Web de Bicicleta

El primer número de la revista libertaria Bicicleta, apareció el 1 de noviembre de 1977 continuando algunos años más. Jorge de Santayana dijo que los pueblos que desconocen su historia están condenados a repetirla, no sá si eso será cierto o no, lo que sí creo es que puede ser muy interesante e instructivo conocer esta historia desde otro punto de vista que no sea el estatal/oficial.

Desde aquí y gracias a un querido amigo, publicaré los números de Bicicleta del 1 al 47, con excepción del 5, que por desgracia y hasta el momento ha sido imposible conseguir, así que si alguien puede echar una mano en este punto, sería un magnífico regalo para el portal.

Recuperamos del nº 19 de la revista la entrevista «Hablan los expulsados de la CNT», donde hablan miembros y simpatizantes de los Grupos de Afinidad Anarcosindicalista. Para concer más lo que fueron los GAA recomendamos la lectura de Transiciones. De la asamblea obrera al proceso del pacto social. CNT (1976-1981)

Hablan los expulsados de la CNT

Para
nadie son un secreto ya (y es un error pretender que lo sean) los
problemas de la CNT, previos a un Congreso que no acaba de llegar
nunca, y que ahora al parecer va a ser aplazado como pensaban los
pesimistas. Expulsiones, calumnias, agresiones que poco tienen de
libertario. Tampoco lo es mucho ocultar las cosas, fomentar la confusión
y permanecer como cómplices pasivos. Cuando el tema había quedado
para una sección ampliada de cartas, un grupo de expulsados y automarginados
de la Confederación, pide expresarse desde las páginas de Bici, cuando
la prensa de la CNT se les ha cerrado, y desde las tribunas públicas
se les acusa de todo (hasta de concomitancias con la UCD). Ahí están
su información y sus razones. No añadimos nada de nuestra parte, si
acaso, dejamos fuera algún ataque excesivamente personalizado que
no aporta gran cosa y puede suponer un perjuicio para los aludidos.

^ Podríais resumir el proceso
de las expulsiones…

– SEBAS: En realidad las expulsiones
empezaron formalmente con la de José María Berro, que era el secretario
de prensa y Propaganda del Comité Nacional. No fue casual que empezaran
por Chema, de hecho la orquestación de todo el tinglado, la «operación
anti-paralela y todas esas cosas se han montado por una serie de razones,
y fundamentalmente por la cuestión del Congreso. Dos meses antes de
que se produjeran, Luis Andrés Edo, del sindicato de la construcción
(al que pertenecía Berro), ya prefigura en sus declaraciones a «El
Viejo Topo» cuál iba a ser la maniobra y el montaje de las expulsiones.
Todo se precipitó con la cuestión planteada en un Pleno Regional sobre
la desfederación del sindicato de la Construcción, que se había permitido
convocar un Pleno Regional sin contar con nadie; la desfederación
quedó en suspenso por un solo voto, y pensaron que la mejor defensa
era un buen ataque. Como la verdad es que en plan de conspiradores
son muy buenos, se montaron todo el tinglado de «la paralela» y empezaron
el asunto en Construcción, a ver cómo salía. Es un sindicato, donde
trabajadores, en el sentido de currantes, hay muy pocos, y normalmente
a la asamblea van diez o quince personas, que suele ser la gente bien
adoctrinada. Así se sacaron de encima a José María Berro, que, era
precisamente el encargado de las tareas del Congreso. Tras esto siguieron
con otro compañero, en un sindicato que tienen también prácticamente
dominado, Químicas, y así echaron a Santiago López Petit, que también
estaba en la Comisión del Congreso. Y tras esto hicieron el montaje
del sindicato de Artes Gráficas.

Fue curioso, porque justo cinco
días antes de que se celebrase la asamblea de las expulsiones, la
Federación Local de Barcelona, sacó en la prensa una nota hecha por
Quimet (máximo dirigente de la FAI), en la cual, sin que se hubiera
pronunciado en absoluto el conjunto de la confederación, ni siquiera
los sindicatos de Barcelona, sobre la situación de los Grupos de Afinidad
(los mal llamados «paralelos»), se nos califica de partido político,
de organización sectaria, etc., y se dice que el foco principal está
en Artes Gráficas. La asamblea tuvo un carácter muy estaliniano. Se
habían reunido, y teníamos pruebas de ello, cuatro días antes para
decidir nuestra expulsión (ellos, que nos acusaban de reunirnos aparte).
Además la Junta Sindical presentó un «informe» (sin contar con dos
de sus miembros que pertenecían a los Grupos de Afinidad), en el que
se nos calificaba de partido político, de que estábamos por la lucha
por el poder, por controlar la CNT, por llevarlo hacia el marxismo,
etc. Cuando por parte de los Grupos de Afinidad intentamos responder
diciendo que queríamos entrar en un debate, se nos dijo que ni hablar,
que el debate sobraba, que lo único que había que discutir allí era
si nosotros formábamos parte o no. Se nos negó el derecho a voto porque
éramos los «acusados». La cosa estaba decidida…

Siguieron luego las expulsiones
en el Metal que también tuvieron un carácter muy curioso: en una asamblea
en la que había mayoría de compañeros que simpatizaban con los Grupos
de Afinidad se acordó que los Grupos podían estar dentro de la CNT.
En la asamblea siguiente, ellos trajeron mayoría, impugnaron el acuerdo
y expulsaron .. .

