
Ayer 13 de mayo se produjo un nuevo incidente en la central nuclear de Cofrentes. Según consta en la página web del CSN (Consejo de Seguridad Nuclear) el depósito de control líquido de reserva de la nuclear estaba por debajo de lo que las normas de funcionamiento requieren. Este depósito es un tanque de agua de refrigeración, cuya función es reponer agua en el núcleo y sistema primario del reactor en caso de que este tuviera una fuga, y asi evitar que se recalentara y acabara estallando. Es uno de los principales sistemas de control de una central nuclear, por lo que su perfecto funcionamiento es esencial para la seguridad Cofrentes.
Este problema adquiere mayor gravedad puesto que se unió a otros fallos. No se sabe durante cuanto tiempo el volumen de agua disponible se mantuvo por debajo de lo que marcan las normas de funcionamiento, ya que los dos medidores de los que se dispone, tanto el de la sala de control como el manual, han fallado simultáneamente y han hecho creer que el volumen de agua era el adecuado.
La central no ha parado ni ha disminuido su potencia, pese a que aún se desconocen las causas de estos problemas, lo que pone de manifiesto una vez más que para la dirección de la central, propiedad de Iberdrola, es más importante maximizar el beneficio económico que la seguridad.
Aunque en este caso no se han derivado conecuencias importantes, la gravedad potencial del fallo es elevada. El accidente de la central de Three Miles Island, en Harrisburg, (Estados Unidos), en 1979, que ha sido el accidente nuclear civil más grave de la industria nuclear, después del de Chernobil, con una clasificación en su gravedad de 5 de un máximo de 7, fue producido por una cadena de fallos, el principal de los cuáles fue un mal funcionamiento de este sistema del control líquido de reserva.
La Plataforma Tanquem Cofrents, en la que participa Ecologistes en Acció, recuerda que este incidente se suma a un denso historial de problemas, averías e incidentes de la nuclear valenciana durante estos últimos años, convirtiéndola en la nuclear española que más problemas acumula.
La nuclear de Cofrentes es una instalación vieja y su manifiesto deterioro nos recuerda que ya esta muy próxima al fin su vida útil de diseño. Exigimos, por tanto, que el gobierno español no conceda la renovación de la actual licencia de funcionamiento de la central, que caduca en abril de 2.011. La petición de renovación, para otros diez años, es inaceptable, ya que supone la multiplicación del riesgo de sufrir un accidente grave.