EFE/ Dimitris Tosidis

Por todo el mundo es conocido que la guerra que ya lleva 9 años en Siria ha provocado una fuerte oleada de refugiados. El conflicto persiste con la intervención militar de las principales potencias imperialistas y de la región. Es en el marco de esta intervención y las divergencias entre los imperialismos de la Unión europea y el de Turquía en la que se encuentran decenas de miles de refugiados en su camino para escapar de una guerra devastadora.

Es en el marco de ésta intervención y las divergencias entre los imperialismos de la Unión Europea y el de Turquía, donde se encuentran decenas de miles de refugiados en su camino para escapar de una guerra devastadora.

La forma en que la UE “resolvió” la oleada inmigratoria incluyó un acuerdo con Erdogan para evitar que los refugiados pasen por el territorio turco para llegar a territorio de la UE. Sintéticamente la UE pagó 6.000 millones de euros para que Turquía se quede con los refugiados que Europa no quiere recibir. Ese acuerdo ahora está en tela de juicio.

Turquía exige a la UE más apoyo en el conflicto armado en Siria y más dinero para poder “gestionar” la diáspora del pueblo sirio. De hecho, sus tropas en Siria sufrieron un ataque con el saldo de más de 34 soldados muertos. Y, para ello, Erdogan ha tenido la idea de presionar abriendo las fronteras a miles de refugiados que malviven en campos de refugiados.

La Unión Europea les recibe de la misma forma: con represión ante la posibilidad de cruzar la frontera. Miles de refugiados han dormido al raso en algún lugar cercano a las fronteras griegas de la Unión Europea con Turquía. La policía turca también hace “su trabajo” reprimiendo a los refugiados para empujarlos a atravesar la frontera. Los refugiados se encuentran en tierra de nadie hostigados por ambos lados.

El estado turco está llevando a miles de refugiados a la frontera y les empele a cruzarla por la fuerza. La policía griega les “recibe” con gases lacrimógenos y palos. Es calamitosa la situación que sufre el pueblo sirio desde hace años. Ya sea en Siria soportando la intervención militar imperialista, en Turquía con campos donde malviven o usados por Erdogan para ganar fuerza en el conflicto actual.

Unos cuatrocientos refugiados han llegado a Lesbos con embarcaciones precarias. Allí han actuado violentamente bandas fascistas contra los refugiados que llegaban. Incluso se ha incendiado un centro del ACNUR en la isla. Los periodistas que cubrían la llegada fueron amenazados en caso de cubrir las agresiones fascistas.

El ejército griego se encargó de fortalecer las vallas y alambradas. Y el mismo gobierno ha declarado que al menos durante un mes no recibirán ninguna petición de asilo y que no permitirán el cruce de fronteras a ningún refugiado.
Esta tarde ha recorrido el mundo la imagen de guardacostas griegos arremetiendo contra una barca de personas inmigrantes, a golpes de palo y disparos con tiros al aire.

A tal punto que un inmigrante sirio que trataba de cruzar de Turquía a Grecia ha muerto tras las heridas ocasionadas por la represión de las fuerzas de seguridad griegas que intervinieron para evitar el paso de migrantes reunidos en la frontera.

Es la política imperialista de la UE

Lamentablemente, nada de esto puede decirse que sea nuevo. La política migratoria de la UE es criminal. No solo por los miles y miles que se mueren atravesando el Mediterráneo sin ayuda alguno del “viejo continente” que interviene militarmente sobre Siria. También reprimió duramente a los refugiados sirios que llegaron en 2015.

Recientemente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos avaló las devoluciones en caliente que comenzó aplicando el gobierno de Mariano Rajoy y que también continúa haciéndolo el “progresista” de Pedro Sánchez. Incluso Grande Marlaska anunció queelevará las vallas de Ceuta y Melilla y se comprometió a principio de año a construir un Cie en Algeciras.

El problema no son los refugiados, sino la política imperialista de las potencias europeas. En el caso de Siria, también hay que incluir a EEUU, Rusia, Turquía y otras potencias. Si no hubiera habido la intervención militar en Siria, tampoco habría habido la oleada migratoria. A las agresiones de los grupos fascistas y la violencia institucional de la UE hay que oponer una política de solidaridad con los refugiados y provocar el fin de la intervención imperialista directa (o indirecta) en Siria. El problema es el capitalismo imperialista.

