velocidad establecido por ley en las carreteras, habrán puesto en peligro la vida de sus conciudadanos, cosa que yo nunca he hecho ni haré por escribir a favor de Iniciativa Internacionalista, por criticar la ley de partidos o por salir en defensa de aquellos que se niegan a condenar a ETA de manera simplista y acrítica. Mis palabras no matan, sus cervezas al volante, sus excesos de velocidad en la carretera, su falta de atención al cumplimiento de las normativas de seguridad en materia laboral, sí. Conviene que no lo olviden por lo que pueda pasar en el futuro.


Postura del Grupo Tortuga sobre ETA

14 thoughts on “ETA y el shock”
  1. ETA y el shock
    Estas mezclando churras con meninas.esos putos asesinos se deben pudrir en la carcel de una vez,los de iniciativa intercionalista no se tendrían que haber presentado.yo tampoco bebo cervezas cuando voy a conducir,y a veces los gestos mas simples que tu criticas abririan los ojos que muchas personas tienen cerrados.¡Esta página que se declara tan pacifista y no tiene cojones a denunciar explícitamente a todos esos hijos de mala madre! ¡Y después os rasgais las vestiduras porque hay cárceles abiertas! ¡¡¡¡¡HIPOCRITAS!!!!!

    1. ETA y el shock
      ¿Que esta página no condena explícitamente? ¿pero tú has entrado al enlace de la última línea del artículo?

      Hay que tener ideas muy fijas para acabar siendo tan estulto…

    2. ETA y el shock
      Por cierto que las churras se mezclan con merinas y no con meninas. A ver si va a ser mentira eso de que no bebes muchas cervezas…

      Y al loro que asesinos los hay de muchos tipos, los que matan con bombas lapa y los que fabrican armas legalmente en fábricas españolas que luego harán saltar por los aires a niños del tercer mundo..

      1. ETA y el shock
        PUES QUE SEPAS QUE SI QUE BEBO CERVEZAS, PERO CUANDO LAS BEBO NO CONDUZCO, QUE PARECE QUE TODOS LOS QUE NO COMULGAN CONTIGO SON UNOS BORRACHOS KAMIKACES.¡AH! Y ¿ESO ES UN COMUNICADO DE CONDENA?,ESE COMUNICADO DA A ENTENDER QUE AUNQUE NO COMULGUEIS CON SUS METODOS,JUSTIFICAIS SUS IDEAS Y LOS REPRESORES SON LAS VICTIMAS, QUE LLEVAN SUFRIENDO A LOS FASCISTAS INDEPENDENTISTAS.ESE ENLACE NO ES UNA CONDENA EXPLICITA AL TERRORISMO NI A LOS TERRORISTAS, MAS BIEN ES UNA JUSTIFICACION

          1. menos con alguien que grita y no se quita las orejeras que le ponen en la tele
            tú más…….

          2. ETA y el shock
            Pero que obsesión por el Sock en todo tu artículo, creo que la sociedad está bastante inmunizada ante la violencia y las palabras de los medios de comunicación como para no quedarse paralizada por la palabra ETA. Solo viendo el dolor de cerca nos sensibilizamos ya, y creo que tú no has debido de verlo.

            Me parece absurdo que trates de callar a la gente haciéndola sentir culpable por su manera de conducir. Te doy la razón en que no me gusta como se conduce, pero no en tus razonamientos, no tienen ningún razonamiento por tu parte. Demuestras que estás acostumbrado a convencer fácilmente con argumentos mediocres y esperas que con una publicación en internet convenzas a todo el mundo. Una cosa te digo, si no ponen oposición en tus charlas con tus amigos es porque no tienen ganas de que les cuentes más milongas.

            Y por último y más importante. ¿Cómo priorizas el razonamiento y la reflexión ante la violencia sin fundamento, encima es una violencia publicista. Si señor, ETA no mata por defender nada, mata por publicitarse y manifestarse. Es la mayor abominación de la palabra, cuando sus letras no es que estén escritas con sangre, son simplemente una foto de sufrimiento y sangre. ¿Qué es lo que no puedes criticar? Si no condenas un atentado, por favor, que sea por vaguería, sería más comprensible.

            ¿Criticas simplistas y acríticas? te has tomado tanto tiempo para escribir tan enorme parrafada y no has tenido tiempo para llegar a una conclusión crítica para condenar la violencia, ¿verdad?, no me lo creo.
            Si no quieres condenar brutalidad y violencia, apóyala o alega cualquier excusa para evitar soltar brutalidades.

