
A medida que la guerra contra los talibanes y Al Qaeda se intensifica, las tropas de los EE.UU. y militares del Ejército Nacional Afgano luchan codo a codo. Ellos comparten no sólo comida y municiones, sino también las tragedias de la guerra. El fotógrafo Franco Pagetti pasó 3 días en el hospital militar de Bagram y vio que una vez pasado el peligro inmediato, los destinos de los heridos se separan radicalmente. Los estadounidenses son trasladados a Alemania con atención de calidad, los afganos suelen morir por cuidados pobres tras ser operados.
El reportaje (en inglés) y las fotos están aquí.
Tomado de menéame
