
No sólo las depuradoras de Aspe y de Benidorm vierten directamente al río o al mar agua tratada, millones de litros anuales que son desaprovechados para otros usos como el agrícola o el turístico. Otro tanto ocurre con la depuradora del Rincón de León, la más grande de cuantas funcionan con sistema terciario en la provincia. Este diario comprobó ayer que un enorme chorro de agua mana de una tubería a escasos diez metros de la Ciudad de la Luz, donde se han plantado miles de árboles y cuyos responsables no aclaran si riegan a través de la red de agua potable.
Testigos que viven próximos a la zona aseguran que el chorro, con mayor o menor intensidad a la de ayer, sale desde hace varios años. El agua sigue siendo malgastada sin ningún tipo de rubor incluso después de iniciarse las obras de la Ciudad de la Luz, cuyo perímetro dista a escasísima distancia. En el complejo audiovisual han sido plantados miles de árboles y otros tantos de arbustos y especies de flores, como los rosales, que se irrigan, según ha comprobado este diario, por el sistema de goteo. Fuentes de la dirección de la Ciudad de la Luz no aclararon ayer de dónde toman el caudal para el riego de la vegetación.
El agua ha creado un pequeño oasis, al lado mismo de la Ciudad de la Luz y a espaldas de la Oami, la oficina europea de marcas. Se trata de un enorme cañaveral de verde intenso que desemboca, por una rambla, en el mar, junto a la fábrica del aluminio de Alcoa. La zona verde contrasta notablemente con el secarral que la circunda a uno y otro lado de dicha rambla.
Este diario fue testigo ayer de un aprovechamiento que se le da a dicha agua, aunque sea ínfimo. Se trata de la empresa subcontratada por la Generalitat Valenciana para ejecutar nuevos viales en la Ciudad de la Luz. Algunos camiones cisternas repostaban ayer en un reducido embalse creado junto al chorro que mana en cascada. Dicha agua se está utilizando en el asentamiento del terreno para crear nuevas carreteras en el perímetro de la Ciudad de la Luz, donde la actividad del transporte pesado era ayer frenética.
Pese a la fenomenal polémica formada en las últimas semanas con el trasvase Tajo-Segura, con el del Júcar-Vinalopó y con todo lo que tenga que ver con el agua, en dicha zona, que dista apenas unos metros de importantes urbanizaciones de la mitad sur de la capital alicantina, en la zona se están desaprovechando algo más de 10 hectómetros cúbicos, o lo que es lo mismo, 1.000 millones de litros. De la importancia del caudal sirva esta comparación: el trasvase Júcar-Vinalopó que ahora ha sido anulado por el Tribunal Supremo preveía el envío de 80 hectómetros cúbicos. Se está malgastando, sólo en dicha zona de la capital alicantina, la octava parte del caudal anual de dicho trasvase.
Los datos facilitados a este diario por la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l’Alacantí y Consorcio de la Marina Baja ponen de relieve que en la depuradora del Rincón de León se tratan 21 hectómetros cúbicos y se reutilizan 14. Es decir, oficialmente se admite que se desaprovechan 7 hectómetros cúbicos, pese a que la Generalitat, a través del conseller García Antón, mantiene que la media de reutilización es del 70% al 80% del agua depurada en la Comunidad Valenciana.
Hace sólo dos semanas, el portavoz del PSPV en la Diputación, Antonio Amorós, se refería al agua despilfarrada en esta depuradora. Según él, el caudal desaprovechado supera los 9 hectómetros cúbicos al año. El proyecto de tratamiento de aguas residuales de la Planta de Rincón de León tiene una capacidad de 27 hectómetros cúbicos anuales, de los cuales sólo está prevista la reutilización de 18 hectómetros, según Amorós.
Amorós denuncia que «es una contradicción que mientras el Ministerio de Medio Ambiente declara como urgentes una serie de obras para hacer frente a la sequía, como son la ampliación de la desalinizadora de Alicante, Camps no sea capaz de asegurar el buen fin de un agua tratada y que podría ser reutilizable para abastecer el campo alicantino». El pasado sábado, García Antón dijo, al hilo de la polémica sobre el inminente trasvase del Tajo para el último trimestre hidrológico del verano, que si sólo se envía agua para el abastecimiento público será un «auténtico desastre» porque no se salvará el arbolado en la mitad sur de la provincia, incluida la zona de Elche suministrada por Riegos de Levante. Paradójicamente, el campo de Elche, con la partida de Torrellano en primer término, dista también a una escasísima distancia del caudal malgastado en la depuradora principal de la provincia, la de Rincón de León.
Este diario se hizo eco hace pocos días de que miles de regantes de Aspe rehúsan regar sus campos de cultivo con agua de la moderna depuradora de Aspe, que trata un millón de hectómetros cúbicos y que vierte 500.000 metros cúbicos al río sin ser aprovechados por ningún uso, ni agrícola ni para riego de urbanizaciones, tal y como informó el alcalde de la ciudad al sindicato Coag.
Otro tanto ocurre en Benidorm, que echa al mar, a través de los conocidos como els xorros que brotan de la montaña de Serra Gelada, el 40% del agua depurada de todo el municipio turístico sin reutilización de provecho alguna, según admitió a este diario el ingeniero jefe de la planta de Sierra Helada y vicepresidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l’Alacantí y Consorcio de la Marina Baja, Francisco Santiago.