Hem rebut aquest e-mail d’un soci del Casal de Monòver, que mos sembla l’article d’un mal parit:
Hola, company, aixó es el que ha escrit un personatge del nostre poble.
Les contestacions oportunes les podeu enviar a:
cartas@monover.com
Diario La Verdad de Alicante 08 jul 04. Article signat per JUAN A. VERDÚ
Libros: Educación en valenciano.
Ante todo, quiero dejar meridianamente claro que estoy muy orgulloso de
mis raíces -de varias generaciones- en Monóvar y Valencia. Deseo
mostrar mi satisfacción por hablar, más que aceptablemente, el
valenciano de ambas localidades, que aprendí de mis familiares,amigos y
conocidos. No quisiera dejar en el teclado mi convencimiento de que es
un privilegio y un placer poder expresarse en valenciano. En cualquiera
de ellos, puesto que hay tantos como pueblos forman la zona bilingüe de
la Comunidad.
Por otra parte, me disgustaría que en alguno de mis hipotéticos lectores -incluso aunque se tratara sólo de uno de ellos- quedase alguna duda en
cuanto a mi absoluto convencimiento de que el conocimiento de nuestra
bella, dulce,amadísima lengua autóctona es de utilidad. De enorme
utilidad en determinados casos. Valga como ejemplo el de bastantes
médicos, que no podrían comprender las cuitas de muchos pacientes -especialmente personas de cierta edad, habitantes en zonas rurales- incapaces de exponerlas adecuadamente en otra lengua que no sea su
valenciano nativo.
Mas, con la misma rotundidad con la que he pretendido exponer lo
anterior, quiero hacer otra afirmación igualmente categórica: opino
-respetando otros pareceres, incluso los radicalmente opuestos al mío-
que educar a un niño en valenciano es una monstruosidad comparable, por
ejemplo, a la costumbre china de vendar a las niñas fuertemente los pies
para producir su atrofia y la supuesta gracia en los andares cuando
lleguen a mujeres. Aunque unos cuantos centenares, o miles, de chinos
anclados en el pasado ancestral estén satisfechísimos con las
consecuencias de la salvajada, lo cierto es que los pies de las
desdichadas estarán condenados a una deformación prácticamente
irrecuperable. Y se encontrarán en clara desventaja, y hasta
imposibilidad, para desarrollar algunas actividades.
No voy a entrar en la vieja cuestión de si lo que enseñan en una gran
mayoría de los colegios públicos de la Comunidad Valenciana es
valenciano, catalán, etrusco o sánscrito, aunque me atrevo a decir que
constituye una suerte de mezcla de todos ellos; o algo así. Pero incluso
admitiendo que fuera simple valenciano de Crevillente -o de cualquier
otra localidad, teóricamente valenciano hablante- sería un vehículo
normal de pensamiento y comunicación entre un millón escaso de personas.
Eso siendo muy generoso en el cálculo. Nada comparable numéricamente al
español -con sus más de cuatrocientos millones de hablantes-aunque
exactamente igual de respetable desde el punto de vista cultural. ¿Cuál
es pues el problema?
Contra lo que manifiesta un número sensiblemente elevado de ignorantes
quienes,tras vivir un año en Londres, dicen una estupidez tan grande
como es «ya pienso en inglés», la gente piensa, única y exclusivamente,
en su idioma materno; que es uno y solamente uno. No importa cuántos
otros idiomas sea uno capaz de hablar y la menor imperfección con que lo
haga. Está exhaustivamente demostrado que los cerebros de los mejores
políglotas no hacen más que traducir a gran velocidad del idioma materno
a la lengua extrajera de la que se trate; y siempre con desventaja.Ello
quiere decir que un niño educado exclusivamente en valenciano está
condenado a padecer una mayor o menor inferioridad cuando se relacione
con el resto de hablantes… a menos que estos se constriñan al menguado
millón al que hago referencia más atrás. Lo que no me parece ser muy
racional en los tiempos que vivimos.