            Si crees necesaria la violencia sin sentido en el mundo, ábrenos los ojos con tu sabiduría. Estoy harto de aguantar a la gente que no respeta la vida de los demás, en este caso incluso en el sentido literal.

            Yo no te digo que seas un asesino, pero si te digo que tienes mucha tontería encima y no eres capaz de tener un razonamiento crítico por no romper las creencias con las que, incluso, puede que te hayas autodoctrinado (vamos, que encima no tiene nadie la culpa, solo tú)

          3. ETA y el shock
            En el artículo no se compara a los asesinos de ETA con los condutores borrachos, se compara la reacción que tiene la sociedad ante los que no matan, pero están en algún tipo de órbita con estos comportamientos, cuando alguien mata o produce una muerte a causa de alguno de estos comportamientos. Es decir, cuando ETA mata, a los que no condenan, por razones más que argumentadas, los atentados de ETA, se los tacha de asesinos o de dar cobertura a los asesinos, se los intenta criminalizar, aunque ellos jamás hayan empuñado un arma e incluso estén en contra de ETA. En cambio, cuando un loco borracho causa la muerte de 5 personas por su temeridad, nadie va a por quienes, entre su círculo de amistades, han conducido alguna vez borrachos, y los trata de asesinos y los criminaliza. Se critica esa hipocresía, que se trate de asesinos a quienes no condenan a ETA, aunque no sean de ETA, y no se hace lo mismo a quienes conducen borrachos, aunque no hayan causado ningún accidente. Antes de criticar, aprender a comprender lo que lees.

          4. ETA y el shock
            Había comprendido perfectamente lo que habías dicho, pero creo que no me paré lo suficiente en desmontar toda la parafernalia de precioso paralelismo. Y por lo que leo, comprendo las cosas mejor que tú.

            Un conductor borracho es a mi parecer un delincuente, y yo lo creo perfectamente porque no bebo. Quien bebe solo ve la falta cuando el conductor borracho se cruza en su camino, porque hasta ese momento sitúa su practica dentro de la normalidad.

            Dime, en que se diferencia el conductor borracho que comete un accidente del que bebe y sale ileso. En una copa de más, en una circunstancia de mala suerte.cuando un conductor borracho bebe no relaciona las consecuencias con sus actos porque estos no son actos voluntarios, son consecuencia de situación(esta si voluntaria)

            El terrorismo es un acto voluntario desde el comienzo al final, puede que en parte se pierda voluntad por un comportamiento en grupo y de miedo a perdida de identidad por exclusión de un grupo (al que seguramente tampoco le haga mucha gracia tu deserción). El terrorismo y el asesinato con PREMEDITACIÓN no puede compararse con el asesinato por IRRESPONSABILIDAD.

            bien, volvamos a las gentes. Como decía, la gente disculpa a sus semejantes en cuanto se ven reflejados en sus necesidades, miedos, vicios, en fin, sus defectos. ¿Dónde ven quienes no critican estos actos terroristas sus cualidades o defectos humanos dentro de los asesinos?

            ¿crees que el más borracho del mundo no culparía de todos los males del mundo al que ha atropellado a un familiar? Es más, aunque solo le hagan una maniobra peligrosa en la carretera. Aquí es donde aparecen las prioridades. Antes de disculpar sus defectos perdonándoselos a los demás, está el instinto de supervivencia y protección. ¿Tampoco el sentido de protección a los semejantes sacan de la niebla a los que no critican la violencia?

            Perdona que me exprese tan mal y que no me extienda o sea más concreto en cada punto, trato de mostrarte mi punto de vista lo mejor que puedo.

          5. ETA y el shock
            bueno, me corrijo,
            Existe otra posibilidad para que la gente no criminalice actos a de terceros de este tipo. Un perdón infinito hacia el prógimo. Si ese es el caso de los que no critican estos actos, … allá ellos si son así. Enhorabuena.

            en fin, en el caso de que no se condenen estos actos. o una de dos o se están apoyando o se decide priorizar un sentido de orgullo y afán de protagonismo en el que se decide llevar la contraria a la mayoría. Pero ojo, que se quiere priorizar la vida del hombre o el orgullo (creo que los muertos merecen un respeto y el orgullo puede apartarse por un momento).

            este último es por extender el comentario a otro posible punto de debate en esta línea.

