
El teatro musical, también llamado en ocasiones opereta u ópera cómica, es muy popular en Francia. Allí, hay un teatro, la Opera Cómica, dedicado exclusivamente al género que desde hace seis años dirige Jerôme Savary. Él es uno de los especialistas, ha hecho unas 120 creaciones originales que han popularizado y actualizado un género que históricamente ha tenido al público de su parte. Savary presenta los días 25 y 26 de julio La revista negra. New Orleans forever en el Matadero de Madrid. Un espectáculo sobre la esclavitud a través de la historia del jazz.
Savary
siempre ha hecho montajes musicales, no concibe el teatro de otra
manera. De padre francés y madre americana, nació en Argentina y se
afincó en Francia para llevar una vida de artista, como así
tituló el espectáculo autobiográfico que presentó en la última edición
del Festival de Otoño de Madrid. Entonces se nos mostró como un hombre
sentimental, de torrrencial conversación, simpático y canalla, fiel
siempre a su cigarro habano.
-La próxima temporada estrenará en Francia otro espectáculo también inspirado en Josephine Baker titulado Buscando a Josephine. ¿Es la segunda parte de La revista negra?
-No, es el mismo espectáculo, pero a los españoles les gusta más el título de La revista negra. En Francia hoy resultaría difícil de pronunciar este título.
-¿Quiere decir que sería políticamente incorrecto?
-Bueno,
éste es un espectáculo antirracista. Por otro lado, Josephine Baker es
muy popular en Francia, tanto como Zidane o De Gaulle, mientras que en
España la conoce poca gente. Por eso la hemos titulado A la recherche de Josephine.
-Y este espectáculo ¿es una revista, una comedia? ¿cómo lo define?
-Es
una comedia musical porque es un espectáculo con una dramaturgia y una
partitura musical. La revista sería una sucesión de “tableaux”
musicales sin hilo argumental. Aquí contamos la historia de unos negros
que buscan a una Josephine Baker después de la catástrofe del Katrina
en Nueva Orleans. En realidad lo que cuenta es la historia de la
negritud a través del jazz y de cómo fue abolida la esclavitud.Yo creo
que lo que trajo la verdadera libertad a los negros fue el jazz.
Paradojas sobre la esclavitud
-¿Usted firma también la dramaturgia?
-Sí,
cuando ví lo que ocurrió en Nueva Orleans con el huracán me di cuenta
de que tenía que rescatar un viejo proyecto que giraba en torno a las
actuaciones de Josephine Baker en París. Desde 1925 la vedette ya se
había hecho muy popular en la capital, actuaba cada año en el Teatro de
los Campos Elíseos con un minimalista cinturón de bananas y acompañada
por un grupo de músicos de jazz que ejercieron una gran influencia en
compositores europeos como Poulenc, Stravinsky o Ravel, así como en
pintores como Picasso o Braque. En París la negritud se puso de moda,
se organizaban Exposiciones Coloniales y la de 1931 llegó a exhibir a
un grupo de africanos medio desnudos que reproducían su vida en la
jungla delante de miles de parisinos. Baker, la representante de la
negritud, llegó a ser elegida reina de esta exposición. Francia era
colonial, imperialista, pero en el fondo, menos racista y restrictiva
que América, donde existían las leyes segregacionistas.
-¿Cuál es el argumento de La revista negra?
-El
espectáculo comienza con un grupo de negros que, tras el huracán, vagan
en una barca en busca de sus instrumentos y de sus cosas perdidas.
Aparece un productor blanco que busca una bailarina que llevarse a
París para hacer un “revival” de La revista negra que protagonizaba Josephine Baker.
-¿La música de este espectáculo también es original?
-Todas
las canciones están inspiradas en músicas de jazz que van desde 1915 a
1940. Al final, hay una media hora de espectáculo en el que sí
recogemos a modo de “tableaux” algunos de los números de Baker.
“Me han hecho funcionario”
-Supongo que este espectáculo le habrá hecho recordar sus jóvenes años en Nueva York , cuando conoció a muchos grandes del jazz.
-Sí, claro. Conocí a muchos jazzman,
gracias a que era el novio de una fotógrafa que se dedicaba a hacerles
las fotos para sus discos. Conocí a Thelonius Monk, a Count Bassi… El
jazz ha sido la auténtica revolución cultural del siglo XX.
-¿Y los actores? ¿Y los músicos?
-Proceden
de Estados Unidos y casi todos son negros. Cantan en directo y sin
micrófono, algo que detesto. Para el papel de Josephine necesitaba una
voz de soprano, como la de Baker, y la encontré en Nicolle Rochelle. En
Estados Unidos hay una generación extraordinaria de cantantes y actores
y es así porque hay una gran demanda. En Nueva Orleans antes del
huracán había 500 clubs de jazz y ahora sólo quedan 35. El Katrina ha
hecho desaparecer de esta ciudad al 60 por ciento de la población negra
y ahora es una pequeña ciudad blanca. Los negros se han dispersado
hacia otras ciudades y creo que la América profunda esta contenta de
ello. Lo del Katrina ha sido como un evento bíblico.
-Ésta es su última temporada al frente de la Ópera Cómica de París. ¿Por qué la deja?
-Bueno,
la Ópera se ha convertido en un teatro nacional y yo he sido asimilado
a un funcionario del Estado. Este año cumplo 65 años, por lo que tengo
que jubilarme. En realidad, soy víctima del éxito. La Opera Cómica era
un teatro abandonado y desde que lo dirijo lo he relanzado, haciendo
que el público vaya. Apenas me han dado “plata”, el presupuesto oficial
llega para pagar el teatro, por lo que la mayoría de las producciones
que hemos hecho han sido sufragadas con los ingresos de taquilla. Me
han criticado que mis creaciones tienen pocos actores y músicos, pero
sin un centavo hemos producido diez espectáculos por temporada. Ahora
la ley me echa. Yo me siento como un “squatter”(okupa) del teatro. Es
absurdo, pero por otro lado creo que es una buena cosa, regreso a mi
vida pasada.
-¿Se refiere a retomar su compañía Magic Circus?
-Sí, volver al sistema de una compañía teatral de creación propia. No concibo el teatro de otra manera.
-¿Qué diferencia hay entre ópera, ópera cómica y opereta?
-La
ópera cómica y la ópera son la misma cosa, en la ópera cómica se han
creado clásicos muy conocidos. Un crítico definió, creo que con
acierto, que la diferencia estriba en que la ópera cómica siempre tiene
un final feliz. La opereta es la ópera bufa.
_¿Y entre el teatro musical y la comedia americana?
-Es lo mismo. Hay teatro musical bueno o malo. Los americanos tienen comedias extraordinarias como Cabaret o Los productores.
-Y la zarzuela española ¿qué le parece?
-Me
gusta, pero tiene un ritmo más lento y luego las partituras parecen un
poco anticuadas. El problema es que hace mucho tiempo que se ha dejado
de componer zarzuela, siempre lo digo: hay que escribir obras musicales
nuevas.
-Dicen que su teatro es provocador.
-Yo no me
considero un provocador, no me gusta esa palabra por el sentido de
arrogancia que lleva implícito. Creo que soy más bien un dadaísta.
Liz PERALESbr>
Jerôme Savary: “Me siento como un okupa del teatro»
despues de ver la comedia negra en barna en el 2007 creo que el trabajo de este hombre tiene que continuar solo tengo que decir que jenial por parte de toda la compañia,la musica fantastica los numeros vivos y se pasan dos horas y media que no te lo crees ,se que en agosto estan en bilbao y animo atodos los bilbainos a ir a verla