Con esto no trato de convencer a nadie para que lleve a sus hijos a una
escuela en la que la enseñanza se imparta en español y en la que al
valenciano se le dé la misma importancia que al inglés; por citar un
segundo idioma de gran entidad.Algunos, los menos, no me harían caso por
puro convencimiento. Otros porque sus medios les impiden acogerse a otra
opción. Y los que yo me sé, porque no necesitan mi consejo y ya educan a
sus hijos en español y otros idiomas para seguir pastoreando el rebaño
con ventaja en el futuro.
> Juan A. Verdú: «Educar a los niños en valenciano es una monstruosidad comparable a atar los pies de las niñas chinas»
Aquesta persona es una vergonya per als essers humans.
Sols pe’l fet de rebujar la llengua ja està rebujant a totes aquestes persones.
Açò,més que una persona ignorant, es una persona vulgar i sense coneixements.
A Juan: A cas vosté ha arrivat mai a parlar alguna altra llengua tant com l’espanyol? Jo si, i pels seus comentaris jo diria que vosté no. I pe’l poc contingut del seu xicotet cervell, diria que tampoc te l’intenció.
Au, burro, mes que burro.
> Juan A. Verdú: «Educar a los niños en valenciano es una monstruosidad comparable a atar los pies de las niñas chinas»
Hola,yo no me quiero poner de parte ni de uno ni de otro,pues ambos tienen razón en ciertas cosas,pero si bien es cierto que cuando yo era pequeño las clases de valenciano se enseñaban como una asignatura más,y no hablando y escribiendo todas las clases,hoy mismo me he sentido indignado al ver como mi hija estudia sus primeros libros,incluido el de lengua en valenciano,pues este año ha pasado ya a primaria o como ella le llama al colegio de los mayores,jeje
Con esto no pretendo ofender a nadie,pero sólo digo que en los tiempos en los que estamos,tenemos que pensar en que educar a un menor sólo en valenciano es un error,pues así los estamos limitando en un futuro,el idioma sólo lo podrá utilizar en la comunidad valenciana,y si por cualquier motivo el BUP,o FP lo realiza en otra población,por ejemplo Sevilla,Madrid,Aragón,o sin irnos tan lejos Alicante.
Ya os digo que tengo faltas de ortografía,como cualquiera pero también os digo,que todavía tengo más faltas de ortografía en valenciano.
Desde toda la vida las clases como valenciano e inglés se han dado como una asignatura más,en que cabeza cabe enseñar a alguien una asignatura como lenguaje en valenciano,después a medida que crezcan,no saben ni cómo se escriben la mitad de las cosas ni de como se dicen en castellano.
> Juan A. Verdú: «Educar a los niños en valenciano es una monstruosidad comparable a atar los pies de las niñas chinas»
Bueno, yo he leído que cuando a un niño o niña se le educa simultáneamente en dos idiomas acaba hablando perfectamente los dos y además su capacidad intelectiva mejora en todos los sentidos. Yo no le tendría miedo a eso.
Por otra parte uno de los problemas que encuentro siempre en este tema es que para mucha gente un idioma es solo una herramienta práctica. «Si todos nos entendemos en castellano, ¿para qué empeñarse en hablar otro idioma en el que no todos nos entendemos?», suele ser el argumento. Y yo os animaría a daros cuenta de que un idioma, además de una herramienta práctica para comunicarse es también algo que le da identidad a una persona y a un grupo humano. Así un idioma minoritario o minorizado como el valenciano (minorizado porque ha habido decisiones políticas que lo han arrinconado) para mucha gente que vive en el lugar donde se habló casi únicamente hasta hace no mucho, es un rasgo de la personalidad propia, es un elemento de identidad y de identificación al cual no se puede renunciar sin dejar de ser uno mismo y sin pasar a ser una persona que se siente conquistada y pisoteada por otra cultura.
Por favor cuando penséis en este tema tened en cuenta estos sentimientos y creo que todos nos podremos entender mejor en las diferencias.
Saludos.