
Sr. Presidente del Gobierno, don Mariano Rajoy Brey:
Yo, Fulano de Tal i Cual, y en nombre del Grup Antimilitarista Tortuga
EXPONGO QUE: Como ud. sabe mejor que yo, cualquier tipo de institución armada es una apuesta por la violencia como forma de resolver los conflictos. Es una forma de afirmar la fe en la ley del más fuerte, la de la fuerza bruta. Sin embargo uds., los que mandan, nos enseñan en las escuelas que la violencia nunca está legitimada y que los conflictos se resuelven mediante la empatía y el diálogo. Pues no he soltado globos yo, de niño, y pintado palomas en la escuela de uds. cada vez que llegaba «el día de la paz».
Sin embargo, y no puedo entender cómo, veo que nuestro gobierno tiene un ejército armado hasta los dientes, el cual envía a países lejanos, siempre pobres y en los que no es nada raro descubrir algún tipo de interés económico o estratégico que beneficia a algunas grandes empresas y bancos. En esos sitios, los soldados de nuestro ejército, además de defender esos intereses comerciales, no solo se dedican a repartir sonrisas y caramelos como uds. nos explican a través de su televisión. Algunos soldados que vuelven de allí cuentan historias horribles: como que son odiados por la población y apenas pueden salir de sus cuarteles, o como que día sí y día también disparan sus armas, con las cuales matan (abaten es el verbo que usan uds.) enemigos, pero también a personas civiles de allí.
Coincidirá conmigo que no tiene sentido que el mismo gobierno que nos hace pintar palomas de la paz en las escuelas, luego pague (con fastuosos sueldos) a unos señores que van a invadir esos países y a disparar allí sus balas y bombas.
Pero no es todo. Resulta que, por lo que me cuentan, la parte del ejército que no forma parte de esas horrendas invasiones, permanece dentro de nuestras fronteras, en sus cuarteles. Allí se prepara y espera, con sus cuchillos bien afilados, por si un día los pobres y desfavorecidos deciden que ya no quieren soportar más las putadas que les hacen los poderosos de este mundo, con la inestimable ayuda de uds., los políticos gobernantes.
Por cierto, he oído por ahí que el gasto dedicado a mantener esta institución tan chunga y violenta es de auténtico escándalo, y que una parte superimportante de la famosa deuda que tiene el estado español es de origen militar. Pero, aunque su gobierno está haciendo muchos recortes últimamente, este gasto parece que es el niño mimado de sus prespuestos. Uds. nos dicen que hay una crisis y que todos debemos apretarnos el cinturón. Pero claro, al final el cinturón nos acaba apretando a unos más que a otros. Por ejemplo, al ejército apenas si le aprieta.
Y puestos a pensar, ¿qué nos hace más falta a la gente de a pie? ¿Centros de salud o cazabombarderos? ¿Prestaciones de desempleo o submarinos? ¿Trabajadores de la sanidad o profesionales de la violencia? Quizá no ha pensado ud. en estas cosas, pero lo cierto es que si hay algo que las personas de este país no necesitamos y de lo que podemos prescindir, es de un ejército. Imagine qué gran fuente de ahorro para las arcas del estado si eliminamos este gasto inútil, este absurdo derroche.Con un gasto militar del 0% imagine la de cosas que podrían hacerse, la cantidad de recortes en servicios necesarios que podrían evitarse. Llámenos utópicos si quiere, pero la culpa será suya por invitarnos de niños a creer en la Paz. Hablamos de algo posible, y si no se hace no será porque no se pueda, sino porque, a uds. los poderosos, no les da la gana.
Pero me estoy enrrollando mucho. Si hay que quitar el ejército no ha de ser -solo- por una cuestión de «la pela es la pela». Lo importante, recordando las enseñanzas uds. que nos daban, es la ética. La violencia institucional del militarismo es inmoral se mire por donde se mire. Es un dato que prueba la bajeza e indignidad de un sistema político y de toda una sociedad. Es una dimisión absoluta de la Paz y de la Democracia.
Estoy seguro de que, una vez se haya parado a meditar un poco, estará por completo de acuerdo con nuestras apreciaciones, y por ello
SOLICITO QUE: El Gobierno reduzca la partida de gasto militar explícito, camuflado y oculto de los Presupuestos Generales del Estado, inaugurando un proceso que nos lleve en el menor plazo posible a la desaparición completa de las Fuerzas Armadas del estado español, y a un gasto militar del 0%
Alacant, día de, hora hache.
Fdo: Fulano de Tal i Cual
Un texto muy similar fue registrado por Tortuga en la Subdelegación del Gobierno en Alacant el pasado 19 de diciembre de 2012, con motivo del final de la tramitación parlamentaria de los Presupuestos Generales del Estado.
Y hace solo una semana se recibió una respuesta remitida desde el Gabinete de la Presidencia del Gobierno, firmada por su director, Jorge Moragas, en la que se dice:
«Madrid, 9 de enero de 2013
Estimado Señor:
En nombre del Presidente del Gobierno, le agradezco la confianza depositada al trasladarle sus comentarios.
Atentamente,»
Y aunque el membrete con el escudo de España esté en color, y la firma de Moragas en azul, el folio, en papel de primerísima calidad, tiene pinta de ser todo él de imprenta, incluída la rúbrica. Como que hay una caja llena de folios de estos para remitir, sin ni siquiera leer la instancia, a los frikis que osamos tratar de sugerir algo a Mariano.