
Magda Bandera es una vieja amiga de Tortuga
Isabella linda,
Seré escueta, ¿para qué vamos a andarnos con rodeos a estas alturas? Quiero que me expliques de una vez cómo funcionan las dichosas bolas anales de las que siempre estás hablando haciéndote la misteriosa.
/Magda
Hola Maddie,
A estas alturas ya nada me sorprende, aunque he de confesarte que aún no he perdido la capacidad de convertirme en Gusiluz cuando leo tus preguntas. Parece mentira que una mujerona como tú me pregunte estas cosas pero, en cualquier caso, te respondo.
Las bolas anales, también llamadas tailandesas, se caracterizan por ser de diámetro menor que las bolas chinas y su serie es más numerosa y seguida que las anteriores. Pueden funcionar como el complemento ideal para el clímax en ambos sexos.
Para ellos puede resultar muy placentero, ya que las terminaciones de la próstata son muy sensibles y ahí detrás reside su punto P. Si él no tiene la suerte de haberse iniciado en este placer, existe una ruta que no falla. El primer paso es masajearle con la lengua los testículos, subiendo hasta el ano. Con mucho amor y demorándose mucho. La suma de estimulación anal y del pene puede desembocar en orgasmos increíbles, según mis informadores. Las bolas se van introduciendo por el ano cuidadosamente y siempre con la ayuda de un lubricante porque el recto no segrega ningún flujo que facilite su dilatación. Lo demás es cosa de imaginación y de comunicación de pareja.
Para las chicas, la penetración anal se percibe como un tabú. Eva Moreno, autora de ‘Mujeres, juquetes y confidencias’ (Planeta), explica que en las reuniones de Tapersex “por mucho que rían y participen, cuando comenzamos a hablar de sexo anal, se hace el silencio”. En el caso femenino, las bolas anales pueden convertirse en un complemento muy placentero de la penetración vaginal, sobre todo si ésta se realiza por detrás, porque será más profunda. También pueden funcionar como prólogo para el sexo anal. Como ves, no te descubro nada que no sepas.
En la vertiente de la higiene, Moreno recomienda utilizar “siempre preservativo para evitar la contaminación propia de los microorganismos fecales”. Y también porque es una zona en la que pueden producirse desgarros que actúen como fuente de contagio.
Espero haber respondido a tu pregunta. Y espero que ante tu descaro se apague algún día mi bombilla Gusiluz.
Un beso,
Isa
P.D.: Según mi círculo de colegas, sacar las bolas anales en la primera cita puede ser muy hardcore para el amante en cuestión. Seguramente no diga nada a pesar de sus ganas de salir corriendo. Y ese es un gran error: ¡¡¡Hay que verbalizar el sexo!!! (¿Verdad que aprendimos algo de los programas de Elena Ochoa?)