EFE. NUEVA YORK.- Grupos de manifestantes han protestado en Nueva York, donde se celebra la convención republicana, contra la guerra en Irak y la política del presidente estadounidense, George W. Bush, en una jornada de desobediencia civil, en la que fueron detenidas más de 900 personas.

Según medios locales, la mayor parte de las detenciones se produjeron a ultima hora del día, cuando los participantes de varios actos de protestas trataron de acercarse al Madison Square Garden, sede de la Convención, donde se celebra la convención.

Fuentes policiales citadas por varios medios informaron de que los detenidos ascendían a más de 900, si bien el recuento final permanece confuso debido a que ha habido arrestos en distintos puntos de la ciudad.

Las mismas fuentes explican que en algunos puntos el número de arrestados era tan elevado, que la policía no contaba con suficientes autobuses como para trasladarlos a comisaría.

Al menos, una treintena fueron arrestadas en el distrito financiero de la ciudad por paralizar el tráfico.

También, hubo decenas de detenciones en la intersección entre la Avenida de las Américas y la calle 42 por manifestantes que también querían cortar el tráfico en hora punta, pero la policía reaccionó rápidamente para impedir su acción.

Colaboración ciudadana

Hasta el martes, fueron detenidas más de 500 personas, la mayoría de ellas acusadas de delitos menores, como alterar el orden público.

La policía, que preveía un promedio de un millar de detenciones diarias, ha pedido la colaboración ciudadana para identificar al agresor de un policía, que quedó herido e inconsciente en el suelo durante uno de los incidentes.

Las acciones de desobediencia civil contra los republicanos, fueron protagonizadas por grupos de diversa índole, como «Liga de resistentes a la guerra», «La escuela de observadores de América» y «Paren la guerra», muchos de ellos integrantes de una coalición «Agosto 31- El grito que se oye en todo el mundo».

Líderes de la coalición explicaron en rueda de prensa, su deseo de manifestarse de forma pacífica en contra de la política belicista de Bush, y aseguraron que los incidentes violentos que puedan darse son aislados y no deben atribuirse al conjunto de manifestantes que participan en este tipo de actos.

«Nosotros no provocamos confrontaciones, la verdadera violencia está en Irak», señalaron representantes de A-31, una coalición creada específicamente para este día de protestas.

«El derramamiento de sangre ha costado ya las vidas de miles de estadounidenses, iraquíes, afganos y otros», y la pérdida de «amplias sumas de dinero, vital para mejorar las vidas (de las personas) en este país y en el exterior», explicó Ruth Benn, miembro de la organización.

La coalición insta a no votar para la reelección de George W. Bush en las próximas elecciones de noviembre, «como un primer paso para desafiar a la guerra, el Imperio y la falta de democracia genuina en este país».