
Heinrich Heine (1797 – 1856), poeta romántico alemán, dejó este testimonio sobre la revuelta que emprendieron en 1844 un grupo de tejedores en Silesia y, claro está, sobre su posterior represión.
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Taciturnos, sin fe ,no brilla el llanto
de aquellos hombres en los ojos secos .
Crujen sus dientes , fúnebres canciones
ante el telar sentados van diciendo:
Vieja Alemania , tu sudario helado
ya tejen en la sombra nuestros dedos
y en el tejido vil , los labios mezclan
la maldición y cólera los ecos.
¡Tejemos! ¡Tejemos!
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Maldito sea el Dios de los dichosos
al que elevamos míseros acentos,
del hambre horrible en los eternos días
y en las heladas noches del invierno:
en la piedad la fe pusimos;
él nos vendió, burlados: ¡pobres necios!
¡Tejemos! ¡Tejemos!
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Maldito sea el rey, el rey del rico,
al cual en vano, de amarguras llenos,
misericordia y compasión pedimos:
de nuestra bolsa ruin el postrer sueldo
nos arrancó con avidez, y ahora
ametrallarnos hace como perros.
¡Tejemos! ¡Tejemos!
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Y que maldita nuestra patria sea,
nuestra patria alemana, donde el cielo
cubre tan sólo oprobio, mal e infamias;
donde, al abrir sus pétalos al viento,
se marchita la flor, y sólo viven
la traición, el engaño, el vilipendio.
¡Tejemos! ¡Tejemos!
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La lanzadera vuela, el telar cruje;
días y noches sin cesar tejemos.
Vieja Alemania, tu sudario helado
ya tejen en la sombra nuestros dedos,
y mezclan nuestros labios al tejido,
la maldición y cólera los ecos.
¡Tejemos! ¡Tejemos!
Heinrich Heine: Los Tejedores de Silesia
?Enrique Heinne, poeta “romántico”?
Con el debido respeto, me permito expresar mi asombro al ver que a este gran poeta revolucionario, y amigo cercano de Marx y Engels, se le catalogue como “romántico”. “Los Tejedores de Silesia”, es un poema que no tiene nada de romántico, y sí tiene mucho de revolucionario. Digo.