
EL CABRERO a través de Los Palos del Flamenco
27 de diciembre de 2013
Siempre conocí la Nochebuena como «El día del guiso» porque se hartaba uno de comer cosas que ni se olían en to el año. Como no soy creyente no me motiva la historia del niño dios ni de los reyes magos que antes decían que venían de Oriente y ahora resulta que eran andaluces. ¡Aviaos estábamos los andaluces! Con lo difícil que es echar a un rey del sillón, nosotros se ve que teníamos na menos que tres y, lo mismo que al de ahora, les gustaba hacer larguísimos viajes aunque a estos no les daba por matar elefantes; ellos repartían oro, incienso y mirra (que no sé lo que es).
Pero hay un cante asociado a estas fiestas que sí me gusta: Los campanilleros. Y, como no creo en dios, hicimos una letra entre Elena y yo, Las fatigas del pastor, y la grabé hace ya más de 30 años. La ha subido mi amigo Charnes en su página Los Palos del Flamenco y aquí la pongo, con cariño, para todos los que me han felicitado estas fiestas, sean ateos o creyentes (yo, en eso, no entro) y para todos vosotros que día tras días me seguís.
Un abrazo y Salud!