Elche cuenta con una bolsa de más de 300 viviendas embargadas por los bancos

NADIA IGLESIAS La bolsa de inmuebles procedentes de subastas y embargos ejecutados por las principales entidades bancarias supera en Elche las trescientas propiedades. Los efectos de la crisis continúan abriendo brecha en los hogares ilicitanos aumentando de forma constante en los últimos seis meses el catálogo de bienes cuya venta ha pasado a gestionarse por los principales bancos y cajas de ahorros.
El aumento de estas operaciones ha obligado a las entidades a centrar esfuerzos para dar salida a las adquisiciones a través de sus propios portales de internet, en los que se intenta captar inversores con precios de mercado más bajos incluyendo ofertas que, en el término municipal de Elche, permiten localizar inmuebles desde 50.000 euros.

La radiografía de la situación actual ha disparado las alarmas entre las asociaciones de usuarios y de colectivos afectados de la provincia de Alicante por la «rigidez» y, en algunos casos, por «las condiciones abusivas» a las que se enfrentan muchos ciudadanos. En este sentido, el delegado provincial de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorros y Seguros (Adicae), Carlos Zarco, explicó que el número de embargos se está incrementando de forma preocupante, afectando a un «importante volumen de familias que se están viendo abocadas a perder su casa, ante las negativas de renegociación de hipoteca por parte de los bancos».

Zarco insistió en los avisos realizados de forma insistente para lograr que se active una ley de sobreendeudamiento de las familias, con la que se pretende que se «reconozca la situación temporal de deudas que atraviesan los hogares, para que las entidades financieras concedan al cliente un plazo de tiempo razonable para sanear su economía».

Por otra parte, y con el propósito común de combatir el difícil momento actual, la Unión de Propietarios con Viviendas Hipotecadas de Elche lleva más de un año luchando por mejorar los intereses de las personas afectadas por este tipo de deudas en la ciudad. Un colectivo, integrado en su mayoría por extranjeros, que alcanza las doscientas personas. Su portavoz, Luis Felipe Naranjo, insistió en que en la asociación son muchas las familias que se «han visto arrolladas por la pérdida de su vivienda, al no poder hacer frente a los pagos, atrapados por el teatro de los créditos fáciles de hace unos años».

De igual manera, sostiene que al «sufrimiento» por la pérdida de una vivienda hay que sumar «las deudas que, en muchos casos, siguen arrastrando los afectados ya que, pese a recuperar el banco el inmueble, si en la operación de venta no se obtiene el montante de la hipoteca que se a deuda, el juzgado seguirá ordenando el embargo de otros bienes». Una situación que a muchos inmigrantes les ha obligado a «regresar a sus países perdiéndolo todo».

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