Recordar la Historia de nuestro país nos puede ayudar a no repetir errores y a conocer cómo se van heredando las políticas en la ultraderecha, por ejemplo.

Hoy hablamos de eugenesia en España con un ejemplo bárbaro de todos los tipos de violencia: directa, cultural y estructural.

La eugenesia se puede definir, como dice Nieves Concostrina, como perfeccionar la especie humana eliminando a los defectuosos físicos, o a los imperfectos mentales, a las razas consideradas inferiores, a los delincuentes. Osea, la eugenesia es la depuración racial que, enseguida nos lleva a todos a pensar en los nazis.

Nos cuenta Concostrina que la Alemania nazi copió sus leyes eugenésicas de Estados Unidos, país pionero en aplicarlas. También las aplicaron Dinamarca, Noruega, Suiza, Suecia, Australia y España.

El artífice del plan eugenésico en España fue el ultraderechista Antonio Vallejo-Nájera Lobón. Afecto al nazismo, durante la guerra civil española el coronel Vallejo-Nájera dirigió los Servicios Psiquiátricos del Ejército franquista y escribió extensamente sobre la degeneración de la raza española, que, según él, habría ocurrido durante la República, postura adoptada también por Juan José López Ibor, Ramón Sarró, José Solé Segarra, Marco Merenciano y otros psiquiatras de su mismo bando. Proponía la creación de una Inquisición para la prensa, la tribuna y la radio, y presentaba la guerra como necesaria para reconquistar los principios del cristianismo, todo ello con profusión de expresiones racistas-antisemitas.

Cuenta Paul Preston que el 10 de agosto de 1938 escribió a Franco solicitando permiso para crear el Gabinete de Investigaciones Psicológicas, y dos semanas más tarde recibió la autorización esperada. Su propósito era patologizar las ideas de la izquierda. Los resultados de sus investigaciones proporcionaron al alto mando militar los argumentos «científicos» necesarios para justificar por qué presentaban a sus adversarios como una especie infrahumana, y Vallejo-Nájera fue ascendido a coronel.

Concostrina explica que para Antonio Vallejo-Nájera Lobón en la cúspide social de la auténtica raza española se encontraban los militares, los aristócratas y los católicos. Decía que la raza se había empezado a degenerar durante la 2ª República debido a la proliferación del «gen rojo» o «gen marxista«. No era un gen biológico, era un gen cultural o social. Pero había que extirparlo porque estaba provocando la decadencia de la raza hispana y alejándola de los valores de Dios, patria y familia. Escribió un libro titulado «Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza«.

También era muy machista. Decía de las mujeres rojas, las degeneradas, que a la mujer se le atrofia la inteligencia ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella.

Su plan para acabar con el gen rojo era: primero, tomar España con la fuerza de las armas, y luego, había que consolidar el triunfo depurando la raza hispánica, matando a los hombres, aislando a las mujeres y separando a los niños.

Este plan siguió parcialmente en uso hasta los años 80: apartar (robar) a los hijos de madres pecadoras, rojas o pobres y donarlos a familias de bien.

Os dejamos el podcast de Nieves Concostrina sobre el tema, esperamos que lo disfrutéis:

Para concluir, una de sus opiniones:

La raza es espíritu. España es espíritu. La Hispanidad es espíritu… Por eso hemos de impregnarnos de Hispanidad… para comprender nuestras esencias raciales y diferenciar nuestra raza de las extrañas. Este espíritu lo definía como «militarismo social, que quiere decir orden, disciplina, sacrificio personal, puntualidad en el servicio, porque la redoma militar encierra esencias puras de virtudes sociales, fortaleza corporal y espiritual». Y para mejorar la raza era necesaria «la militarización de la escuela, de la Universidad, del taller, del café, del teatro, de todos los ámbitos sociales.

Fuente: https://www.politicanoviolenta.org/?p=1921

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