          6. ETA y el shock
            Vamos a ver, aquí se trata de defender el derecho a la vida ¿no? O eso pensaba yo, no creía que las condenas a ETA se pedían en nombre de no se qué aspecto de la naturaleza humana, sino simplemente en nombre del derecho a la vida. Por tanto, tanto derecho a la vida tiene una víctima de un atentado de ETA, como una víctima de una temeridad al volante. El que se sube borracho a un coche debe ser plenamente consciente de que su acción VOLUNTARIA puede generar muertes, empezando por la suya misma (esto también vale para los terroristas, que más de un muere durante su acción o en preparación de). El hecho de que haya más conductores borrachos que terrorista, no cambia el resultado final: ambas acciones generan muertes. Cierto que el terrorista busca matar y el que temerario al volante no, pero después de tantas muertes en la carretera a causa de este tipo de conductas, el argumento de que no hay intencionalidad, no me vale. Si realmente no quieres poner en peligro la vida de los demás, simplemente NO LO HAGAS, es bastante sencillo. Entonces, la cosa parece clara, entre quien no condena a ETA y quien conduce borracho no hay mucha diferencia. Es más, el que no condena a ETA, salvo que sea parte de ella, sólo por no condenarla no pone en peligro la vida de nadie. El que conduce borracho, sí. Entonces, ¿por qué criminalizar a quien no condena a ETA y no hacer lo propio con quien conduce borracho? No tiene ningún sentido, en todo caso lo lógico (si quieres hacemos la argumentación lógica y te lo demuestro) sería lo contrario: criminalizar a quien conduce borracho y no a quien no condena a ETA sin ser de ETA. Esto es así, te guste o no. Ahora bien, si tú quieres interpretarlo bajo esa idea de que a unos se les perdona porque son muchos los que lo hacen de vez en cuando, pues allá tú, pero que sepas que eso es una gran falacia, un salirse por la tangente para no reconocer que es más peligroso para la sociedad un conductor borracho que alguien que no condena a ETA sin ser de ETA. Pero aunque no lo quieras reconcer, la realidad es la que es. Puedes sentirte más amenazado por un amigo que conduce borracho, que por el autor del artículo que no es de ETA y no condena a ETA. Saludos.

          7. ETA y el shock
            Creo que no he comprado a un conductor borracho con el que no condena a eta sin ser de eta. Creo que no. Eso no es salirse por la tangente es mantener la postura sin saber que decir ya, creo que tu postura ya la había entendido bastante bien, ahora… me lo complicas. Ya he dicho que estoy de acuerdo cuando dices que los conductores borrachos son criminales. Te había comentado la razón por la que entiendo que los humanos no culpabilizan y perdonan a los conductores, se sienten identificados, yo creo que eso no es salirse por la tangente. Cuando alguien no tiene un vicio, manía, … es cuando se siente superioridad moral para criticarla, incluso hay quien critica cuando oculta sus faltas y se muestra a la sociedad con superioridad moral.

            Planteemos una situación, a una persona le preguntan.

            ¿crees que un conductor borracho es un asesino?
            a. Claro que sí, si no ha matado a nadie ya lo hará.
            b. No, yo bebo y no soy un asesino.
            c. No, yo nunca he bebido cuando conduzco, pero no creo que los demás lo sean.
            d. Pongamos cualquier otra respuesta.

            ¿crees que eta son unos asesinos y sus actos son condenables?
            a. Claro que sí.
            b. no, han debido de venir del cielo.
            c. Ehh, tiene otra pregunta. Yo no puedo condenar la violencia de eta porque como la gente no condena a los borrachos…

            El problema es que el que dice que el condcutor borracho no es un asesino cambiará de opinión cuando mate a alguien. Porque aunque tu digas que es un acto voluntario no lo va a asumir, yo creo como tú que es un acto voluntario porque lo ideal sería evitarlo pero que racionalidad le puedes pedir a una persona que no es consciente de sus efectos.
            el que no condena a eta, no es que confíe que eta no mata a nadie. ETA mata y esto lo sabe ETA, y el que no condena. La razón de los pasivos en las críticas a los borrachos ya creo conocerlas, las razones del que no critica de forma activa (pfff, que complejo el no hacer algo de forma activa, pero no se me ocurre otra forma de decirlo) se me ocurren algunas, pero de verdad, excepto el orgullo irracional y la tontuna no se me ocurren otras más que el apoyo débil.

