
En estos tiempos en los que el fascismo avanza, cunde la aporofobia, el odio o resentimiento hacia las personas pobres. Por ejemplo, a mucha gente le parece mal que personas sin estudios, o de etnia gitana, de entornos desestructurados, o inmigrantes sin recursos reciban algún tipo de prestación por parte de la Seguridad Social. «Las paguicas», es el término despectivo para nombrarlo. «Gente que no trabaja porque no le da la gana y que vive de los impuestos que yo pago», suele ser el argumento de una reflexión que no va más allá del estado de opinión que la genera, y que no se preocupa de averiguar qué tipo de situaciones personales, familiares, de pobreza, de exclusión, de enfermedad, de falta de oportunidades, está tratando de paliar este recurso.
Pero a lo que voy. Según leo, el gasto anual que al estado español le está suponiendo el Ingreso Mínimo Vital desde que se creó, oscila entre 2.000 y 4.000 millones de euros. Es un gasto anual, repito. Pues bien, esta semana, en un Consejo de Ministros ordinario, el Gobierno de España ha vuelto a hacer algo que hace casi cada semana en los Consejos de Ministros. Aprobar gasto militar extra. Porque, es importante señalarlo, no es verdad que el gasto militar español sea del 2’1% de PIB, como nos dicen Sánchez y Díaz. En realidad es de más del 4%. En 2024 se gastaron en cuestiones militares más de 62.000 millones de euros, cantidad que será ampliamente superada en 2025.
Pero es que a ese 4%, como digo, no dejan de añadirle dinero semanalmente en los Consejos de Ministros. ¿Sabéis cuanto gasto militar extra se ha aprobado solamente en el Consejo de esta semana? Mas de 14.000 millones de euros (1). Recordad cual es el gasto para todo el año del IMV: unos 3.000 millones. Y así casi todas las semanas.
Pero ese gasto, que también sale de los impuestos, y es un auténtico dineral que está destruyendo la sanidad, la educación y mil cosas importantes, no parece importarle a nadie. El problema para muchos es la irrisoria cantidad que se dedica a «las paguicas».
Nota
1- Juan Carlos Rois, en Redes Sociales el 1 de julio de 2025:
«Cómo ayer insinué, el Consejo de Ministros aprueba en su sesión de hoy 14.548 millones de euros de gasto plurianual para programas de armas. Además, otros 9 millones para el instituto autónomo ISFAS y otros 2.3 millones para que Industria dope a Navantia. Además, Industria «prefinanciará» con créditos a interés cero el gasto de armas aprobado por importe de 6.033 millones de euros. Julio inaugura un gasto militar brutal y nos quedan cuatro consejos de ministros por delante. ¿Alguien ha oído protestar a la izquierda autista? Yo no.»
Las paguicas y el gasto militar
El antimilitarismo pacifista es militarismo. El pacifismo desarma al pueblo frente al poder.
La cultura de la defensa (que es lo contrario de la cultura del ataque) es lo que te construye como un sujeto de calidad preparado para todo lo que te venga proveniente de los que optan por la cultura del ataque.
Y para evitar que el pueblo (todos los pueblos del mundo) opten por la cultura de la defensa (lo cual incluye ser antipacifista al mismo tiempo que ser pacífico), es por lo que se expande como «solución» el pacifismo.
Más resumido, te dicen que sólo tienes dos opciones:
1- No eres pacifista, peeeero… delegas todo, incluido y sobre todo y por encima de todo, el poder de la fuerza en el Estado (lo cual lleva a éste a desarrollar la cultura del ataque).
2- Eres pacifista y niegas todo tipo de violencia. En esta opción en teoría no niegas la violencia defensiva, pero de facto sí la niegas, porque también rechazas vivir-crear una cultura de la defensa, que es la que te hace ser fuerte para poder defenderte de los que optan por la cultura del ataque.
Nota: Los que optan por la cultura del ataque siempre van a existir, dado que la violencia forma parte de la limitada condición humana.
