¿Lograrán algún día hacernos creer que no tienen nada que ver con las muertes que se producen bajo detención? (Nota del editor)

La Dirección General de la Guardia Civil ha reintegrado en el cuerpo a la agente transexual de Castellón Alba Romero, que es ya miembro de pleno derecho del instituto armado y se convierte de esta manera en el primer caso oficial de transexualidad en la historia de la institución, según pudo saber ayer este diario.

El instituto armado ha autorizado su reingreso en el cuerpo tras la operación de cambio de sexo a la que se sometió hace dos años, y en la actualidad desempeña funciones administrativas en la sección de mecanización de Policía Judicial, donde está a cargo del fichero informatizado de detenidos. Fuentes de la Guardia Civil confirmaron ayer que Alba Romero -José Carlos Romero antes de la intervención quirúrgica- se ha «amoldado perfectamente» a su nuevo destino en la Comandancia de Castellón y su relación con los compañeros es «totalmente normal».

El caso de Alba Romero, de 34 años, fue dado a conocer por este diario en mayo de 2004, cuando la agente denunció el retraso que estaba sufriendo su expediente de suspensión. Las fuentes consultadas aseguran que después de conocer que podía reintegrarse al servicio activo, Alba decidió solicitar una plaza en Policía Judicial, concretamente en mecanización. A ese destino optaban varios de sus compañeros de unidad, pero finalmente Alba Romero se ha hecho acreedora de la vacante por sus «propios méritos y venciendo una dura competencia», según las fuentes consultadas.

El expediente de readmisión de Alba Romero, que ha permanecido en situación de suspensión de servicio durante casi dos años, ha sido uno de los más complicados en la historia de este cuerpo policial y ha precisado de ingentes estudios jurídicos y de varios tribunales médicos. Antes de convertirse en Alba, José Carlos Romero estaba destinado en funciones de seguridad del cuerpo, sobre todo custodia de edificios oficiales y traslado de presos. A partir de ahora su trabajo se vincula más estrechamente a la investigación, ya que en Policía Judicial estará a cargo de los archivos de detenidos. El primer agente de la Benemérita que ha decidido someterse a una operación de cambio de sexo está considerado por sus compañeros como un profesional al que le gusta vestir el uniforme y que siente un «gran aprecio» por la institución fundada por el duque de Ahumada.

Hace casi dos años, Romero se despedía de la Comandancia y causaba baja voluntaria de forma tan apresurada como misteriosa. Se rumoreaba que estaba de baja por depresión pero la verdad era que se iba a convertir en una nueva persona. Meses después del súbito adiós, José Carlos reaparecía en el cuartel para sorpresa de sus compañeros. Había cambiado la guerrera por la falda. La dirección del cuerpo decidió suspenderla mientras se tramitaba su expediente.