
JAVIER MARTÍNEZ | VALENCIA.
La Policía Nacional detuvo el miércoles a una guardia civil en Valencia tras intervenirle 10 gramos de cocaína que presuntamente iba a distribuir en Huesca. La operación policial se saldó también con el arresto del hombre que le vendió la droga y la incautación de otra pequeña cantidad de cocaína, según informaron ayer fuentes jurídicas.
Las investigaciones se iniciaron después de que un juzgado de Huesca autorizara la intervención de las comunicaciones telefónicas de la sospechosa. Dos policías nacionales de la comisaría de Huesca se desplazaron esta semana a Valencia para seguir a la mujer. Los agentes montaron un operativo de vigilancia en Cullera, donde está destinada la guardia civil, con el apoyo de varios policías de paisano de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Jefatura Superior de Policía de Valencia.
El seguimiento a la agente llevó a los policías hasta un domicilio en Valencia donde reside un presunto traficante de drogas. La guardia civil fue detenida el miércoles cuando salió de la vivienda. Los agentes le intervinieron 10 gramos de cocaína que acababa de comprar. Tras leerle sus derechos e informarle del motivo de su detención -un delito contra la salud pública-, la mujer fue trasladada a dependencias policiales para interrogarla antes de que pasara a disposición judicial.
Los policías registraron posteriormente la casa del presunto traficante y lo arrestaron también tras intervenirle unos 30 gramos de cocaína, según informaron las mismas fuentes jurídicas. La guardia civil quedó en libertad con cargos, aunque con la obligación de presentarse en el juzgado cuando sea requerida para ello.
Según las investigaciones policiales, la mujer adquirió la cocaína en Valencia para distribuirla presuntamente en Huesca. La agente tiene 34 años y ya fue investigada por un delito de tráfico de armas. Tras ser destinada el pasado mes de octubre al cuartel de Cullera, la guardia civil no llegó a prestar servicio en el municipio costero debido a los expedientes disciplinarios que tiene abiertos, según informaron fuentes del Ayuntamiento de Cullera.
El pasado 10 de diciembre, otra operación de la Udyco de Valencia se saldó con la detención de una policía local de Valencia por cultivar, presuntamente, 300 plantas de marihuana en una vivienda de Paiporta. Los agentes desmantelaron el invernadero clandestino de droga y arrestaron a la policía municipal por un delito contra la salud pública.
La detención de la mujer tuvo lugar tras una ardua investigación que duró varios meses. La plantación de marihuana estaba situada a unos 100 metros del Ayuntamiento de Paiporta, concretamente en la última planta de un edificio de viviendas. Tras quedar en libertad con cargos, la agente afirmó que estaba «en el lugar equivocado y en el momento equivocado» para explicar su relación con el cultivo ilegal. El Ayuntamiento de Valencia abrió un expediente a la policía y le quitó el arma.
En julio de este año, una policía local de Moncofa, su marido y otras dos personas fueron detenidas en otra operación antidroga de la Policía Nacional. El compañero sentimental de la agente ingresó en prisión. El presunto traficante, que trabajaba como químico, adulteraba la droga en su vivienda, según las investigaciones de la Udyco.
Otro policía fue apresado en septiembre cuando transportaba un kilo de cocaína en un vehículo en la Feria de Albacete. El agente arrestado, que estaba destinado en la Unidad de Protección y Seguridad (UPS) de Policía Nacional de Valencia, declaró que no sabía que la droga iba oculta en el coche. El juez no lo creyó y decretó su ingreso en prisión. La operación antidroga fue realizada también por la Udyco y se saldó con otros 15 detenidos en Valencia, Albacete, Puerto de Sagunto y Silla, entre otras poblaciones.
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