Esas dos falsas opciones que nos ofrecen son la misma, porque ambas llevan a concentrar el poder de la violencia (lo cual conduce a la cultura del ataque).
La violencia, como digo, forma parte de la condición humana y, precisamente, la mejor forma de controlarla es mediante la cultura de la defensa, en la cual todo el mundo es pacífico (que no pacifista) y en la que no existe ningún tipo de poder concentrado (como es el Estado, con su ejército y policía profesionales) ya que cuando existe el poder concentrado, también se concentra y monopoliza el poder de la fuerza, y ello conduce a la cultura del ataque.
En el movimiento por una Revolución Integral que bien conoce Pablo San José, tenemos el proyecto de echar abajo el Estado, a su hijo, el capitalismo, y a la herramienta de ambos, el trabajo asalariado masivo pagador de impuestos.
Para crear entre todos una sociedad-es autogobernadas en una red de asambleas soberanas, con derecho consuetudinario, mandato imperativo, bienes comunales, propiedad privada conseguida sin trabajo asalariado, y pueblo en armas (seguridad y defensa gestionadas por el pueblo mediante un sistema avanzado de milicias populares).
El antimilitarismo/pacifismo no niega la existencia del Estado, no niega la existencia de Poder Concentrado, por tanto el antimilitarismo/pacifismo forma parte del problema que pretende resolver, el militarismo.
Al Estado nadie le puede desarmar, salvo el pueblo llano que combate al Estado. El pueblo llano que quiere reformar el Estado, lo que hace es reforzar el Estado.
Reformar es reforzar; sólo se reforma lo que se quiere mantener.
Por lo demás, y sobre las «paguicas», voy a ofrecer argumentos a favor de lo que dice Pablo San José, pero a favor en un sentido que él (ni ningún antimilitarista/pacifista) termina de entender.
Claro que la inmigración masiva es beneficiosa, pero es beneficiosa para el Estado y para el capitalismo, no para el pueblo llano. Y es beneficiosa en unas magnitudes mucho mayores que esos 4.000 millones que menciona Pablo San José acerca del IMV, del cual el 80% va para autóctonos y/o con nacionalidad española.
Y es perjudicial para el pueblo llano autóctono, precisamente porque no todo es dinero. La inmensa mayoría de los que habla de los beneficios o perjuicios de la inmigración masiva lo hacen desde perspectiva meramente económica, y en concreto hablan así los antimilitaristas/pacifistas… Y lo que consiguen con ello es precisamente dejar en manos de la ultraderecha todo argumento no económico en el asunto de la inmigración: cultura, libertad, etc.
Pero pasemos a los datos… esos datos que nos explican por qué el Estado y el Gran Capital prefieren inmigrantes adultos que nacimiento de bebés (incluidos los de los inmigrantes, los cuales en general tienen una tasa de natalidad también muy por debajo de 2,1 hijos por mujer).
El dúo ESTADO-CAPITAL está procediendo a la sustitución poblacional por inmigración legal porque ya toca a su fin el bienestarismo y la clase media asociada a él (eso que también pretende mantener el antimilitarismo/pacifismo).
De cara al nuevo modelo socioeconómico-productivo los autóctonos del pueblo llano que son en su mayoría urbanitas derechohabientes bienestarizados (fachas, progres y liberales, tanto da) no son útiles, de hecho son muy disfuncionales (tal es el nivel de degradación que produce el «bienestar»).
Sucede, sin embargo, que la edad media de los inmigrantes legales que llegan es de 32 años, y eso es una edad muy alta, por tanto el dúo ESTADO-CAPITAL trae MENAS y otro tipo de inmigrantes ilegales, lo cuales también son generalmente más jóvenes que la mayor parte de la inmigración legal que llega.
El ESTADO se ahorra 108.000 € por cada BEBÉ que no nace (son 6.000€ al año sólo en educación no universitaria, multiplicados por los 18 años de mayoría de edad). Aunque la educación es obligatoria hasta los 16, los dos años más hasta los 18 los añado para compensar el gasto educativo en la etapa universitaria, que no está incluido en las cuentas.
