Ante la creciente presencia de estos vehículos en las ciudades, Ecologistas en Acción ha elaborado un exhaustivo estudio bajo el epígrafe “4×4 = – Planeta”, que viene a demostrar la alta capacidad de destrucción ambiental que poseen estos vehículos. Del informe se desprende que si bien los impactos que ocasionan estos vehículos son comunes a todos los automóviles, el grado de
incidencia de los mismos es mucho más acusado en los 4×4.

Los datos son demoledores:

En el terreno de las emisiones, la mayoría de los modelos de 4×4 presentan unos niveles de emisión de CO2 muy elevados, generalmente por encima del resto de vehículos. De los 20 modelos más vendidos en el Estado español en 2006, prácticamente todos emiten por encima de los 200 g de CO2/km (según Faconauto, la media de emisiones de los vehículos matriculados en 2006 fue de 152 g/km). En el contexto actual, en el que la contribución del transporte al cambio climático crece de forma imparable, los 4×4 representan una opción totalmente insostenible. Además, y de forma paralela, los niveles de emisión de otros contaminantes atmosféricos son también más elevados, contribuyendo a aumentar las afecciones cardiorrespiratorias y agravando la precariedad atmosférica de las ciudades.

Tampoco se debe desdeñar del impacto directo de estos vehículos en el medio natural, suponiendo un fuerte incremento de la presión sobre entornos que habían sido poco accesibles. Además, es necesario subrayar la degradación que se viene observando en la red de caminos y pistas forestales, que en el caso español equivale a más de 600.000 km.

4×4 = – planeta

El estudio desmonta la falacia sobre la “mayor seguridad” de los 4×4. Así, se aportan datos que cuestionan la mayor seguridad de estos vehículos para sus ocupantes. Por ejemplo, en 2003, la Agencia de Seguridad de Tráfico de EE UU informaba de que los todoterreno vuelcan con más facilidad, y en los accidentes por vuelco el índice de mortalidad de los ocupantes era 3 veces mayor en los 4×4 que en los turismos . Al mismo tiempo, se evidencian unas consecuencias mucho más graves en caso de siniestro o atropello, tanto para los ocupantes de los vehículos con los que colisionan como para los peatones. Así, un reciente estudio, llevado a cabo en EE UU, demuestra que un peatón golpeado por un 4×4 de grandes dimensiones tiene el doble de posibilidades de morir que otro atropellado en idénticas condiciones por un turismo de tamaño normal.

La causa de esta concentración de impactos negativos está en la peculiaridad esencial de estos vehículos: mayor volumen, mayor peso y mayor potencia, y, por tanto, un mayor consumo de energía y unas mayores emisiones. De esta manera, los 4×4 se convierten en el icono de la insostenibilidad motorizada. Esto es, en la punta de lanza de un modelo de movilidad basado en el automóvil, cuyas múltiples repercusiones sociales, ambientales y económicas tienen importantes afecciones tanto locales como de ámbito global.

Ecologistas en Acción considera necesario romper con la visión mitificadora que la publicidad utiliza con el único objetivo de vender un tipo de vehículo totalmente innecesario en la ciudad, y muy cuestionable en el campo. Asimismo, es necesario un cambio de percepción sobre los conductores de estos vehículos: lejos de ser representantes del éxito social, no son sino el exponente más claro del despilfarro de recursos y de insolidaridad con el resto del planeta.

El informe termina exponiendo una serie de buenas prácticas y de medidas para las Administraciones, algunas de ellas específicas para los 4×4.

Nota: Este estudio se enmarca dentro de una campaña de ámbito europeoen la que durante los dos próximos años desarrollará diversas actividades y actos públicos para incrementar la conciencia crítica sobre este tipo de vehículo. Campaña relacionada, también, con el proceso legislativo actualmente en marcha en la Unión Europea respecto a las emisiones de CO2 de la nueva flota de automóviles. Ecologistas en Acción considera que la Unión Europea debe establecer un límite obligatorio de 120 g de CO2/km en la nueva flota a partir de 2012, de modo que vehículos tan contaminantes como los todoterreno empiecen a desaparecer de nuestras ciudades.

4 thoughts on “La capacidad destructiva de los 4×4”
  1. La capacidad destructiva de los 4×4
    Coches electricos. Coches electricos. Coches electricos. Coches electricos. Coches elec…

    internete
    1234567

    PD: Y no solo coches. Todo el transporte electrico.

    1. La capacidad destructiva de los 4×4
      Y de los quads, ¿qué me decís de los quads? En el enlace discutimos de ello desde el punto de vista de los montañeros.

  2. La capacidad destructiva de los 4×4
    El burro grande ande o no ande.
    !Ojála fuera borrico de verdad, no carro de burros¡.
    Me pregunto si toda esta castaña milenarista apocaliptoide, junto con el sueño inconsciente de poder escapar a refugios remotos en caso de catástrofe generalizada,( debidamente inyectada en el subconsciente colectivo por la masamedia), no está siendo precisamente la que provoca comportamientos «salvesequienpueda» estilo Titanic, tan desgraciados como sus consecuencias.
    Desgraciadamente, somos los hijos de los que huyeron junto con los supervivientes de los que se quedaron.
    En caso de crisis, o aprendemos a actuar conjuntamente (como especie) o el fenómeno que precipita el caos insolidario (que suele ser más dañino per se), seguirá perpetuándose..

    Habrá quien se construya botes salvavidas con las maderas del casco de barco, hundido cual profecía autocumplida…pero..¿para qué narices están los profetas?. ¿aprenderemos de sus advertencias, o simplemente actuaremos como si YA fueran hechos?.

    ¿Tiene sentido construir la salvación del futuro con los despojos del presente?

    ¿El mundo se acaba?…Y esto se convierte en una merienda de ennegrecidos,(por el hollín carbonífero).
    Histeria colectiva, ¿dónde nos llevas?.

  3. La capacidad destructiva de los 4×4
    Mi comentario está publicado en http://eduardo.lowenberg.esp.nom.es/, un blog alojado en la Asociación de la Prensa de Madrid. Como justifica mi triple condición de periodista, ecologista (socio de Greenpeace desde 1993) y usuario de un vehículo 4×4, me he visto obligado a escribirlo. Como simple ciudadano, también.

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