
La “Golondrina” se ha secado (palmera más alta de Elche)
Raúl Agulló
La Palmera más alta de Elche se ha secado, detrás de la Oficina Municipal de Turismo, a la entrada del Parque Municipal. Fue bautizada popularmente como “La Golondrina”, y la verdad es que ya hacía tiempo que no se encontraba muy bien de salud. La Asociación para el Desarrollo Rural del Campo de Elche ha divulgado frecuentemente su existencia durante los últimos años, a partir de la realización de un Catálogo de Árboles singulares de todo el término municipal de Elche, por parte de varios de sus asociados.
Esta planta, que no árbol ni arbusto, se encontraba protegida por varias normativas específicas del Palmeral de Elche, y otras leyes de rango autonómico como la Ley Valenciana 4/2006 de Patrimonio Arbóreo, que protege a las palmeras datileras que superen los 12 metros de altura. Se trataba de un ejemplar de porte monumental que alcanzaba casi 30 metros, y valor emblemático tanto para el común de los ilicitanos como especialmente para el gremio de los palmereros profesionales de Elche. Superaba los 200 años de edad.
Durante el último año había sido sometida a algunos cuidados especiales que son de agradecer a los técnicos y operarios municipales que se hayan preocupado de ello, realizando un alcorque a su alrededor, instalando riego controlado, etc. Lo cierto es que anteriormente ha habido durante la Historia otras palmeras de mayor altitud en Elche, y como es normal han ido desapareciendo en ocasiones por causas naturales. En cualquier caso, lo cierto es que ahora tenemos un ejemplar singular menos en Elche, y espero que pronto se publique ya el inventario de palmeras datileras con especial interés del Palmeral galardonado como “Patrimonio de la Humanidad” por UNESCO (e incluso las dispersas por el camp d’Elx); porque además de tratarse de un recurso que puede y debe aprovecharse turísticamente de forma sostenible, será una herramienta para actuar decididamente en procurar su mejor conservación, y para la educación medioambiental.
El caso de este ejemplar también es paradigmático del abandono durante un período excesivamente prolongado, porque requería clamorosamente de especiales cuidados. Afortunadamente no siempre es así, y hay que aplaudir la actuación preventiva en otros ejemplares apuntalados o con especial tratamiento en varios huertos municipales, así como en huertos privados como se hizo con la célebre “Palmera Imperial”, etc. Ahora, además de preocuparnos prioritariamente por la conservación del Palmeral en su conjunto gravemente amenazado por la plaga del picudo, habría que localizar y mimar especialmente a la sucesora como nueva campeona de las alturas, que muy probablemente se encuentre entre las que más sobresalen en el entorno del histórico Hort dels Belets (tras el Parque Infantil de Tráfico).
Esta palmera no se ha secado por la fuerza del viento, y por cierto sugiero a los técnicos competentes que comprueben si existe algún peligro de caída al respecto ahora que está seca, a pesar del elevado alcorque que se le ha practicado. En sus proximidades es habitual que haya niños jugando en el Parque Municipal, o incluso podría caer en sentido contrario, hacia el interior de l’Hort del Xocolater. Es posible que se haya secado por su avanzada longevidad, o bien quizás por enfermedades vegetales, plagas, hongos, algún acto vandálico, etc. Lo que es seguro es que si tuviera ojos, se habría sorprendido mucho de que algunos ilicitanos se hayan preocupado antaño de actuar y aún lo hagan, en favor de la conservación del Palmeral; mientras que otros comerciaban ilegalmente con palmeras arrancadas hace apenas 30 años con nocturnidad y alevosía, y otros que se llaman viveristas y son una vergüenza para su profesión las importaban hace apenas 10 tanto en Elche como fuera de nuestra ciudad, sin controles fitosanitarios. Ellos son los principales culpables de la llegada masiva del picudo, con su avaricia favorecida por la última vorágine de la especulación urbanística. Ahora se ha terminado el negocio, pero desgraciadamente no sólo para los más avariciosos, sino para todas las personas de bien que tenían en este sector económico una fuente de ingresos.