En lo que se conoce como España, más o menos nacen unos 300.000 bebés menos al año que en la época que más nacían.
Por tanto: 300.000 x 108.000 = 32.400.000.000 €
El ESTADO se ahorra más de treinta y dos mil millones (en 18 años) debido a todos los bebés que no nacen en un año (hablando sólo en educación no universitaria; y también habría que añadir la sanidad, que en la etapa de bebé es más cara que de adulto).
Las cuentas de otra manera:
Cada año el ESTADO tiene 1.800 millones de euros (300.000 X 6.000€) para gastar en inmigración ilegal adulta (o al menos mayorcita).
Suponiendo que vengan 50.000 ilegales al año, el ESTADO tiene (1.800.000.000€ / 50.000) 36.000€ al año netos para gastar en cada inmigrante ilegal. Unos 3.000€ al mes en cada inmigrante ilegal. Si incluyéramos a todos los inmigrantes legales (que no es así, porque muchos encuentran trabajo rápido) aún así el ESTADO tendría disponibles 300€ al mes para TODOS los inmigrantes.
Pero el ESTADO no gasta esa cifra en cada inmigrante, sino menos. Los 3.000 € (ó 300€) son el tope para que no haya pérdidas en la inversión.
El ESTADO tiene todo ese dinero de margen para subsidiar a toda la inmigración adulta hasta que ésta cotiza; y si no cotiza da igual, porque la mera presencia de 10 (y luego 20 y luego 30) millones de adultos que CONSUMEN ya hace subir (o al menos no caer) el PIB y mover la economía.
El ESTADO cambia una inversión a largo plazo (18 años) por una inversión a corto plazo (digamos 5 años de subsidio a cada inmigrante hasta que éste encuentra trabajo, en blanco, en negro o en marrón). Y si algunos nunca trabajan da igual, porque consumen, y ese consumo hace subir (o al menos mantener) el PIB, mantiene viva la economía, y mantiene o aumenta la recaudación de impuestos.
El feminismo también fue impulsado por el ESTADO (el régimen franquista también) entre otras razones para aumentar la masa salarial, para aumentar al trabajo asalariado masivo pagador de impuestos, que a su vez enriquece a la gran empresa capitalista vía explotación.
Y esto no es cosa de malvados judíos y masones (como dice el conspiracionismo), sino la actuación normal de un PODER CONCENTRADO. Todos haríamos lo mismo si llegáramos al PODER. El PODER deshumaniza, de lo contrario nadie podría ejercerlo.
Por lo demás, de la baja natalidad autóctona no tienen la culpa los inmigrantes; éstos tienen culpa de muchas cosas, siendo las principales huir de su tierra en vez de luchar allí para cambiar las cosas; y también son responsables de ir al mundo «desarrollado» para sumarse a un sistema que ya funciona (funcionaba) sin que ellos hayan tenido que luchar por él. Llegan a MESA PUESTA. Igual que los españoles que van a Alemania, por cierto.
Lógicamente el ESTADO no prohíbe de forma explícita tener hijos, ni a los autóctonos ni a los inmigrantes (lo hace por procedimientos indirectos: precariedad, ideología de género, falsa emancipación dentro del mercado laboral y el trabajo asalariado, impulso del placerismo, etc.).
Lo que hacen todos los emigrantes económicos (sean de donde sean y vayan a donde vayan) es huir de donde las cosas está mal (según su criterio) para ir a lugares donde las cosas están bien (según su criterio), pero NUNCA se implican en ningún lugar (ni en el de origen ni en el de destino) luchando ellos mismos, junto a sus iguales, para lograr esas condiciones de existencia que ellos consideran necesarias e imprescindibles.