– OSCAR: Luego una serie de gente
nos hemos ido, en primer lugar por solidaridad con los compañeros
expulsados, y luego porque era la única forma de expresar nuestra
disconformidad por el abandono en CNT de la democracia interna, de
la democracia directa y hasta de la lucha de clases. Yo había recibido
en mi sindicato (Transporte) insultos y ataques de tipo personal,
aunque la inmensa mayoría de la asamblea del sindicato, me apoyaba
y pensaba ratificarme en el cargo que tenía…, pero somos muchos
los que nos hemos marchado por la imposibilidad total de trabajar.
No sé si calificarlo de escisión, o simplemente de abandono…

– JULIO: Yo era el secretario del
sindicato de Administración Pública. Lo nuestro en el sindicato ha
sido una escisión, nos hemos ido la mitad del sindicato, y por lo
menos el 75% de la militancia…

^ Tal vez interese explicar algo
de lo que eran realmente los Grupos de Afinidad …

– EMILIO: Los Grupos de Afinidad
se empezaron a reunir a partir de la situación que se creó cuando
el caso Scala, a partir de ahí se trató por parte de una serie de
compañeros de abrir un debate sobre la situación de la CNT y la situación
de la clase obrera, para incidir en que la CNT funcionara como una
organización de clase. Tuvieron una cierta continuidad hasta mayo
o junio de ese año -1978-. Luego, con la convocatoria del Congreso,
y ante la posibilidad de que la gente de los Grupos de Afinidad pudiera
incidir con ponencias y debates en los sindicatos, es cuando viene
toda la campaña contra nosotros. Pero hay que decir que aunque la
gente expulsada sí que era de los Grupos de Afinidad, la gente que
ha abandonado no lo es en su mayoría. Quizá el caso más significativo
sea el de Enseñanza: como miembro de Grupo de Afinidad el único que
se había presentado a la asamblea era yo, en cambio nuestra salida
fue de unos 30 militantes, la mayoría en la asamblea, y esto se explica
por lo que decía antes Oscar. Éramos la mayoría pero se había llegado
a unos niveles…, el tener que estar allí cada viernes para tratar
de impedir cualquier maniobra, nos había llevado a un punto en el
que no podíamos intervenir ya en el sector, a pesar de empezar a contar
ya con una realidad de experiencias radicales como «escuelas en lucha»…

– OSCAR: En el transfondo de todo
está el abandono paulatino de la práctica sindical real, después de
la influencia que había llegado a tenerla CNT hasta los sucesos de
Scala. Se había caído al final en una especie de «sindicalismo de
cuatro paredes», donde las luchas se paraban en los locales de las
asambleas de sindicato: allí todo el mundo podía decir lo que le pasara
por las narices sin tener después la obligación de llevarlo a su fábrica,
a su barrio, a sus compañeros de trabajo: el único fin era ser más
revolucionario y más anarquista verbalmente … Total una serie de
compañeros empezamos a ver la necesidad, incluso física (porque aquí
no se ha hablado, pero ha llegado a haber incluso agresiones) de defender
unas posiciones de aproximación al mundo del trabajo, en lugar de
un alejamiento cada vez más grupuscular. Si los Grupos de Afinidad
no los hubiéramos creado nosotros los hubieran tenido que crear otros

^ En artículos, entrevistas, intervenciones
públicas, etc., se os ha venido acusando de hacer un planteamiento
puramente reformista, de sindicalismo amorfo y hasta «socialdemócrata»

– JULIO: Para eso del «reformismo»
lo mejor es hablar de luchas concretas y de cómo se han llevado. Nosotros
en Administración Pública, uno de los sectores más complicados para
la acción sindical porque el patrón es el Estado… con un sindicato
que pasaba poco de doscientos afiliados y poco más cincuenta o sesenta
militantes, hemos conseguido el año pasado paralizar la Administración
Central durante nueve días y extenderla huelga en todo el Estado a
sesenta y pico de centros. Se cuenta incluso con la paralización del
Gobierno Civil de Barcelona … ¿eso es reformismo? Se nos podrá acusar
de «reformistas», pero a nosotros se nos puede encontrar cada día
en nuestra empresa luchando, a quien nos acusa, no sabemos donde podríamos
encontrarle cada día por la mañana …