Por cierto, los responsables municipales de Medio Ambiente en Elche, continúan con la misma absoluta falta de sensibilidad hacia la protección del patrimonio arbóreo singular de Elche, desde la aprobación de la Ley 4/2006 de Patrimonio Arbóreo de la Comunidad Valenciana. El inventario de árboles singulares, centenarios, emblemáticos o con porte monumental, elaborado en 2012 por varios miembros de A.D.R Camp d’Elx, y presentado públicamente tanto en la Universidad Miguel Hernández de Elche, como ante la Concejalía de Medio Ambiente o en la Delegación Territorial de la Consellería de Medio Ambiente, continúa sin tomarse en consideración para aprobar un Catálogo Municipal. Me consta que algunos funcionarios municipales lo habrían publicado tras haber ya corroborado personalmente las fichas botánicas del proyecto, al igual que han hecho muchos municipios de nuestra provincia incluyendo Alicante capital, pero tienen superiores jerárquicos que tienen la falta de respeto de afirmar ahora que ni siquiera van a publicar dichas fichas en la web porque ocupan demasiado espacio en el servidor informático.
Por este camino de incompetencia, algún día España dejará de ser el país con mayor biodiversidad de Europa. El otro día escuchaba comentar con sorna a un grupo de responsables de organismos públicos, supuestamente con un nivel cultural elevado, que para qué servían esos nuevos licenciados en Ciencias Ambientales, o ambientólogos. Desde luego, ellos no lo entenderán nunca. Son incapaces de ver más allá del día a día, de pensar en el desarrollo sostenible, las generaciones futuras, el patrimonio natural, ambiental o ecológico. Y su concepto de paisaje tampoco incluye a los árboles, arbustos y plantas centenarias, claro está. Para ellos, chorradas de ecologistas.

‘La Golondrina’ dejará de volar tras dos siglos de existencia
El Ayuntamiento tramita la tala del ejemplar más alto del Palmeral, de 30 metros y unos 200 años de antigüedad, después de certificar su muerte
David Sevilla
La Verdad
Aunque se encontraba recibiendo cuidados intensivos desde que el pasado mes de abril saltasen las alarmas sobre su visible mal estado, ‘La Golondrina’, un ejemplar de palmera catalogado de singular debido a su altura, 30 metros, y a su longevidad, cerca de 200 años, será talada por las brigadas municipales debido a la peligrosidad de una inminente caída.
No obstante, según explicó el edil de Medio Ambiente, Antonio García, la muerte del ejemplar situado en el Parque Municipal está certificada desde el pasado mes de marzo, tras comprobar que, debido a su altura, se había secado al no llegar la savia a la parte superior. Una cuestión que negó el anterior concejal del área, Manuel Rodríguez, ya que en abril explicó que «los brotes verdes» que todavía existían en la balona de la palmera hacían pensar que su recuperación fuese posible.
«No entendemos por qué el anterior equipo de gobierno no había actuado sabiendo que era imposible recuperarla», explicó García sobre la negación del anterior edil y sobre los tratamientos especiales que, según se anunciaron entonces, estaban aplicando al longevo ejemplar.
La tala de la palmera no será automática después de certificar su defunción ya que, al tratarse de un ejemplar singular, se requieren licencias por parte de la Conselleria.
Fue su singularidad precisamente la que le permitió estar en la Ruta de las Palmeras Singulares que un mes antes de su defunción puso en marcha el organismo municipal de turismo Visitelche.
‘La Golondrina’, del mismo modo que otros 19 ejemplares situados en el Palmeral histórico ilicitano, forma parte de la nueva Ruta de las Palmeras Singulares. Un recorrido en el que entró al ser considerado el ejemplar más alto del municipio junto a otros que, debido a sus excepcionalidades y singularidades, tienen también en su base una placa con su nombre y con un texto explicativo del origen del mismo y de las características de cada planta.
Así, en la mayoría de los casos, los nombres de las palmeras son los motes por los que los palmereros encargados del cuidado del Palmeral conocen a dichos ejemplares. ‘La Golondrina’, del mismo modo que el ave que le da nombre, se caracteriza por la elevada altura de su vuelo.
‘Centinela’
A rey muerto, rey puesto. La palmera que a partir de ahora pasará a ocupar el puesto de la más alta del municipio también está situada en el Parque Municipal. A tan solo unos metros de distancia de La Golondrina se encuentra ‘La Centinela’, que le debe su nombre al cantante Pepe Tejera, ya que en su composición más famosa, ‘Elche sol y palmeras’, llama a las palmeras «centinelas de mi pueblo» debido a su altura y a su aparente posición de vigilancia.
Se trata de un ejemplar con una longevidad similar a ‘La Golondrina’, 200 años, que supera los 25 metros de altura. Además, del mismo modo que su antecesora en el puesto de más alta del municipio, también se encuentra inscrita en la Ruta de las Palmeras Singulares que elaboró Visitelche con la colaboración de los palmereros del municipio y tiene una peana explicativa en su base, del mismo modo que ‘La Golondrina’ que, tras su tala, dejará de ser la más alta del municipio.