
Enviado por Anónima el Mar
El título es una exageración un tanto grotesca. Pero no es tan absurda como debería. Cojamos la frase y apliquémosla a nuestra clase si somos estudiantes o a nuestro centro de trabajo si somos currantes, y me refiero especialmente a los jóvenes, que es la franja social en la que me encuentro y por tanto es sobre lo que tengo más conocimiento de causa.
Botellón, 2 de la madrugada de un sábado. Un grupo de amigos un tanto heterogéneo (E irreal, valga para el ejemplo) se emborracha alegremente como cualquier hijo de vecino. Caractericémosles por el grupo social/ tribu urbana al que pertenecen:
– Sujeto nº1, es friki. Le gusta jugar al rol, vestirse de personaje de tebeo manga, beber vino élfico y ha visto la trilogía de “El señor de los anillos” incontables veces con sus respectivas tomas falsas y comentarios del director. Su prenda de vestir favorita es una camiseta de Children of Bodom que compró por eBay.
– Sujeto nº2 es punki. Tiene una camiseta de La Polla Récords, otra de Eskorbuto, otra de los Segis, otra que pone “Antifascista siempre” y cada día se pone una. Se reconoce nihilista, odia la política (Aunque está estrechamente relacionado con ella casi todo de lo que habla) y lleva una cresta en la cabeza. Le gusta irse por ahí a festivales tipo “Aúpa Lumbreiras” a disfrutar de los grupos que le gustan, quiere aprender a tocar la guitarra y toca versiones de Kortatu en un local que tiene alquilado. Le gusta también irse de litros a un parque, y de vez en cuando se enchufa una raya.
– Sujeto nº3 es pijo. Su peinado de media loncha y patillas es lo más valioso que tiene en realidad, ya que en el fondo es un tieso como los demás, pero quiere aparentar ser rico. Lleva una banderita de España en la pulsera, otra en el reloj, otra en el móvil, otra en el filo del cuello del polo, otra en el llavero… Le gustan los toros, comer en los mejores restaurantes de la ciudad, y chuparle el culo a ciertos profesores de la facultad, cosa que en el futuro le abrirá puertas.
– Sujeto nº4 es cani/pokero. Le gustan el break-beat y el “flamenquito” por igual. Lleva una gorra que se sostiene como por arte de magia en la parte más alta de su coronilla y una camiseta de “El niño” rosa chicle. Su sueño es gastar el miserable sueldo que gana en su miserable trabajo en unas llantas “tó pepino” para el SEAT Panda heredado en el que sus padres lo engendraron.
– Sujeto nº5 es gafapasta. Él dice que le gusta el cine de Kurosawa y aquella película pakistaní que vió en un festival de cine independiente en Barcelona… Él sabrá. Ama tanto el arte que su ídolo es Andy Warhol, y es feliz con esa aureola de misticismo que cree llevar por ser tan culto. Por supuesto porta con glamour unas gafas de pasta negras sin graduación.
– Sujeto nº6 es hippie. Es un ser pacífico. Viste pantalón ancho con rayas y una sudadera de colores, ama la cerveza de marihuana y escucha Canteca de Macao. Es idealista y sueña sinceramente con un mundo mejor, pero piensa que los partidos son… bueno, no sabe qué es exactamente eso, ¿Para qué engañarnos? Pero sabe que no le gustan.
Ha faltado uno de los habituales amigos de este absurdo grupo de amigos. Es “El político”. El político milita en un partido comunista, y en la organización juvenil política y el sindicato de referencia de dicho partido. Sus compañeros hablan de él:
El friki piensa que pierde el tiempo militando. Cree además que los sindicatos y los partidos son mentiras enormes, que sólo sirven para coger personas y aprovecharse de ellas. Su amigo político es muy querido por él, le aprecia como persona, pero no comprende por qué dedica varias horas semanales a reunirse con sus compañeros o por qué organiza juntos a ellos actos, va a una manifestación contra la crisis o utiliza media hora para escribir un panfleto que nadie va a leer.
El friki cree que la crisis es horrible, que está dejando en el paro a mucha gente, pero cree que la solución no tiene tanto que ver con la política sino con la sociedad, que para él son cosas diferentes. Acostumbra a decir que “Los políticos que se dediquen a la política y nosotros a lo nuestro que para eso les pagamos”. Cree que su amigo es un iluso por creer que ambas cosas son parte de lo mismo, pero le respeta porque “Al fin y al cabo cada uno es libre de pensar como quiera”. El friki cree que la crisis se solucionará “arrimando todos el hombro”. Y vota al PSOE, no sabe muy bien por qué, aunque será de los que se queden en su casa en las próximas elecciones porque “la izquierda” le ha decepcionado un poco últimamente.
