
Fue una de las figuras claves de la música española del siglo XX. Sus más de 100 composiciones abarcan desde la música coral, de cámara y electrónica hasta la escritura para gran formación sinfónica.
madrid
EFE
El compositor clásico y director de orquesta español Cristóbal Halffter ha fallecido hoy a los 91 años de edad, han informado a Efe fuentes familiares.
Según un portavoz de la familia, el fallecimiento se ha producido este domingo en Villafranca del Bierzo (León) después de recibir los Santos Sacramentos. Halffter deja tres hijos, Pedro, Alonso y María.
Nacido en Madrid el 24 de marzo de 1930, ha sido una de las figuras claves de la música española del siglo XX. Sus más de 100 composiciones abarcan desde la música coral, de cámara y electrónica hasta la escritura para gran formación sinfónica.
A lo largo de su carrera Halffter ha dirigido importantes orquestas europeas y americanas como la Filarmónica de Berlín, Orquesta de la Radio de Baden-Baden, Tonhalle de Zúrich, Nacional de Francia, Sinfónica de Londres, Suisse Romand, Festival de Lucerna, Sinfónica de Londres, Nacional de España, Bamberg, Hamburg, entre otras.
Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid (1983), de la Academias Europea de las Ciencias, las Artes y las Letras de París y de la Akademie der Künste de Berlín (1985), Cristóbal Halffter contaba con numerosos galardones y reconocimientos.
En 1981 recibió del rey Juan Carlos I la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes.
En 1985 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de León, y en 2010 fue ganador del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento, por contribuir «a la idea de una música contemporánea europea» a través de su «coherencia y la continuidad de su compromiso».
Hace dos años, en 2019 recibió Culturas, el Premio Museo Liceo Egipcio de la Música 2019 por ser «uno de los más grandes compositores y directores de orquesta en activo».
Entre sus composiciones más relevantes figuran Elegías a la muerte de tres poetas españoles (1974-1975), dedicada a Antonio Machado, Miguel Hernández y García Lorca; Tres poemas de la lírica española para barítono y orquesta (1986); o Mural sonante (1993), que muestran constantes referencias a la cultura española.
Entre los numerosos galardones que recibió destacan los dos Premios Nacionales de Música (en 1953 y en 1988); el de Composición de la UNESCO por «Dos movimientos para timbal y orquesta de cuerda» (1956); el Montaigne de la fundación Friedrich von Schiller de Hamburgo (1994); en de la Música Española de la Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero (1994); el reconocimiento al Compositor Europeo del Año de la Fundación Fordergemeinschaft dar Europeischen Wirtachaft (1994) o el Internacional a las Artes Escénicas de la Fundación Cristóbal Gabarrón (2003).
Gaudium et Spes – Beunza (Coro Universitario de León, 1985)
Música insumisa: Gaudium et Spes (Beunza)
Por José Miguel Lorenzo Arribas
Cristóbal Halffter (1930), el compositor español vivo con mayor reconocimiento internacional, firmó una cantata en 1972, para coro y cinta magnética, cuyo estreno se celebró en Colonia un año después. Esta obra tiene un título un tanto enigmático, que hay que desentrañar: Gaudium et Spes (Beunza).
Las treinta y dos voces que empleaba la masa coral exigida, evidente metáfora de la solidaridad, interpretaban un texto que incluía frases que Pepe Beúnza había leído en el consejo de guerra al que fue sometido por negarse a realizar el servicio militar. A pesar de la carga religiosa que el compositor quiso imprimir a la obra para facilitar su estreno en España, intención fácilmente advertible desde el propio título (homónimo de la «Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo», firmada en diciembre 1965 por el papa Pablo VI), dicho estreno no llegaría hasta la Semana Santa de 1977, muerto Franco, en el soberbio marco de la Semana de Música Religiosa de Cuenca. Ese año, Beúnza ya había cumplido la condena impuesta por el tribunal militar, que le destinó a un batallón disciplinario en el Sáhara, entonces todavía colonia española. Cuentan las crónicas que las audiciones en dicho ciclo, por aquel entonces, no se aplaudían, costumbre impulsada por el respeto necesario al espacio sacro, las iglesias, donde se interpretaban. No obstante, la significación del Gaudium et Spes (Beunza), la tensión contenida durante la audición, y la emoción por fin liberada tras su escucha provocaron una intensa ovación.
