
El cinismo de aquellos que se lucran de la tecnología militar llega a límites insospechados. Ahora la empresa Airelectronics nos quieren hacer creer que la tecnología militar es beneficiosa porque con ella se lucha contra el hambre en el mundo, en concreto apoyando el programa “El maíz es vida”.
Airelectronics, mediante un pequeño avión no tripulado (llamado Skywalker) de bajo coste, ha empleado su tecnología para analizar varias hectáreas de maíz, en Zimbawe, cuya labor, a mano habría llevado días o meses, en poco más de media hora de vuelo.
Será que los aviones no tripulados no han causado más de 4.700 muertes sólo por los aparatos de EE.UU.
Se debería prohibir el uso militar de estos aparatos, de los cuales no dudamos que tengan muchas aplicaciones civiles beneficiosas para la humanidad, pero eso no les pone un comino para que, también, puedan ser utilizados de manera inhumana.
Es necesario conocer qué son los drones y que con ellos la guerra se vuelve mucho más impersonal y aséptica para quienes se ven obligados a apretar el botón, y, por lo tanto, también menos costosa a la hora de tomar la decisión. De nada vale que una empresa se intente lavar la cara con aplicaciones civiles cuando los drones actualmente se están desarrollando, sobre todo, por intereses militares.
Una empresa como Airlectronics debería estar duramente multada por todos los desarrollo que tuviesen que ver con la tecnología militar, al igual que los países que le compran.
Todos estos ejemplos sí que nos dejan muy claro el argumento antimilitarista de que es posible lograr la conversión de la industria militar a industria socialmente útil, que lo único que hace falta es la voluntad política y/o ciudadana.
Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org/2013/03/09/la-tecnologia-militar-se-autojustifica-luchando-contra-el-hambre-en-el-mundo/