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Fuente: https://desinformemonos.org/la-policia-griega-reprime-a-refugiados-sirios-que-huyen-de-la-guerra/


Un refugiado muerto en la frontera de Grecia: varios testigos y Turquía acusan a los militares griegos

La oficina del gobernador de la ciudad turca de Edirne asegura que Grecia ha disparado munición real contra los migrantes y el Gobierno griego lo niega.

EFE/eldiario.es

La oficina del gobernador de la ciudad turca de Edirne ha acusado a los militares griegos que custodian la frontera de matar a tiros a una persona este miércoles cuando estaba tratando de entrar en Grecia desde Turquía. Varios testigos de la muerte han denunciado también el uso de munición real en la frontera, según testimonios recogidos por El País. El Gobierno heleno ha negado los hechos y ha tachado el comunicado de propaganda turca.

Según informan las autoridades turcas en un comunicado, el fallecido recibió un impacto en el pecho cuando los militares griegos que custodian la frontera dispararon botes de gas lacrimógeno, balas de plástico y munición real, causando heridas a otras cinco personas.

La misma fuente apunta que los militares griegos abrieron fuego cuando un grupo de migrantes trató de forzar la entada en Grecia sobre las 11.00 de la mañana de hoy (8.00 GMT). Varios vídeos difundidos a través de redes sociales muestran grupos de migrantes corriendo por la zona fronteriza cargando a personas aparentemente heridas.

Desde el lado griego, un portavoz del Gobierno heleno ha negado la veracidad de los datos aportados por las autoridades turcas. «Turquía crea y dispersa noticias falsas dirigidas contra Grecia. Hoy crearon otra falsedad más, con inmigrantes heridos y uno muerto supuestamente por fuego griego. Lo niego categóricamente», ha respondido.

Después de un día más tranquilo en la frontera, la Policía griega ha vuelto a lanzar este miércoles gas lacrimógeno contra los migrantes y refugiados que tratan de entrar al país desde la frontera con Turquía, según informan los medios griegos y ha podido comprobar Efe sobre el terreno.

Aunque la Policía turca sigue sin permitir a los medios acercarse a la frontera, pueden verse columnas de gas y se han escuchado detonaciones a un kilómetro del paso fronterizo de Pazarkule, en la zona desde donde hace seis días miles de personas esperan una oportunidad para entrar en territorio de la Unión Europea.

La tensión comenzó sobre las 06.00 GMT, cuando un grupo de migrantes trató de forzar la entrada por el paso fronterizo de Pazarkule-Kastaniés, ante lo que las fuerzas de seguridad de Grecia han empleado gases lacrimógenos, según informa la emisora pública griega ERT.

Según ese medio, a lo largo de la valla fronteriza hay varios centenares de personas a las que la Policía advierte con mensajes a través de altavoces de que no se les permitirá la entrada en Grecia.

En la parte turca de la frontera pueden escucharse disparos y gritos que provienen de la línea divisoria, hacia donde se han dirigido algunas ambulancias.

El Ministerio del Interior de Turquía ha asegurado este miércoles que un total de 135.844 migrantes han abandonado el país hacia Grecia desde que el pasado viernes el Gobierno turco anunciara que ya no podía ni intentaría evitar que cruzaran hacia la Unión Europea, una cifra que parece exagerada en contraste con los datos griegos.

El Gobierno griego aseguró este martes que unas 24.000 personas habían tratado sin éxito de entrar ilegalmente en el país. Un total de 183 personas han sido detenidas en los últimos días tratando de entrar en Grecia, y un número no precisado han sido condenadas a cuatro años de cárcel y una multa de 10.000 euros.

Grecia ha suspendido la tramitación de peticiones de asilo, argumentando que al tratarse de llegadas masivas y no de entradas individuales, no supone una violación de los tratados internacionales. No obstante, Acnur ha alertado de que la medida vulnera el Convenio de Ginebra.

Turquía anunció el viernes que dejaba el paso franco a los migrantes después de que una treintena de sus soldados murieran en un bombardeo de las fuerzas sirias en Idlib, el último bastión donde milicias islamistas, apoyadas por Ankara, resisten al régimen de Bachar al Asad, respaldado por Rusia.

De esa forma Ankara espera presionar a la UE para que aporte más dinero para atender a los cientos de miles de refugiados sirios que viven en Turquía, en algunos casos desde hace años, y para que apoye su campaña militar en Siria.

El Diario

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