No era la primera vez que la sensibilidad de Cristóbal Halffter se había hecho explícita en su catálogo musical. Tampoco será la última. Malos años fueron los inmediatamente previos a la muerte del dictador. En 1971 ya había compuesto su Réquiem por la libertad imaginada, o las no menos expresivas, desde el propio rótulo, Pinturas negras.
Lo mejor de todo esto puede venir en forma de epílogo. La toma de postura de Pepe Beúnza no sólo produjo el «beneficio colateral» de la página musical halffteriana. Consolidó también la objeción de conciencia en España en unas épocas muy duras, actitud que sería la semilla de la campaña de insumisión que recorrió España, y sus cárceles, la década de los ochenta y de los noventa, un movimiento de desobediencia civil sin parangón en Europa. Dicho sea de paso, Pepe Beúnza, dedicatario de la partitura, todavía hoy continúa, desde su domicilio enclavado en un pequeño pueblo catalán, apostando y defendiendo los mismos principios que hace treinta años le llevaron a la cárcel. Todo un ejemplo.
‘Alegría y esperanza’ (gaudium et spes), un buen programa para tiempos duros, y una meta inalcanzable para la mayor parte de la humanidad. Que al menos haya música para aliviarnos, para seguir. Y otro ejemplo más de música no reductible a una torre de marfil. Esta partitura es, una vez más, testigo de su momento, frente a quienes sólo quieren ver en la música, desde un formalismo dogmático, exclusivamente intervalos, proporciones, modulaciones y explicaciones autosuficientes desde el propio discurso musical.
Fuente: https://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/octubre_09/22102009_02.htm
La ‘Alegría y esperanza’ de la libertad
Enrique Franco
Concierto de Amnistía Internacional.Obras de Cristóbal Halffter, Bach, Monteverdi, Victoria, Gesualdo, Rota y Del Enzina.
Palacio de Congresos y Exposiciones, 4 de diciembre.
Cristóbal Halffter estrenó en 1973, en Colonia, la obra que la radio de dicha ciudad alemana le había encargado el año anterior: Gaudium et Spes-Beunza, que hasta ahora no se había dado en versión directa en Madrid, aun cuando Cuenca la había incluido en sus Semanas de Música Religiosa de 1977. Se conocía a través de la RNE y, desde hace algo más de un año, gracias a un disco patrocinado por el Centro de Estudios y Difusión de los Derechos Humanos de la Cruz Roja Española.Esta obra tiene diversos aspectos de interés y no es el menor, como siempre sucede en Halffter, su valor musical. Precisamente, adquiere más mérito al tomar como punto de partida no ya una idea -inserta en el pensamiento general del compositor puesta al servicio de la libertad-, sino de la declaración de José Luis Beunza ante el tribunal que le juzgó por objeción de conciencia.
De la palabra de Beunza, de su contenido y de su sonoridad, y hasta de su misma entonación, nace el tríptico de Cristóbal Halffter, en el que juegan el coro, dividido en dos grupos, y la cinta magnética previamente grabada.
Hay en Gaudium et Spes, junto a rasgos comunes con otras páginas testimoniales europeas, un impulso, una forma de expresión, un carácter radicalmente españoles, sin necesidad de utilizar citas tradicionales ni logotipos nacionales. El humanismo de Halffter fue perfectamente entendido por el Coro Universitario de León, que dirigió Samuel Rubio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 06 de diciembre de 1984.
El País