
En la fría noche de este sábado, 12 de diciembre, también en Salamanca hemos expresado nuestro rechazo a la guerra en Afganistán. Se adjuntan fotos de la concentración a la que asistieron entre 30 y 40 personas.
Organizado por la Alternativa Antimilitarista – MOC de Salamanca con la asistencia de colectivos sociales y gente diversa, hemos coreado «Fuera tropas de Afganistán», «Militares, parásitos sociales», «Tu indiferencia permite la violencia», «no son trabajadores, que son mercenarios», «menos guerras y más escuelas», «ese nobel de la paz, que se vaya a Afganistán»…
En un momento han pasado por la misma plaza del Corrillo altos mandos de la Base Aérea de Matacán que hoy celebraba el día de su Patrona (La virgen de Loreto) que no debían dar crédito a que su «humanitarismo» no fuera recompensado. Durante la concentración hemos repartido un escrito con este texto:
¿MISIONES DE PAZ?
Con el disfraz de Ayuda Humanitaria o de Misión de Paz gobiernos y militares llevan
ya veinte años tratando de camuflar la justificación de los ejércitos, pero no, no
cuela. ¡Basta de guerras! ¡Basta de ejércitos! ¡Fuera tropas de Afganistán! ¡Fuera
tropas de todas partes!
NI EN AFGANISTÁN…
Las intervenciones militares son el problema, no la solución. Occidente ha
legitimado, financiado y armado a buena parte de los señores de la guerra que
destrozaron Afganistán y masacraron a su población. La guerra actual empezó con un
acto de venganza contrario al derecho internacional, la operación Libertad Duradera
de Estados Unidos. Según el New York Times, Afganistán es el primer importador de
armas de Estados Unidos y, por tanto, del mundo. 93 de cada 100 euros destinados por
España y el resto de países a Afganistán son gasto militar, y los 7 restantes siguen
indirectamente esa misma lógica.
¿Ayudar a la población afgana?
No se está reconstruyendo el país. No se ha llevado la democracia a Afganistán. No
se ha liberado a las mujeres afganas. La ocupación sólo trae más muertos, tanto
entre la población afgana como entre las tropas ocupantes. Las tropas españolas y el
resto de la OTAN son responsables de un tercio de los asesinatos de civiles. Los
objetivos de la intervención en Afganistán responden a los intereses
político-militares de los países intervinientes, no a la defensa de los derechos de
la población afgana. «Matar a una mujer afgana es igual de fácil que matar a un
pájaro»
La OTAN y Estados Unidos han fracasado en todos sus objetivos. Las últimas
elecciones fueron un fraude manifiesto, los talibanes gobiernan amplias regiones del
país, y la guerra se ha extendido ya a Paquistán. La ocupación de Afganistán no
combate el terrorismo, sino que lo fomenta porque aumenta el odio del que se
alimentan los grupos armados. Destacados mandos militares británicos reconocen ya
que la victoria militar es imposible. Según informes recientes del Pentágono, en el
país sólo hay un centenar de militantes de Al-Qaeda.
Tropas fuera
Una vez derrumbada la mentira de la misión humanitaria, la mayoría de la población
española y europea pide la retirada de las tropas. Según el Real Instituto Elcano,
seis de cada diez españoles quieren retirar o disminuir las tropas, y sólo un 3,1%
desea ampliarlas. El gobierno español, sin embargo, acaba de aprobar enviar 200
soldados más y dejar allí los 220 que mando como refuerzo electoral. En total la
OTAN ha aprobado mandar 7.000 soldados más (Reino Unido: 1.200 soldados; Georgia:
1.500; Italia: cerca de 1.000; Polonia: 600; Corea del Sur: 500; Eslovaquia: 250;
Albania: 85; y España 420). Estados Unidos, bajo las ordenas del reciente premio
Nobel de la Paz Barack Obama, mandara 30.000 militares más a Afganistán a lo largo
de 2010. En suma, el próximo año el país asiático rondará los 140.000 soldados
internacionales.
… NI EN NINGÚN SITIO
La guerra empieza desde Europa. Las guerras a miles de kilómetros empiezan realmente
al lado de nuestras casas. Las armas y las tropas salen de bases aéreas, cuarteles
como el de Ingenieros de Salamanca, pasando por carreteras y vías férreas, puertos y
aeropuertos, antes de llegar a la zona de guerra.
¿Crisis? ¿Qué crisis?
La crisis financiera la están sufriendo en sus carnes las poblaciones de todo el
mundo, pero no la maquinaria militar. En España, el ejército y la industria de la
guerra siguen engrasados en 2010 con más 18.000 millones de euros de dinero público.
Ningún ejército defiende la paz
¿Misiones humanitarias? ¿Guerra contra el terrorismo? Los ejércitos están preparados
para golpear globalmente en defensa del negocio y el poder de las élites de los
países ricos. Un ejemplo más: la defensa armada de los pesqueros que continúan
esquilmando los bancos pesqueros frente a Somalia contra los pescadores locales
empobrecidos. La abolición de los ejércitos es la propuesta más razonable para
acabar con las guerras y reducir la violencia en el mundo.
Saludos desde el Alternativa Antimilitarista MOC Salamanca.

«Fuera tropas de Afganistán, fuera de todas partes»: concentración contra el militarismo en Salamanca
Muy bien esos salmantinos y salmantinas que no temen al frío para poder decir lo que tantas personas compartimos.