Señor José Ignacio Wert, flamante Ministro de Educación y Cultura, un Sainz Rodriguez redivivo: en algún medio ya nos han explicado qué valores defendía (insultos al 15M o negar que la educación deba ser democrática) antes de aferrarse a la cartera, y que el peso de ésta debe resultarle excesivo cuando sus traspiés llevan camino no ya de ridiculizarle, sino de pedir responsabilidades a quienes le designaron para un puesto que le viene grande, como la democracia que tan poco
parece agradarle. Será que se siente más cómodo legislando sin dar explicaciones, o como mucho ofreciéndolas en Intereconomia, canal en el que se encuentra a sus anchas como contertulio.

No pretendo hacer sangre de un comienzo tan necio en su mandato, yo no comparto con Usted, reconocido taurino, esa dilectación ante hemorragias ajenas, pero dejando aparte su ¿equivocación? al citar unos supuestos pasajes de libros de texto de Educación para la Ciudadanía que no pertenecían a tales, el ¿volver a equivocarse?
asegurando que «Francia puja para que la tauromaquia sea reconocida en la UNESCO
como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad» ya apunta más que a errores a una
estrategia premeditada sostenida en la falacia. Incluso el Ministerio de Cultura
Francés le ha desmentido. Su gestión es como las becerradas de Algemesí, en donde
aficionados pinchan una y otra vez a las vaquillas con tan poca destreza que el
animal tarda una eternidad en morir. Pero ellos se creen toreros. Otros, ya lo ve,
se piensan ministros.

Su promesa de apoyo a la tauromaquia no nos asombra ni asusta. No esperábamos otra
actitud en quien muestra tener en Esperanza Aguirre un referente, así el factor
sorpresa queda descartado. Y sabemos que a falta de una política eficaz para
resolver problemas muy graves, entre otras razones porque su Grupo defiende a capa y
espada el mismo sistema que los genera, se ve obligado, por interés y disciplina en
este caso coincidentes con sus filias, a recabar apoyo en aquellos que depositan en
el PP la última esperanza de prolongar una vergüenza que agoniza por falta de
seguidores. Habrá quien le aplauda por sus declaraciones, de hecho ciertos
colectivos taurinos ya están realizando ejercicios públicos de onanismo con ellas, y
hasta en el propio Patronato del Toro de la Vega le ensalzan (le apoya una cohorte
armada con espadas y lanzas, eso le define Señor Wert), sin embargo no olvide, lo
digo para que no vuelva a equivocarse hombre, que hay toda una
sociedad que experimenta repulsión ante la tortura de un animal y a que su dinero
la subvencione.

El resultado es que no será capaz de cumplir sus promesas porque encontrará la
oposición mayoritaria dentro y fuera, que no podrá justificar partidas millonarias
de dinero público cuando la gente carece cada vez más de bienes básicos, y que se
verá impotente para, tal y como esperan algunos, explicar a ciertos organismos
internacionales cómo un espectáculo cruel, sangriento y estúpido, ha de ser
declarado Patrimonio Cultural Inmaterial. Señor Wert, llegar a Ministro no otorga
bula para defender la brutalidad, para gastarse dinero en ella, para mentir…
perdón, para «equivocarse» tanto, ni para amparar por decreto la violencia.

Julio Ortega Fraile

Delegado de LIBERA! en Pontevedra

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