
EFE / JERUSALÉN
Dos navíos en solidaridad con Gaza fueron abordados hoy por el Ejército israelí en aguas internacionales del Mediterráneo para poner fin a una nueva iniciativa marítima contra el bloqueo a la franja.
«Soldados de la Marina (israelí) han abordado los barcos que se dirigían a la franja de Gaza tratando de romper el bloqueo marítimo de seguridad implantado de acuerdo al Derecho Internacional», señaló el Ejército en un comunicado emitido a primera hora de la tarde.
El Ejército asegura que nadie ha resultado herido, pero se desconoce la versión de las 27 activistas y periodistas a bordo, con quienes Israel ha bloqueado el contacto desde la mañana.
Las dos embarcaciones, la canadiense Tahrir y la irlandesa Saoirse, están siendo trasladadas al puerto de Ashdod, ciudad israelí al norte de Gaza, donde sus pasajeros serán entregados a la Policía y a las autoridades migratorias, señaló el Ejército en otro comunicado.
Allí, previsiblemente, serán acusados de «entrada ilegal» en Israel y encarcelados a la espera de su deportación, que les impedirá entrar en el país en los próximos diez años.
Los navíos fueron tomados a 35 millas náuticas (unos 65 kilómetros) de Gaza, en el Mediterráneo, después de varios llamamientos para que desviasen los barcos a Ashdod o a territorio egipcio.
«El abordaje fue efectuado en línea con las directivas del Gobierno israelí y después de todo intento, sin éxito, de impedir que los barcos alcanzasen la franja de Gaza», recalca el comunicado.
Los militares «actuaron como estaba previsto y tomaron las preocupaciones necesarias para asegurar la seguridad de los activistas a bordo, así como la suya propia», agrega.
Según un comunicado de los organizadores de la iniciativa, los soldados preguntaron al capitán de la nave canadiense Tahrir cuál era su destino, a lo que éste respondió: «La conciencia de la humanidad» y «La mejora de la humanidad».
Los activistas, principalmente de Canadá, Estados Unidos, Australia e Irlanda, habían izado las banderas palestinas en sus embarcaciones e insistían en que su misión no era caritativa (por eso apenas transportaban una carga simbólica de medicamentos), sino solidaria.
El organizador del barco canadiense, Ehab Lotayef, defendía su necesidad, pese a la actual relajación del bloqueo terrestre a Gaza, porque la ayuda humanitaria -que entra ahora en mayor cantidad que antes- es «útil», pero los habitantes de la franja son «todavía prisioneros sin libertad de movimientos».
«Está claro que 27 civiles en dos pequeños barcos llevando sólo medicinas no constituían amenaza alguna para la seguridad del Estado de Israel y que la determinación de mantenerlos alejados no es más que un apoyo a su político de castigo colectivo, un crimen contra la humanidad», aseguró tras el abordaje Huwaida Arraf, portavoz de la campaña, nombrada «Freedom Waves to Gaza» (Olas de Libertad a Gaza).
Diario Información