Los inmigrantes llegan al bienestar (o eso creen ellos, pero llegan tarde) y, por tanto, todavía no están infrahumanizados por el bienestarismo, porque todavía no lo han «disfrutado» y, por tanto, llegan con su instinto reproductivo intacto (otra cosa es que sus condiciones de existencia les permitan, para empezar, aparearse y tener hijos). Y así es, porque los hechos nos dicen que incluso sumando los hijos de los inmigrantes (los cuales tampoco pasan de 1,4 hijos por mujer de media) la natalidad actual es de 300.000 niños menos al año que en la época de mayor natalidad.
Todo emigrante económico (español y no español) es un mercenario (y comodón).
Obviamente con lo anterior (es decir, explicando por qué el ESTADO hace lo que hace) no quiero decir que yo apruebe ese funcionamiento de este sistema, pero, para el caso que nos ocupa, no importa lo que yo piense de este sistema, sino lo que piensan los inmigrantes que llegan; y ellos piensan que este sistema es mejor que el de sus lugares de origen, pero no quieren luchar allí para conseguir lo mismo que otros han conseguido aquí (luchando).
Todo inmigrante económico (también el español que va a Alemania) es una persona cómoda, que se aprovecha de la lucha que otros han tenido para conseguir esa calidad de vida que él estima como necesaria, pero que jamás se involucra para conseguirla. Porque si las cosas se ponen mal en su lugar de destino, emigra a otro, y luego a otro… (siempre que los Estados sigan teniendo esa prioridad, claro, y por tanto digan impulsando el mantra de la libre circulación de personas como algo relacionado con los «derechos humanos»).
Por cierto, los derechos humanos son la mejor (peor) herramienta de dominación de la historia.
https://revolucionintegral.org/los-derechos-no-existen-i
https://revolucionintegral.org/los-derechos-no-existen-ii
Pero paraesta «libre circulación de personas» también tiene sus planes el ESTADO porque, llegado un momento concreto, los ESTADOS cerrarán fronteras (con la pandemia ya hicieron un ensayo), pero no para que nadie entre, sino para que nadie salga, y así todo el mundo (autóctonos e inmigrantes) tengan que quedarse allí donde estén para trabajar, ahora sí, ya de forma explícita como esclavos.
Simplemente (por ahora) los inmigrantes están siendo FIDELIZADOS con los estertores del BIENESTARISMO.
Algunos me responden que los costes operativos del ESTADO son los mismos, haya o no haya niños… Veamos.
Es cierto que aunque haya menos niños, los colegios, aulas, y profesores ya existen (y están dimensionados quizá para a el doble de niños), y simplemente ahora la ratio de niños/colegio o niños/profesor es menor. Pero, por la misma razón, podemos decir que los niños que ya existen, es decir, los que ya han nacido, y siguen naciendo (y cada vez son menos), en vez de 6.000€, cada vez más a costar más, y quizá dentro de poco cuesten 10.000€, por eso, porque los costes operativos totales son los mismos pero con la mitad de niños.
Además, como he dicho, he dejado fuera de los cálculos la educación universitaria, porque he asumido (lo cual es mucho asumir) que los inmigrantes adultos que llegan pueden recibir algún tipo de formación profesional (para adultos) que también tiene un coste… un coste que he equiparado (siendo generoso) a los costes de la educación universitaria. Es decir, que lo más probable es que incluso haya pecado de lo contrario, es decir, de quedarme corto en cuanto a lo que el ESTADO se ahorra por cada bebé (con proyección universitaria) que no nace, porque el coste anual universitario por alumno es de 9.400€ (y no creo que el coste formativo básico que le dan a cada inmigrante adulto que llega llegue a esa cifra).
Además, recordemos que también he dejado fuera de los cálculos el costo sanitario, que es de unos 400€ por bebé en sus primeros dos años de vida.
