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DIARIO DE MALLORCA (GERARDO DE LA VEGA).- En los últimos quince años la población penitenciaria española ha aumentado un 65%, contabilizándose un total de 74.637 personas presas a febrero de 2009, según datos de Instituciones Penitenciarias. Paralelamente, se está produciendo un aumento de personas con trastornos mentales en la población general.

En este contexto, y con el objeto de profundizar en la situación y necesidades de aquellas personas que sufren un trastorno mental y se encuentran en situación de privación de libertad, el pasado 3 de marzo se llevó a cabo en el Centre de Cultura de Sa Nostra la mesa redonda La salud mental en el ámbito penitenciario, organizada por la ABSM y con importante asistencia de público. En la misma participaron personas que llevan años desarrollando su intervención profesional prestando atención a personas con problemas de salud mental y/o en situación de privación de libertad: doctor Félix, subdirector médico del Centro Penitenciario de Mallorca; doctor José García Valentín, psiquiatra; Carme Pujol, directora del Grec y Alicia Abad, psicóloga del INTRESS.

De entre los aspectos debatidos, destacamos los siguientes:

1.- Existe suficiente legislación (europea, estatal, autonómica) relativa a la importancia de desarrollar programas específicos de atención a personas con problemas de salud mental que se encuentran internadas en centros penitenciarios.

2.- El progresivo aumento de la población penitenciaria, y dentro de ésta, la que sufre algún tipo de patología mental. La población actual de reclusos en Balears asciende a 2.049 personas.

3.- Un 25% de los reclusos en el CP de Mallorca tiene algún diagnóstico psiquiátrico. Si se incluye el consumo de tóxicos se incrementa a un 50%. Esta población sufre una doble estigmatización dentro y fuera del CP, por su doble condición de enfermos mentales y reclusos.

4.- Aproximadamente un 2-3 % de los reclusos sufre psicosis.

5.- Se produce un vacío en la continuidad de cuidados.

6.- La enorme dificultad de aplicar medidas de excarcelación por cuanto las dificultades de retorno a su lugar de origen.

7.- La puesta en marcha desde 2008 por parte de la dirección general de Instituciones Penitenciarias del PAIEM (Programa de atención integral al enfermo mental en prisiones ordinarias).
Se destacó también la importancia de la rehabilitación psicosocial dentro del contexto penitenciario, cuyo objetivo final debe ser la integración normalizada, como derecho natural y dignidad social; volver al lugar de origen si es posible, a su barrio y a su familia, y a su grupo social de referencia y, si no es posible, intentar llegar a un nivel o situación lo más cercana posible a su lugar de origen.

Se realizaron las siguientes propuestas:

1.- Establecer un protocolo de actuación y coordinación entre Instituciones Penitenciarias y la conselleria de Salut.

2.- La gran importancia de implementar programas de rehabilitación psicosocial para el tratamiento de las personas con trastornos mentales en el CP.

3.- Creación de un Servicio de Psiquiatría Penitenciaria que ofrezca una atención a los reclusos en salud mental en igualdad de condiciones a la que se ofrece al resto de la población.

4.- (De no constituirse el anterior) Desarrollo de un organismo que actúe como elemento de enlace y permita que exista una continuidad entre el tratamiento psiquiátrico recibido durante el internamiento carcelario y el seguimiento de Salud Mental tras acceder al tercer grado o la excarcelación.

5.- (De no constituirse ninguno de los anteriores) Creación de un dispositivo de transición entre el tratamiento en el CP y los dispositivos comunitarios.

6.- Unificación del sistema informático en el ámbito de la comunidad autónoma que permita acceder desde el Centro Penitenciario a la base de datos de la conselleria de Salut (al menos a la USM y a los distintos centros hospitalarios con servicios de psiquiatría) para obtener información concerniente a los internos que tengan antecedentes psiquiátricos.

7.- Aumentar los recursos que permitan aplicar medidas de excarcelación para personas con trastorno mental, pudiendo acogerse a beneficios penitenciarios recogidos en la ley. Potenciar las medidas alternativas.

8.- Facilitar formación específica tanto a los funcionarios del CP como a los profesionales de la red comunitaria.

9.- Actuaciones de sensibilización social respecto a esta población.

GERARDO DE LA VEGA es Vocal de la Associació Balear
de Salut Mental (ABSM)