España ofreció a Colombia 21 aviones en venta y 4 helicópteros como donación

En 24 horas, el Gobierno español del socialista José Luis Rodríguez Zapatero hizo dos jugadas para equilibrar sus relaciones con Venezuela y Colombia.

El pasado martes protocolizó la mayor venta de equipo militar de la historia de ese país a Venezuela (12 aviones y 8 fragatas por valor de 1.800 millones de euros) y ayer ofreció entregar 21 aviones Casa de carga a Colombia, “al mejor precio”, y con ‘ñapa’: el regalo de 4 helicópteros.

En ambos casos el protagonista fue el ministro de Defensa español José Bono, quien logró arrancar sonrisas y abrazos de agradecimiento tanto al presidente Hugo Chávez como a su colega colombiano, Álvaro Uribe.

Tal como Bono relató la oferta de los 21 aviones a Colombia, más que un negocio se trata de una ‘atención especial con un amigo’, algo así como ‘por el precio no se preocupe, ahí arreglamos’.

“La cuantía no es el asunto, esta es una operación con un interés político, pero con interés desinteresado desde el punto de vista económica, no estamos haciendo un negocio, es una ayuda a favor de la paz, de la lucha contra el terrorismo y la cooperación.

No hay cifra determinada, la prioridad es la solidaridad con el gobierno de Colombia”, dijo Bono a los periodistas tras salir de una conferencia de prensa con el presidente Álvaro Uribe que duró una hora, en la Casa de Nariño.

De acuerdo con lo dicho por el ministro español, el negocio prácticamente quedó cerrado con Uribe y su ministro de Defensa, Camilo Ospina. Sobre todo con el anuncio de que el regalo -los cuatro helicópteros- llegará a Colombia como regalo de Navidad, pues prometió enviarlos a Colombia este mes de diciembre.

“Hay satisfacción plena del gobierno español y aceptación por parte de Colombia”, dijo Bono.

Una alta fuente militar consultada por EL TIEMPO ayer en condiciones de anonimato dijo que no ve cómo podría darse esta negociación, pues con los recursos actuales se negocia la adquisición de los aviones Tucano y las partidas reservadas para el próximo año están destinadas a la adquisición de helicópteros, que son la prioridad, dentro de la estrategia militar.

El senador y ex ministro de Defensa, Rafael Pardo, descalificó la negociación. “Hicieron un negociazo con Venezuela y nos van a meter ahora en una carrera armamentista. Ojalá el gobierno no se deje engatuzar por los vendedores de armas”, dijo.

Además, dijo que la adquisición de esos aviones implicaría dar un giro inconveniente, porque las naves americanas de este tipo han mostrado mejor rendimiento.

El senador Germán Vargas Lleras, quien hace algunos meses promovió un debate sonado en el Congreso en contra de la compra de aviones turbohélice, dijo que se va a informar mucho mejor de la negociación prevista, pero que en principio lo que Colombia necesita son aeronaves de combate y no de carga.
Las ventajas del Casa
Los aviones Casa de la Fuerza Aérea son empleados para el transporte de tropa, abastecimientos y provisiones.

El CN-235 tiene un costo de 17 millones de dólares, es de fabricación indonesa y española, tiene capacidad para transportar 50 hombres armados y equipados o 4 toneladas de peso

En este momento la FAC tiene tres aviones de estos y la Armada dos.

Otras versiones de Casa son el CN-212, con capacidad para 20 pasajeros o 3,5 toneladas de carga y la versión 400 es la que tiene Venezuela. También están el C-135 y el CN-295, con capacidad para 7 toneladas.


Aministía Internacional le pidió a España que no le venda material militar a Colombia.

La organización criticó la operación ratificada con Venezuela, una zona “altamente explosiva” en la que la venta realizada “no contribuye a la estabilidad regional”.
El director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, hizo estas declaraciones en la presentación del cuarto informe de AI sobre “Política Exterior y Derechos Humanos del gobierno español” , el primero que analiza la gestión del Ejecutivo socialista y en el que esta organización muestra su preocupación porque los “gestos” del gabinete no se materialicen en hechos.

Uno de los apartados se refiere al comercio de armas, de especial actualidad tras la reciente venta de aviones y patrulleras a Venezuela, y el anuncio de que España ofrece a Colombia 21 aviones y le regala cuatro helicópteros.
Tras insistir en la necesidad de que España apruebe una ley que regule el comercio de armas, Beltrán alertó de que la transferencia de material a Colombia puede violar el código de conducta de la UE, que prohíbe esas operaciones con países en conflicto y donde no se respeten los derechos humanos de la población civil.

Hizo una descripción pesimista de la defensa de los derechos humanos que realiza el gobierno español en su política exterior y le reprochó las “oportunidades perdidas” en las relaciones bilaterales, al apoyar la ley colombiana de justicia y paz, los “intolerables silencios” con países como China o Estados Unidos o la “decepcionante tibieza” ante Guinea Ecuatorial.

Para AI, el mayor ataque al sistema universal de derechos humanos es, junto a los actividades de grupos que cometen atentados, “la guerra contra el terrorismo que lidera Estados Unidos junto a sus aliados y que restringe las libertades y redefine la tortura” , hecho que “no ha merecido ni una condena firme por parte del gobierno español”.

El director de AI-España criticó las “contradicciones” entre la política exterior, en la que se apuesta por la legalidad internacional y el papel de Naciones Unidas, y la interior.

Apuntó que se ratifica la convención contra la tortura y no se atienden las recomendaciones para España del relator especial, se apoya el programa de la ONU para incluir los derechos humanos en el currículum escolar y “se olvida” introducirlo en la Ley de Educación nacional y se respalda la iniciativa de un tratado internacional sobre la venta de armas y no se aprueba una norma para España.

Beltrán explicó que el gobierno español ya conoce el informe, pero lamentó que, en la respuesta remitida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, se coincida en las prioridades y no se reconozcan los problemas.
También se presentaron “los aspectos positivos de un balance negativo” , como la defensa del multilateralismo y la legalidad internacional, la lucha contra la pobreza y el apoyo a presos condenados a muerte.

AI reclama al Ejecutivo que diseñe el prometido plan nacional de derechos humanos, condene el recorte de libertades en la “guerra contra el terror” , defienda la prohibición absoluta de la tortura, ratifique la convención internacional sobre los trabajadores inmigrantes o elimine los obstáculos al asilo.

En la rueda de prensa participaron Alexandra Loaiza, colombiana defensora de los derechos humanos que vive en España acogida por AI, y Aichetu Ramdan, esposa de Ali Salem Tamek, activista saharaui detenido en Marruecos desde julio, quienes reclamaron una actuación comprometida del gobierno español.