El resto de amigos coinciden en la opinión del friki. Todos opinan más o menos igual. El friki opina así porque él prefiere usar su tiempo libre en jugar al rol. El punki porque prefiere gastarlo en aprender a tocar la guitarra para componer canciones muy subversivas. El pijo porque prefiere gastarlo en ver partidos de fútbol, ya que para él la política consiste en votar cada x tiempo al PP. El cani porque prefiere gastarlo en fumar porros en un banco de su barrio. El gafapasta porque prefiere gastarlo en irse a un pub snob para partirse a martinis con sus compañeros de tertulia. El hippie porque prefiere gastarlo en bailar el diavolo en una plaza a cambio de unas monedillas… Cada uno de ellos tiene otras aficiones que no son la política. Hasta aquí todo respetable, sino fuera por un pequeño detalle, y es que la política no es una afición, no es un entretenimiento, no es algo para divertirse ni para lo que ocupar tiempo libre por placer.
Es uno de los males endémicos que tiene la juventud, mal inoculado por ese empeño en descerebrar a la gente. Los jóvenes tienen arraigado en lo más profundo de su ser que los jóvenes que se dedican a militar en organizaciones políticas o sindicales, somos como miembros una tribu urbana. Están, los citados frikis, punkis, pijos, pokeros, gafapastas, hippies… raperos, rockeros, metaleros, modernillos… y políticos.
Creo que es un problema grave. La banalización de la política (Que no es más que el conjunto de los temas que nos incumben a TODOS), lleva a aceptar mediante el fútbol la enseña rojigualda que oprime pueblos, y lleva a considerar a los jóvenes “politiquillos” algo que está entre político (Con la peor connotación burguesa de la palabra) y friki, teniendo que oír comentarios como: “¿Te pajeas con la independencia tío?” o “¿Cañamero qué es tu héroe?” o “Eres un flipado”. O sintiendo que uno es una especie de bicho raro por tener objetivos en la vida que no son personales simplemente.
Hoy día militar en organizaciones políticas está mal visto, de la misma manera que los raperos ven mal al resto de grupos sociales, o los metaleros, o los que sean. El militante político está metido en el espectro de las tribus urbanas, con lo que difícilmente se puede calar en la sociedad, ya que las tribus urbanas son elementos conscientemente alejados de la sociedad mediante una serie de diferenciaciones culturales que no aspiran a ningún cambio social determinado. El problema es que si el mensaje de que el cine de Kurosawa es el mejor del mundo no cala, no pasa absolutamente nada, porque el cine es algo banal por mucho que nos pueda gustar. Pero si no cala el mensaje “La crisis que la paguen los que la han creado”, que es un mensaje justo y necesario, y es puesto al mismo nivel que la pedantería del cinéfilo japonés siendo considerado algo banal, pues nos encontraremos con la situación actual del Estado Español, es decir, desmovilización absoluta de la juventud y que acabamos pagando nosotros la crisis, acabamos siendo nosotros los que no encontramos un trabajo, y los que sufrimos en nuestra propia carne todos esos problemas derivados de la sociedad de clases, de la cual formamos parte y que año tras año seguimos sin combatir.
Y no es casual esta absorción de la política por parte del concepto de “Tribu urbana” en la juventud. Convertir las causas políticas en algo “de flipaos” y anular el sentido de análisis es la mejor manera de asegurarse de que sólo las personas que conserven algo de ese sentido se interesen por ellas, haciendo su ligazón con las masas algo casi utópico mediante esto y mediante la implantación de un nihilismo totalmente acrítico que no es que haga no creer en nada, sino que hace no pensar en nada, no se mueve por nada y encima provoca la risa ante quienes sí lo hacen.
Es por tanto una de las misiones de la juventud que se mueve, en Andalucía y en todo el Estado, el derribar este mito que nos pesa como una losa encima (entre otras cosas), ya que aspirar a mover a las masas sin que éstas reaccionen es como la maldición de Sísifo, en la que dicho personaje se vio condenado eternamente a subir una piedra por una montaña y al llegar a la cima ésta se caía por el otro lado ladera abajo… Es decir, un trabajo duro, sacrificado, pero un tanto inútil. Por eso tal vez antes de llamar a la juventud a rebelarse, tendríamos que crear las condiciones para que la juventud en general se quite ciertos prejuicios de la cabeza, porque sin eso es difícil crear movimiento más allá de las manifestaciones en las que nos reunimos los miembros de la tribu urbana “política”.
Comentarios en la web de origen:
Los políticos
Enviado por Anónima el Mié, 05/01/2011 – 09:56.
