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El Ministerio del Interior ha trasladado este fin de semana setenta presos desde Canarias al centro penitenciario salmantino de Topas.

EL NORTE DE CASTILLA (FRANCISCO GOMEZ).- Las cárceles de la comunidad, que tienen capacidad para 4.243 reclusos, acogen en la actualidad a 7.270.

Según los últimos datos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, en estos momentos en Castilla y León hay 7.270 reclusos repartidos por las diferentes cárceles de la comunidad. De ellos, 878 en situación de presos preventivos. Una cifra que pone de manifiesto una vez más la situación de saturación que se vive en los centros penitenciarios de la región, donde oficialmente la capacidad funcional de las celdas es de 4.243 reclusos, lo que eleva la tasa de hacinamiento por encima del 170%, según ha denunciado reiteradamente el sindicato Acaip.

Una situación que ante el continuo aumento de la población reclusa en España se produce de forma generalizada en todas las comunidades y que lleva de hecho a que Castilla y León sea una vía de escape para comunidades con una mayor presión en este ámbito por falta de espacio.

De hecho, el Ministerio del Interior ha efectuado este fin de semana el traslado de 70 presos procedentes de Canarias hasta la prisión salmantina de Topas. El traslado desde la prisión Tenerife II es una medida habitual para evitar situaciones de extrema saturación y la llegada a Topas es un punto intermedio para la mayoría de los trasladados, que serán repartidos también en otras cárceles de la región, en Valladolid, Palencia y León.

Traslados que en cualquier caso agravan una situación que, según señala el portavoz de ACAIP en Topas, José Manuel Salvador, es de «saturación total». Así, explica que «en términos generales, en Topas estamos con una tasa de hacinamiento del 176%, aunque como la prisión se distribuye en módulos, hay algunos en los que únicamente se completa la capacidad máxima por razones de seguridad, lo que eleva la saturación de los otros».

Una situación que, según Acaip, se reproduce con mayor o menor gravedad en todas las cárceles de la comunidad. Así, Burgos y Soria se encuentran entre las más saturadas de toda España. Son prisiones de reducida capacidad que presentan según el sindicato una tasa de hacinamiento que supera el 200%, lo que supone que «la tensión en ellas sea mucho mayor, cualquier problema se reproduce muy rápidamente», señala Salvador.

Salvo Ávila y Valladolid, que se encuentran al 140% de saturación aproximadamente, todas las demás prisiones de la comunidad se mueven entre el 160% y el 170% de saturación, según Acaip, que pone de manifiesto, afirma José Manuel Salvador, que «en estos momentos son imprescindibles más plazas en la comunidad, pero evidentemente esta no es una medida a corto plazo, ahí está el caso de Zamora, que llevamos años esperando o el caso de la nueva cárcel de León que de momento no vemos».

Por lo tanto, los sindicatos reclaman que Instituciones Penitenciarias «asuma el enorme déficit que hay entre las plazas creadas en las cárceles para su capacidad funcional y el verdadero número de presos, en estos momentos el déficit de personal de prisiones supera los 70 puntos», insiste Salvador.

RIESGO PARA LOS PRESOS

Una situación que se traduce en «riesgo para los trabajadores, pero sobre todo riesgo para los reclusos, porque está claro que el principal problema de seguridad que tienen los presos son ellos mismos», señala el representante de Acaip. «Al haber muchos más internos, hay menos control y actúan más las mafias de dentro de la prisión, hay módulos de 140 presos que controlan uno o dos funcionarios».

Otro problema grave de la saturación es la necesidad de que los presos tengan que compartir celdas y eso «dispara los problemas de conflictividad, porque se van produciendo roces en la convivencia que acaba por agravar los problemas de agresiones entre ellos o a los funcionarios», afirma José Manuel Salvador.

Una situación que también se ve agravada, según Acaip, por el alto índice de población reclusa extranjera que se encuentra en las cárceles de Castilla y León. De hecho, si el número de presos en la comunidad ha crecido desde el 2000 en el 85% (de 3.300 a 7.270), el 74% de esa subida se debe a reclusos extranjeros, que representan ya más del 60% de la población total de las cárceles de la región.

Según el último informe realizado por el sindicato sobre el perfil de la población reclusa de la comunidad, más del 90% de los internos son hombres y además únicamente el 13% de los presos se encuentra en situación preventiva y más del 60% son reincidentes.

El estudio, realizado a finales del 2008, pone de manifiesto que sólo un pequeño porcentaje de los reclusos, que no supera el 3%, está clasificado como de primer grado, fundamentalmente aplicado en casos de terrorismo, grandes mafiosos y personas inadaptadas a la vida de prisión que ha provocado distintos altercados o agresiones a otros presos o a personal funcionario.

One thought on “La masificación de las prisiones de Castilla y León alcanza el 170%”
  1. La masificación de las prisiones de Castilla y León alcanza el 170%
    las masificaciones en las prisiones es un real reflejo de pobreza,incultismo.de una sociedad sin escrupulos,egoista y lo peor capitalista.las drogas,los aloholikos,los violadores ,los…son el producto de una sociedad controlada y manipulada,con un unico destino.la autodestruccion.ja hos conviene tener las prisiones asi,para poder sakar tajada,nos conocemos bien,ojala rebentaran todos los muros de todas las prisiones,y las personas ke hay ven pasar el dia,como si un año fuera;hos arrebaten lo ke robasteis en nombre de una justicia ke vulnera todos los derechos y esta vendida a los destructores del planeta.jordi

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