
TRABAJADORES MARROQUÍES
EFE. MADRID
La Asociación de Trabajadores Inmigrantes de Marruecos en España (ATIME) afirmó ayer que acudirá a los organismos y tribunales internacionales a pedir justicia cuando se confirme qué país, Marruecos o España, ha sido el responsable de los inmigrantes muertos por heridas de bala.
El presidente de ATIME, Mustafa Merabet, calificó el asunto de «muy grave» y consideró que cuando las investigaciones confirmen quién ha sido, tendrán que «rodar cabezas». A su juicio, tanto Marruecos como España están demostrando una «evidente falta de sensibilidad», porque sólo hablan de elevar la altura de la valla o electrificarla.
Merabet acusó a Marruecos de seguir «la política del avestruz, como si nada pasara», y agregó que no se puede tratar a los inmigrantes como si fueran terroristas, porque son personas que están «en actitud pacifica pidiendo pan y dignidad».
En cuanto a España, dijo que esperaba «una respuesta a la altura de las circunstancias» y señaló que a los inmigrantes no se les puede tratar como a delincuentes porque son personas que vienen «con la bandera del hambre».
Por su parte, Amnistía Internacional exigió al Gobierno clarificar el mandato del Ejército en la frontera de Ceuta y Melilla y rechazó su implicación si no es de índole humanitaria. «Se están produciendo bastantes heridos y muertes en un contexto muy difícil para que el Ejército asuma un papel que no es el suyo y para el que no está formado», declaró el director de la sección española de Amnistía, Esteban Beltrán.