AGENCIAS – Jerusalén / Beirut
ELPAIS.es – Internacional – 31-07-2006

La aviación israelí ha bombardeado esta mañana posiciones al sur de Líbano para apoyar a sus fuerzas de tierra sólo unas horas después de que el Gobierno anunciara una suspensión de 48 horas de los ataques para investigar la matanza de ayer en Qana, en la que murieron 54 personas, 27 niños (15 discapacitados), y permitir la evacuación de los civiles que deseen abandonar la zona. La secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, ha afirmado que esta misma semana puede lograrse un alto el fuego. El ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, ha dicho que Israel no aceptará un cese de las hostilidades inmediato si no obedece a ciertas condiciones. El alto el fuego «debe ser parte de un acuerdo de largo alcance que permita al Gobierno de Beirut tomar el control en el sur» del país, donde actualmente lo ejerce la milicia chií de Hezbolá, ha señalado Rice en declaraciones a la prensa internacional en Jerusalén. La jefa de la diplomacia estadounidense solicitará esta semana a la ONU, probablemente en la reunión de ministros de Exteriores de los países que forman parte del Consejo de Seguridad, que apruebe una resolución sobre un alto el fuego.

En sus declaraciones, Rice no ha mencionado a la milicia libanesa, ni su desarme, y tampoco se ha referido a la liberación de los dos soldados israelíes secuestrados por Hezbolá el pasado día 12, lo que desencadenó la ofensiva militar de Israel. Rice sí ha llamado a «un embargo de armas a Líbano», en referencia al armamento que, según EE UU e Israel, proporcionan Siria e Irán a los milicianos del Partido de Dios. La secretaria de Estado ha hablado de la necesidad de desplegar una fuerza multinacional en la frontera fijada por la ONU entre los dos países, propuesta que lleva varios días discutiéndose en las cancillerías occidentales.

Rice, en la región por segunda vez en menos de una semana, suspendió la visita a Beirut que tenía previsto realizar ayer tras la matanza en Qana. El primer ministro libanés, Fuad Sinionar, reconoció implícitamente ante la prensa que pidió a la secretaria de Estado que no viajara a Líbano.

Tensa sesión en la Kneset

El ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, ha declarado esta mañana en una sesión extraordinaria del Parlamento (Kneset), marcada por las protestas de diputados de la minoría árabe-israelí, que Israel no aceptará un alto el fuego «inmediato» si no obedece a ciertas condiciones, en alusión a que Israel no lo aceptará si Hezbolá no devuelve a los dos soldados secuestrados y si el Ejército libanés no despliega sus tropas en el sur del país. Israel, ha anticipado Peretz, aceptará el despliegue de una fuerza multinacional en la región fronteriza, en territorio libanés, para que pueda aplicarse la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige el desarme de Hezbolá y que el Gobierno de Beirut imponga su autoridad en la frontera de 110 kilómetros con Israel.

«Esta es una guerra dolorosa pero triunfaremos», ha agregado el ministro, interrumpido por los legisladores de la minoría árabe, que lo han llamado «asesino» por lo ocurrido ayer en Qana. «Estamos en una guerra para defender nuestros hogares, una guerra que se nos impuso, y estamos decididos a vencer», les ha contestado el ministro.

Investigación

La orden del cese de los ataques aéreos fue dada la pasada maadrugada por el primer ministro, Ehud Olmert, por consejo del viceprimer ministro, Simón Peres, según han informado los medios locales, y tras reunirse en Jerusalén con Condoleezza Rice a raíz de la matanza de civiles de ayer. El jefe de Operaciones de la Fuerza Aérea israelí, el general de brigada Amir Eshel, ha asegurado que las primeras investigaciones revelan que el edificio fue bombardeado horas antes de que se desplomara. Según Eshel, «no sabíamos que hubiera civiles en ese edificio» y «al Ejército no le queda claro la diferencia de siete horas entre el bombardeo y el desplome». Fuentes de las Fuerzas Aéreas no descartan que hubiera explosivos almacenados en la casa de Qana y que éstos detonaran, algo que, según militares en operaciones en aldeas del sur de Líbano, es común en casas de las localidades chiíes situadas junto a la frontera.

Asimismo, Israel coordinará con la ONU el establecimiento de un corredor de seguridad con una vigencia de 24 horas para que los residentes en el sur de Líbano puedan abandonar la zona, si lo desean, según fuentes diplomáticas estadounidenses.

Pese al anuncio de suspensión de los bombardeos aéreos, la aviación israelí ha vuelto a actuar hoy en el sur de Líbano en apoyo de las fuerzas de tierra que operan en la aldea de Taibe, según el portavoz de las Fuerzas Armadas. «No se trata de un ataque contra la localidad de Taibe, sino en las inmediaciones», donde actúann esas fuerzas. En la orden oficial en la que se decretaba el cese de los bombardeos, Israel se reserva el derecho de atacar para apoyar a las fuerzas de tierra, o contra los milicianos si disparan cohetes.

Mientras, continúan las operaciones por tierra para destruir la infraestructura de Hezbolá. Fuerzas terrestres prosiguen sus operaciones para volar búnkers y trincheras, y vaciar depósitos de armas y munición de Hezbolá. La aviación israelí, por medio de octavillas, sigue aconsejando a los civiles libaneses que residen en aldeas junto a la frontera con Israel que abandonen sus hogares, pues pueden verse envueltos en las operaciones militares.

La muerte de los 54 civiles, aunque otras fuentes como la CNN elevan la cifra a 60, ha suscitado reacciones en todo el mundo, como una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, que ha expresado en un comunicado su «extrema conmoción y dolor» pero no ha condenado la acción. La declaración de la ONU subraya la necesidad de poner fin a la violencia pero no pide una tregua inmediata a Israel, como había solicitado el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, y a la que se opone Estados Unidos. Esta reunión vino motivada por la petición del primer ministro libanés de buscar un alto el fuego inmediato y sin condiciones.