
Lo que hace imposible la democracia es el orden de gobierno vigente, basado en un sistema de tiranías: política, económica, militar-policial, jurídica, mediática, educativa, intelectual y estética principalmente, las cuales, al ser centros de poder absoluto en beneficio cada uno de ellos de un reducidísimo número de individuos, no pueden tolerar que se constituya un sistema de adopción de decisiones que abarque a todos los adultos en posesión de los derechos políticos.
Dado que la legislación no la contempla, la judicatura y la policía la persiguen, el estilo de vida impuesto la impide, el capitalismo la tiene por antagónica, la intelectualidad la sataniza y la falta de calidad y virtud del sujeto medio la hace irrealizable, en efecto, la democracia es
hoy imposible, pero con una imposibilidad que se manifiesta como dinamismo
autonegador, al poseer un punto de relatividad y una suma de contradicciones
internas que son capaces de hacerla posible, como realidad
tangible, en el futuro.
Texto tomado del libro de Félix Rodrigo Mora “La Democracia y el Triunfo del Estado: Esbozo de una revolución democrática, axiológica y civilizadora” (Ed. Manuscritos).