Buen comentario, Anónima el Mar. Creo que están bien caracterizadas esas máscaras que pertenecen cada una a una tribu. Pero creo también que falta aplicar ese análisis del que hablas a la política. La política no es banal, no. Es muy importante, tan importante que la practican los poderosos para comer el tarro a los demás. Un fulano como el antiguo presidente de la patronal española habla de política, es «demócrata»; otro fulano como el presidente del Banco Central Europeo, o del FMI o del BM…, son políticos y hablan de política y se les llena la boca de «democracia».
Los partidos políticos, las juventudes de esos partidos políticos, los sindicatos (puede que todos no, sería cosa de discutir), las ongs., todo eso no son más que instituciones que aseguran la continuidad del capitalismo, por muy a la «izquierda» que se situen. En última instancia sirven para consolidar el sistema. Por muy limpio y animado que uno entre en cualquiera de ellos termina corrompido o fuera de él.
Amiga del Mar, hay otras formas de intentar el cambio, la revolución, sin necesidad de ser un «político» al uso. La autonomía obrera, sin partidos, sindicatos, ongs…., llas ocupaciones, las expropiaciones…
No es necesario ser un consumidor de Warhol para amar el arte, en todo caso prefiero el arte de Valerie Solanas que la prostitución warholiana. El arte, la poesía, está ahí, aquí, en la calle, en ese hippie que juega con el diávolo, en esa reunión callejera donde corre el alcohol, evidentemente prefiero el botellón a la botella reaccionaria. Desde luego donde no está es en el curro, centro de terror, miedo, sumisión, engaños y traiciones. Por eso los políticos sólo saben decir que tenemos que trabajar, que ya ellos deciden. Pues bien, cuando ellos trabajen por mí, tal vez les vote, mientras lo que deseo es botarlos.
Si los políticos están desprestigiados se debe a los políticos. Nada más.
Enrique
. . .
Jesús Jiménez
Enviado por Anónima el Mié, 05/01/2011 – 13:08.
En primer lugar aunque el artículo esté subido como anónimo (Lo de «el mar» no es más que «el martes», yo no soy del mar ni nada de eso xD), ese anónimo soy yo, lo que no sé es publicar bien en este medio y tal vez por eso me haya salido como anónimo.
En segundo lugar, ya lo han dicho más abajo, pero no has comprendido bien el artículo. Es justamente lo contrario que eso que dices. para mí la política es una parte importante de mi vida. Milito en el Sindicato Andaluz de Trabajadorxs, en jaleo!!! y en el Andalucía Comunista. Como comprenderás, para mí la política no es nada banal, al contrario. De hecho pienso firmemente que la mejor opción es la política de partido y desde ahí trabajar en red con más gente.
Un saludo y gracias por el comentario jeje
meryjuane
. . .
Enviado por Anónima el Mié, 05/01/2011 – 10:51.
Enrique no creo que la autora del texto haya querido decir en ningún momento que la política es banal, sino que eso es lo que piensan la mayoría de los jóvenes.
creo que aquí se reivindica justamente la necesidad de dedicar tiempo a la política por lo importante que es y no solo como una forma de divertirse, sino como un sacrificio personal de tu tiempo y esfuerzo en una causa colectiva.
Salud! y animo a quienes siguen empeñadxs en «malgastar» sus vidas haciendo política de la buena.
http://estrecho.indymedia.org/general/noticia/fulano-friki-mengano-punki-zutano-politico
Fulano es friki. Mengano punki… Zutano político
Bufff, sólo con leer «y es que la política no es una afición, no es un entretenimiento, no es algo para divertirse ni para lo que ocupar tiempo libre por placer», me parece que el problema lo tenemos tanto quienes se dedican a la política como el resto de la sociedad…
¡La política no es martirio!
Fulano es friki. Mengano punki… Zutano político
Lo mas importante es la estética.
internete
1234567
PD: Por eso los nazis llegaron a ser lo que fueron: Tenían un logotipo y unos uniformes la mar de sugerentes…
Si es que no nos enteramos…
El futuro es NEUTREX:
http://www.alargador.org/noticias.ver?IDNOTICIA=000373
Fulano es friki. Mengano punki… Zutano político
Solo hay una cosa cierta sobre el futuro:
Si estas convencido de que va a ser de determinada manera, puedes estar seguro de que no será exactamente así.
internete
1234567
PD: Por eso se llama «futuro».
VER Y TOCAR: ESA ES LA CUESTION.
El pasado puedes verlo pero no tocarlo.
El futuro puedes tocarlo pero no verlo.
El presente puedes verlo y tocarlo, pero nunca las dos cosas a la vez.
«Uno tiene que hacer lo que tiene que hacer».
Bhagavad Gita, 300 AC
Fulano es friki. Mengano punki… Zutano político
En el pasado somos mancos.
En el futuro somos ciegos.
En el presente somos mancos y ciegos, pero aún asi, vemos y tocamos lo que podemos…
internete
1234567
PD: Alegria, que son dos dias!!