Por tanto, sumando todo (educación infantil, primaria, secundaria, formación profesional, universidad y sanidad en los dos primeros años de vida de cada bebé), el ESTADO puede llegar a ahorrarse por cada bebé que no nace quizá el doble de lo que he dicho, es decir, unos 12.000€ por cada uno: los 6.000€ de educación mencionados, más otros 6.000€ de la suma del costo universitario y del costo de los dos primeros años de sanidad. Para los cálculos he quitado unos 3.000€ de gasto universitario porque he asumido unos 6.000€ de gasto en cursos de formación básica profesional para los adultos inmigrantes (para todos ellos, lo cual tampoco sucede).
Además, lo más lógico es que el sistema educativo, sobre todo universitario (que por ahora está sobredimensionado), vaya menguando para adaptarse a la realidad, y la realidad es que el dúo ESTADO-CAPITAL va a necesitar menos universitarios. Y en esa línea, quizá la mitad del funcionariado docente de las universidades no será reemplazado cuando se jubile la actual generación de profesores de la generación boomer.
Pero también se va a necesitar menos mano de obra cualificada no universitaria, porque quien está necesitando ahora esa mano de obra (que escasea) son sobre todo las pymes, y éstas van a ser destruidas en gran parte, pasando todo su mercado y clientes a manos de la gran empresa capitalista, la cual, vía tecnología y (falsa) productividad, necesita menos mano de obra. Lo cual no significa que vayamos a un futuro robotizado (futuro que cala en las mentes ingenuas) en el que las máquinas lo hagan todo. No, no será así, porque el PODER no quiere mandar sobre máquinas, sino sobre humanos. Por tanto, una vez terminada la etapa tecnoentusiasta con promesas de progreso infinito, se retornará a la esclavitud explícita, en la que el principal valor será la mano de obra humana, como siempre.
¿Por qué digo falsa productividad?
Los costes ocultos de esa modernidad y tecnificación que todo el mundo defiende son gigantescos. Si se tomaran en cuenta esos costes ocultos, se demostraría que esa famosa «productividad» no es tal. Costes ocultos de todo tipo, no sólo monetarios, sino también de recursos naturales, medio ambiente, extractivismo-colonialismo (es decir, esclavitud deslocalizada), explotación, infrahumanización, etc.
Por ejemplo, quizá algunos sí ven el sinsentido y los costes ocultos (o visibles) de la energía solar, la eólica, etc. Pues lo mismo, corregido y aumentado (pero no lo ven, y lo que es peor, no lo quieren ver) sucede con todo lo relacionado, por ejemplo, con la industria agroalimentaria (incluida la «ecológica»).
Los costes ocultos (las consecuencias) de la modernidad (es decir del sistema de dominación de la modernidad basado en la tecnología y en los «derechos» y el crecimiento infinito, crecimiento que ahora se sostiene en el aumento de población adulta vía inmigración masiva) no son directos-visibles, sino que son indirectos de dos formas:
1- ESPACIAL: costes ocultos instantáneos, pero no en el mismo lugar en el que esa modernidad es «disfrutada», sino en otro lugar (por ejemplo países del tercer mundo).
2- TEMPORAL: costes ocultos en el mismo lugar donde se «disfruta» de esa modernidad, pero pasado un tiempo (con lo cual al que ha «disfrutado» de esa modernidad no le tocará sufrir las consecuencias de la misma, porque ya habrá muerto).
Lo que se conoce como España va a pagar muy caro en un futuro no muy lejano las atrocidades de la modernidad tecnoentusiasta, bienestarista y derechohabiente.
La España vaciada (y el hacinamiento de la población e ngrandes urbes) no es casualidad, y se debe, entre otras razones e intereses propios del dúo ESTADO-CAPITAL, a la (falsa)»productividad», a la tecnofilia y la tecnodependencia. Todo ello impulsado, como digo, por el ESTADO y por su hijo, el CAPITALISMO. La España vaciada se debe a la VOLUNTAD DE PODER. Además, como es lógico, dentro de la lucha entre ESTADOS (y bloques geopolíticos), a cada uno de ellos se le asigna un papel (por orden de poder); así, el papel del Estado español en la Unión Europea es el de centrarse en el sector servicios, siendo el turismo el principal; seguido de la agricultura. Y ambos sectores son menos productivos o al menos de menor valor añadido que el sector tecnológico/industrial, cuyo referente es Alemania. Es decir, dentro de la mentira de la productividad, el estado español compite en el escalón de los sectores menos productivos.