– EMILIO: El único «reformismo»
de que se nos podría acusar sería el de intentar recuperar realmente
el espacio de la empresa y la democracia directa dentro de la organización.
Eso era lo que planteábamos. Para ellos es más revolucionario el planteamiento
de la gente que se pasa el día en las cuatro paredes del sindicato,
hablando, controlando… porque no tiene otra cosa que hacer. Por
ejemplo, Boldú califica de «reformista» nuestra práctica de «Escuelas
en Lucha», oponiendo como revolucionarias las experiencias «paralelas»
o «marginales». Pero esto lo dice un señor que es catedrático, que
cobra como funcionario del Estado y que nunca ha estado en las luchas
contra el funcionariado. ¿Qué experiencias prácticas pueden oponer
a las nuestras? Lo único que tienen es una guardería carísima en la
zona de la costa…

– SANTIAGO: En Banca la gente de
los Grupos de Afinidad, que no nos hemos ocultado nunca, hemos estado
todos en la huelga de Banca, una lucha donde nuestra opción ha sido
siempre huelga indefinida… ha habido banco en el que hemos negociado
directamente delegados de las asambleas, saltándonos todos los tinglados
legales, lo que no han sido nunca capaces de imponer los que nos llaman
reformistas…

Otra cuestión es la de los temas
marginales. Nunca nos hemos opuesto a que se luche por los presos,
la homosexualidad libre, etc., lo único es que no vemos todo esto
como el problema central de la CNT, y ahí se daba un desfase entre
la lucha que planteábamos en las empresas y la imagen de CNT…

– OSCAR: Pero hay más …, resulta
que los guardianes de las líneas más «puras», son los que llegado
el momento de la lucha contra el plan energético o la campaña antinuclear,
se oponen a que la CNT participe en las luchas. Son los que cuando
los presos tratan de dar una viabilidad a sus problemas, deciden no
firmar ningún comunicado…, o en la manifestación gay por ejemplo:
a nivel verbal puramente, el derecho a la libertad del cuerpo, la
homosexualidad, etc. Cuando los propios implicados en el problema,
que según la teoría y la práctica libertarias, deben ser los que lleven
la iniciativa, nos piden apoyo para una manifestación contra la ley
de peligrosidad social y toda la problemática que tienen planteada,
entonces la CNT, controlada por los que nos acusan de reformistas,
es la primera y la única organización que se niega a firmar.

^ También se os ha acusado de
«marxistas» encubiertos. . .

– MARUGAN: La acusación de «marxistas»
se nos ha hecho a los únicos que hemos hecho análisis concretos. Para
un sector de la CNT ya está todo dicho. Evidentemente, quien lo dice
suele ser un parado profesional que vive no se sabe muy bien de qué.

– EMILIO: Lo que hay en el transfondo,
es que se oponen a que la CNT sea una organización de clase. Se amparan
en unas siglas históricas para crear un grupo de amiguetes. El mismo
Quimet ha llegado a decir que el anarquismo es la «superación» de
la lucha de clases. Sin embargo a muchos de los que estamos aquí no
nos pueden acusar de no haber llevado una práctica anarquista desde
hace muchos años de habernos llamado -ellos mismos- anarquistas. El
coco del marxismo se ha invocado desde el exilio …

– SEBAS: Huyendo de etiquetas,
yo diría que a la CNT le está pasando lo que al movimiento anarquista
internacional. No haber comprendido que un movimiento de clase no
puede nacer como una familia, sino a partir de otros planteamientos.
Aquí cabe recordar el caso de la FORA, que desapareció del mundo laboral,
por una ideologización al margen de la práctica. O el de la pérdida
de fuerza del anarcosindicalismo en Francia. Lo que logró la CNT en
1910 fue, a partir de un hecho de clase, no de pretender hacer una
síntesis de familias. Desde que la CNT quedó en manos de la familia
Urales, pequeños burgueses radicalizados y enemigos al principio de
la CNT, han acabado con ella como organización de clase revolucionaria,
para hacer de ella una secta para uso y consumo de cosas muy discutibles…

– MARUGAN: Coincide todo esto
con la convocatoria del Congreso, donde tendrían que dar cuenta de
los 40 años de exilio, y del incumplimiento de sus propios acuerdos,
que decían que, una vez legalizada la CNT en el interior, se le pasarían
todos los bienes y archivos…

– SEBAS: Hay un discurso de Federica
diciendo que no se disolverán…

^ También se habla de un documento,
en el que decís que queríais «acabar con los elementos anarquistas
de la CNT…

– OSCAR: Que lo muestren… Yo
he sido el anarquista oficial de Santa Coloma hasta el año 74. Bueno
eso es falso, lo han sacado porque hemos pedido que se aclare si la
CNT es una organización anarquista a secas, o si es una organización
obrera que utiliza los postulados anarquistas…

– SEBAS: Yo puedo estar de acuerdo
con el tío más maximalista, porque aquí ha de haber pluralismo de
corrientes, pero no pueden estar en CNT posiciones que niegan la propia
organización. No pueden coexistir quienes piensan que el sindicato
es una herramienta para la revolución social, y quienes están en el
sindicato sólo como medio de captación.

