
Igual habría que ir dedicando algún esfuerzo social y político a plantearse el porqué el número de prisiones crece mucho mucho mucho más deprisa que el número de habitantes. ¿Será porque esta sociedad cada vez es más injusta y desarmónica? ¿Será porque interesa que haya más delincuencia? ¿Será porque cada vez se criminalizan más cosas? ¿Será porque la industria carcelaria está comenzando a ser un pingüe negocio en el estado español? Nota de Tortuga.
Diario Información de Alacant
PÉREZ GIL/ P. C.
Representantes del Gobierno central y autonómico estudian dónde ubicar la sexta cárcel de la Comunidad Valenciana, zona que concentra una población reclusa de 5.770 internos.
Con tal fin la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, mantuvo ayer a mediodía una reunión de trabajo con el conseller de Justicia y Administraciones Públicas, Miguel Peralta, para recabar su opinión, informarle de las obras a ejecutar y estudiar todas las alternativas de ubicación que proponen los técnicos del Ministerio de Interior. El objetivo es incrementar el número de plazas para paliar la sobreocupación en la que se hallan inmersos los centros penitenciarios valencianos, que según comentó ayer la responsable del área alcanza ya el 43 por ciento, cuando la media nacional es del 30%. Sólo en la provincia de Alicante el número de presos se sitúa en 2.500, lo que supone una sobreocupación de las prisiones de Fontcalent y Villena «entorno al 40 y el 50 por ciento por encima de su capacidad», según admitió Gallizo en su visita a esta última cárcel, en la que estuvo acompañada por la subdelegada del Gobierno en Alicante Etelvina Andreu, el director Feliciano Crelgo y el subdirector general de Servicios.
Las prisiones españolas, dijo, «acogen a más personas de las que nos gustaría, pero cuando un juez decide que alguien debe estar privado de libertad tenemos que acogerlo porque esto no es un hotel y no podemos poner el cartel de completo», apuntó para expresar su plena confianza en que la situación podrá aliviarse con el «ambicioso plan» puesto en marcha por el Gobierno para construir nuevos centros lo antes posible. Respecto a la quinta cárcel de la Comunidad, la de Albocásser en Castellón, indicó que las obras han sido adjudicadas para que pueda albergar a otros 1.008 internos antes de que finalice la legislatura. En este apartado también se refirió a la apertura en el próximo otoño del Centro de Reinserción Social de Alicante, -que acogerá a 300 reclusos-, así como al «esfuerzo» de la dirección general por aumentar las plantillas e incrementar en un 80 por ciento las inversiones destinadas a mejorar la habitabilidad de las cárceles españolas. En opinión de Gallizo, en los últimos años no se ha hecho una buena política de mantenimiento de estas instalaciones «y ahora estamos sufriendo las consecuencias de todo ello».
Sobre la posibilidad de que se repita un episodio como el motín registrado en Fontcalent en 1990, cuya vista se celebra estos días en la Audiencia de Alicante, manifiesta que no existe «ninguna razón para pensar que pueda volverse a repetir dado que las condiciones actuales no son las de aquella época». No obstante, ha querido puntualizar que «aunque aplicamos todos los protocolos de seguridad para que no haya altercados, esto no es un colegio, sino un centro penitenciario donde hay personas muy agresivas y difíciles, y nunca estamos a salvo de que puedan producirse incidentes».
Tras el encuentro con Peralta la directora general regresó a Alicante para visitar el Psiquiátrico de Fontcalent. Además de mantener un encuentro con los representantes sindicales también quiso reunirse con los funcionarios que fueron secuestrados durante el motín. «No es fácil tener que revivir aquello en el proceso que se está desarrollando en la Audiencia pero como responsable de Instituciones Penitenciarias quiero mostrarles de esta manera todo mi apoyo», concluyó.
«Cuidar a estos perros da mucha vida a un preso, te ayuda a ser mejor»
P. G.
Doce internos de la cárcel de Villena, entre ellos dos mujeres, dos presos de Enfermería y tres sordomudos, participan desde hace una semana en un programa pionero en las cárceles de la Comunidad destinado a suplir sus problemas de relación y carencias afectivas cuidando a dos parejas de perros de las razas golden y pastor alemán. Algunos de los reclusos que se están beneficiando de esta actividad son Héctor Barceló, un preventivo del módulo de menores, y Sergio Guisado, del módulo seis, quien ya lleva cumplidos cinco de los doce años de condena. «Cuidar a estos perros da mucha vida a un preso, te ayuda a ser mejor persona y a quitar muchos quebraderos de cabeza de los problemas que encuentras en la cárcel», comentó éste último mientras la responsable de Instituciones Penitenciarias se interesaba por conocer su opinión.
Los «cuidadores» se turnan en la atención a los cachorros, a los que quieren adiestrar para que obedezcan órdenes básicas y aprendan a saltar obstáculos.
«La experiencia es lo mejor que me ha pasado en el año que llevo aquí dentro. Estamos locos de contento con estos animalillos», decía agradecido Héctor Barceló mientras acariciaba a los que ya considera sus «amigos» Charli y Estrella, que apenas tienen dos y tres meses.
La nota divertida la aportó el director del centro penitenciario Alicante II, Feliciano Crelgo, al anunciar su convencimiento de que también los funcionarios «vamos a malcriar a los cachorros dándoles golosinas». Mercedes Gallizo bromeó sobre esta cuestión comentándole que no lo debería haber dicho públicamente, a lo que Feliciano le respondió: «pero es que es la verdad».