            No necesito convencerme de que los conductores borrachos son asesinos, ya lo sé y los conductores borrachos lo sabrán y serguramente se arrepientan, aunque tarde… y sí, seguramente lo calmen tomando más alcohol. Son enfermos. Y la gente que los apoya también se arrepentirán cuando sean conscientes de la realidad.

            ¿Son conscientes los que no condenan a ETA de la realidad o hay una oscura intención detrás?

            el otro punto de vista ya me ha quedado claro, y la similitud con los borrachos también. pero lo que me falta comprender es que justificaciones internas les das a cada uno (que es lo que trato de hacer desde el primer comentario)

          8. ETA y el shock
            qué mal escrito me ha quedado el mensaje. Espero que más o menos se entienda. Lo siento, es muy tarde y sumado a la hora me ha quedado algo con las ideas un poco mezcladas.

            En fin, resumo. Antes de nada diré que si se piensa que creo tener la llamada verdad única y verdadera, en realidad no es eso. Solo creo que es una argumentación bastante sencilla que defiende una postura con una comparación impactante pero que no profundiza y mezcla ideas muy simplificadas en pro de defender la postura.
            Ni los borrachos se creen inocentes.
            Ni la sociedad perdona sus fallos siempre, menos cuando matan a alguien y mucho menos si siguieran matando y bebiendo sin arrepentimiento.
            Ni ETA mata con arrepentimiento.
            Ni ETA sale de casa con la idea de que va a cometer un atentado contra una persona pero va a volver a casa sin matar a nadie y sin incidentes.
            Ni el que no critica a ETA cree que ETA puede que nunca matase a nadie.
            Podría seguir, pero ninguno de estos argumentos los has tenido en cuenta.
            Resumes tu argumentación en .

            -Los que conducen borrachos suelen acabar con la vida de alguien*

            -ETA acaba con la vida de la gente.

            -La gente no critica a los borrachos normalmente.

            -Quienes no condenan a ETA son como quienes no critican a los borrachos normalmente.

            * (sí, asesinarlo pero no creo que ETA salga de casa pensando que todo irá bien y nadie resultará herido cuando va a matar a cualquiera que ella crea conveniente).

            ¿de verdad no se ve claro que faltan puntos al argumento?

            Por eso digo, que el que no condena al borracho lo hace por:
            reflejo de si mismo, porque no ha venido el caso, porque es un colgado de la vida y no sabe lo que dice hasta que pase algo. decidme otras…

            Jugando a lo mismo

            reflejo de si mismo con ETA. >> Creo que está dicho todo.
            Porque es un colgado de la vida que le parece bien lo que haga ETA y lo que le pase a su madre.>> este no tiene ni comentario.
            porque no ha empatizado con las victimas—> demasiado poco humanizante, que me preocupa lo que le pase a una persona que lo importa lo que les pase a los demás.

            Así se puede tirar uno horas y horas…
            Y la respuesta es otra vez que el borracho mata, eta también y como el que no critica al borracho no es un criminal el que no critica a ETA tampoco.

            Y tendré que volver a repetir que el que no condena a un borracho lo hará cuando el borracho mate a alguien.Lo hará, pero el que no condena la violencia de ETA puede que no lo haga nunca. ¿por qué?

            Parece ser que no existe respuesta abierta. Dirán seguramente lo del borracho, el coche y la autovía de burgos.

            es cierto que todo el mundo tiene a decir lo que quiera, pero es una locura que se empeñe más en decirlo antes que preferir que una persona más pueda escucharlo.

            Si es terrorismo, no lo sé, ni quizás lo sepa alguien nunca. Pero si es cierto que muchas de estas posturas esconden un apoyo a la banda ETA y dar soporte a alguien que tiene planificada la muerte de mucha gente se puede considerar terrorismo por colaboración. Aunque ETA no sepa de todos quienes les apoyan, decir que no se condena el terrorismo es una agresión contra el que ha sufrido un atentado que siente como su vida se infravalora.

            Punto 2. negación de la condena u omisión de la condena. Creo que somos mayorcitos para entender las intenciones de quienes no condenan la violencia. Lógicamente un niño en su casa no va a salir en una rueda de prensa porque sí diciendo que condena la violencia, pero el silencio muchas veces es más voluntario que inocente.

            y la respuesta será, los borrachos son asesinos, y eta mata. y si no condenan a los borrachos, estos son tan culpables como quienes no condenan a eta.

            …. Estos comentarios ya empiezan a ser demasiados lesivos frente al nombre de muchas víctimas.

            ¿crees que hay muchas razones dentro del que condena la violencia?

Los comentarios están cerrados.