– SANTIAGO: Cuando estábamos en
condiciones de tirar a los que han desatado la campaña contra nosotros
no lo hicimos. Yo soy contrario a las expulsiones. Pero ahora ellos
han tenido miedo a la práctica que estábamos imponiendo. Les hemos
desbordado y han cogido miedo. De los «anarquistas puros» que había
en Banca cuando yo entré no queda ninguno. Y ha sido la propia práctica
la que los ha hecho automarginarse, al no ser capaces de hacer nada
en las empresas. Pero nunca pensamos en expulsarles, como han hecho
ellos con nosotros…

– SEBAS: Cuando tuvimos la oportunidad,
cuando la gente pedía a gritos la expulsión de Luis Andrés Edo y del
sindicato de la Construcción, no se hizo. Se habló de la gran familia
que debíamos ser y fue un error que hicimos, porque no se trataba
de expulsar anarquistas sino antisindicalistas que no tienen sitio
en un sindicato…

– MARUGAN: En la asamblea donde
me expulsaron a mí, dijeron algunos que lamentaban la expulsión de
un anarquista, pero que no había más remedio porque estaba «confabulado»…

– EMILIO: Todas las acusaciones
que se nos han hecho son ideologistas, no se han dado posiciones sobre
nuestras prácticas concretas. Es la misma respuesta que da cualquier
partido autoritario para expulsar a la gente, no ha habido una confrontación
de prácticas o análisis diferentes…

– MARUGAN: La específica no ha
abandonado un planteamiento anarco-bolchevique con verborrea anarquista.
Ha continuado su práctica desde el 36… hay que recordar los planteamientos
del POUM en el 36-37 donde reconocía a la CNT como correa de transmisión
de la FAI, por eso las juventudes libertarias se unieron con las del
POUM…

– SANZ: Pero ahora todo ha surgido
cuando la CNT ha empezado a irse de donde están los trabajadores,
cuando ha empezado a decir no a los convenios, no a las luchas…,
sólo ha quedado la lucha ideológica. La mayoría de la gente que está
en los sindicatos ya no lleva a cabo ningún tipo de luchas, en las
juntas sindicales la mayoría son parados… indudablemente el que
no trabaja no necesita ir a los convenios. Ese es el problema de fondo
actualmente, y que no se daba hace dos años…

– EMILIO: Es significativo por
ejemplo que cuando hablan de las «glorias» de la CNT casi nunca se
refieren a la parte constructiva, a la parte realmente revolucionaria.
Para ellos lo más importante es el golpismo, el 19 de Julio… las
colectividades se olvidan…

– MARUGAN: Tachan a todos los demás
de verticalistas, y publican en «Nosotros» que la FAI es la rama militar
de la CNT, su columna vertebral y su garantía, pero ninguno dice que
Esgleas se entrevistó con Fraga cuando era ministro de la gobernación
antes de la legalización de la CNT, ni que Federica es íntima amiga
de Tarradellas…

– EMILIO: Nos han acusado de «paralelismo»
de estar organizados nacionalmente,. y eso es falso. Es un intento
de justificar su organización nacional, sea la FAI, con sus cabezas
en Valencia y Barcelona, o la FIGA, que se presentó en un Pleno nacional
y fue reconocida. Ellos sí están organizados y deciden a nivel nacional.
La mejor manera de dominar la organización, es que sólo estén organizados
nacionalmente ellos, por eso han echado atrás las Federaciones de
Industria. Es frecuente verlos intervenir al día siguiente de haberse
celebrado una Plenaria nacional de la CNT, sabiendo perfectamente
todo lo que se ha trabajado, gracias a su aparto informativo…

^ Qué pensáis hacer ahora?

– OSCAR: Los Grupos de Afinidad
se han disuelto, ahora hay una coordinadora de sectores, donde hay
gente de Metal, Enseñanza, Banca, Administración Pública, Química
y Artes Gráficas. Algunos, como Banca, han formado un sindicato autónomo…

– SEBAS: Tratamos de llevar adelante
un debate que no se pudo llevar a cabo en la CNT, cumplir los principios
del sindicalismo revolucionario, el pacto federativo…

– EMILIO: No nos vamos de CNT porque
estemos en desacuerdo con la CNT de verdad, sino porque la marcha
actual de la Confederación no tiene nada que ver.