Ya nos parecía más que peregrino lo del infarto en plena detención (un recurso que han usado ya unas cuantas veces para encubrir supuestamente un asesinato policial). Y lo más gracioso son las explicaciones que policía y autoridades dan en esos casos. Siempre autoexculpándose. Siempre eludiendo toda responsabilidad.

Dice la información:

Según informó [el general jefe de la Guardia Civil en Extremadura], tras la persecución, el hombre se ocultó en un caserío «semiderruido» cercano a Plasencia, y en ese momento se efectuaron disparos, aunque no se precisó si éstos fueron realizados por él o por los agentes de la Guardia Civil. Por ello, se desconocía si la herida de bala que tenía el hombre en el omóplato se debía a un disparo directo de los agentes o a un «rebote».

Todo es vago: no se precisa si el hombre iba armado o no, si los disparos del tiroteo eran suyos o de los guardias civiles, si el balazo fue un tiro directo o un rebote (quizá procedente de su propia arma). Para ser el jefe de quienes estuvieron allí, es alarmante la insuficiencia de la información que dice poseer. Por otra parte, como se dice más abajo en la noticia, ni siquiera está claro que esta persona fuera la autora del homicidio e intento de secuestro acaecido hace más de una semana.

En Tortuga tenemos claro que los verdaderos asesinos y criminales lucen uniformes y toman decisiones -normalmente contra la gente y en su provecho- en despachos de la administración. Disparan a quienes buscan una vida mejor, para que se ahoguen en el mar. Disparan por la espalda a quien no se les somete de grado. Hasta ahora corrían peligro las pocas libertades que teníamos. Ahora, incluso nuestra vida no está en absoluto garantizada ante los pistoleros del poder. Nota de Tortuga.


El presunto asesino que murió al ser detenido en Plasencia tenía un disparo en la espalda

La Guardia Civil había atribuido la defunción en un primer momento a un ataque al corazón tras la persecución.

efe badajoz

El presunto autor del disparo que acabó el jueves con la vida de un vecino de Badajoz y del intento de secuestro de un hombre y su hijo presentaba un tiro en la espalda pese a que la policía había informado inicialmente de que había muerto de un infarto justo después de ser detenido cerca de Plasencia. El dato fue facilitado por el general jefe de la Tercera Zona de la Guardia Civil, José Antonio Hurtado, que ayer compareció junto al delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias, para facilitar los últimos datos en torno al suceso.
Hurtado desveló que el cuerpo del fugitivo detenido, Rafael Robles, presentaba un disparo en la espalda, después de que tanto el delegado del Gobierno como la propia Policía Nacional hubiesen confirmado que había muerto de un infarto justo después de ser detenido en la zona conocida como El Espartal, a dos kilómetros de Plasencia.

El general jefe de la Guardia Civil en Extremadura reconoció que se produjeron disparos durante la detención, pero que, como no sangraba, las primeras hipótesis apuntaban a que había sufrido un infarto, después de que hubiera pasado más de tres horas huyendo a pie por las inmediaciones de Plasencia.

Según informó, tras la persecución, el hombre se ocultó en un caserío «semiderruido» cercano a Plasencia, y en ese momento se efectuaron disparos, aunque no se precisó si éstos fueron realizados por él o por los agentes de la Guardia Civil. Por ello, se desconocía si la herida de bala que tenía el hombre en el omóplato se debía a un disparo directo de los agentes o a un «rebote».

Por otra parte, el jefe superior de la Policía Nacional, Miguel García-Izquierdo, no descartó la implicación de Rafael Robles en la muerte de un joven de 28 años cuyo cuerpo fue hallado con dos tiros en la localidad toledana de Cazalegas el pasado 30 de enero y cuyo coche apareció calcinado dos días más tarde en las inmediaciones del tanatorio de Badajoz. García-Izquierdo indicó que Robles tenía relación con Talavera de la Reina, al igual que contaba con «infraestructura» y familiares que podían darle cobijo en la ciudad de Badajoz, en cuya cárcel cumplía condena aunque había salido en un permiso penitenciario que posteriormente había roto.

Diario Información