Para finalizar (por ahora):
El deber del pueblo llano es combatir a aquellos que tienen voluntad de poder, y no ponerles una alfombra roja, tal y como se ha venido haciendo desde la infausta constitución de 1978 (por poner una fecha clave; aunque hay otras anteriores, por ejemplo 1812; pero al menos el pueblo llano por aquéllas fechas todavía se enfrentaba al PODER, con mejor o peor suerte, pero se enfrentaba).
¿Ha quedado claro que el dinero que el Estado se ahorra con la inmigración masiva adulta lo dedica, por ejemplo a gasto militar?
¿Ha quedado claro que ningún antimilitarista/pacifista tiene la más remota posibilidad de cambiar nada mientras siga siendo estatista, bienestarista, derechohabiente y pacifista?
Sí, el inmigracionismo tal y como es, el feminismo tal y como es, el antirracismo tal y como es, el homosexualismo tal y como es… todos ellos son, de facto, militaristas. No creo que haga falta explicar que también son ESTATISTAS, porque eso es obvio. Pero también son capitalistas, por razones así mismo obvias.
Si Pablo San José no sabe por qué el feminismo tal y como es, y el homosexualismo tal y como es, son igualmente procapitalistas, también se lo puedo explicar, pero básicamente es por la misma razón que el inmigracionismo es capitalista, porque es una creación/necesidad del Estado, igual que lo es el capitalismo.
La ÚNICA forma de que el feminismo, el inmigracionismo, el antirracismo y el homosexualismo sean algo diferente de lo que realmente son, es echando abajo el ESTADO, es decir, desconcentrando el poder. Una vez que el poder esté desconcentrado (empezando por el poder de la fuerza, de la violencia), ya cada comunidad (asamblearia) podrá gestionar su cuota de poder y de libertad de la forma que estimen oportuna sus miembros.
Nota: en el movimiento por una Revolución Integral estamos abiertos a debate sobre todas estas cuestiones.
El que elude el debate es porque no tiene argumentos, y prefiere enrocarse en su error.
Saludos.
Las paguicas y el gasto militar
Hola Alex.
Te agradezco el largo esfuerzo argumentativo. En mi caso ya conocía todos esos pensamientos, por haberlos leído en otros lugares, pero seguro que hay visitantes de esta web que no conocen el punto de vista de la gente que estáis en lo que llamáis Revolución Integral.
En todo caso, lamento decepcionarte. Desde hace algunos años tengo la impresión de que Félix Rodrigo y sus seguidores de la RI han evolucionado hacia posiciones sectarias bastante blindadas, y en ocasiones agresivas, que hacen que cualquier intento de debate sea estéril y degenere rápidamente en descalificaciones. En mi opinión, desde el mundo de Félix no hay intención de debatir nada con nadie; solo de predicar verdades incuestionables que deben ser aceptadas si no se quiere ser objeto de duras reprimendas.
Por otra parte, habrás de disculparme, pero prefiero no entrar en públicas controversias con personas que mantienen discursos como el de las feminazis, los menas, los inmigrantes que vienen a quitarnos lo nuestro, la islamización forzada de Europa (ahora también los antimilitaristas que promueven el militarismo ja, ja), y que están abonados a teorías conspiratorias como el gran reemplazo, el «racismo antiblanco», la plandemia, las vacunas, los medicamentos milagrosos a base de lejía, etc, etc. Creo que las diferencias son tan enormes como para que cualquier intento de conversación sea una completa pérdida de tiempo. Además de que, como digo, el diálogo ni siquiera es formalmente viable; no creo que Félix y su gente a día de hoy (hace años era otra cosa) consideren que tienen algo que conocer, cuestionarse o aprender que no emane de su propia verdad.
Un saludo.