
Con el apoyo de las instituciones castrenses españolas, y como quien no quiere la cosa, se va a celebrar en Madrid durante los próximos días 28 a 30 de enero el Congreso Internacional sobre fronteras “Limex 2020”, una feria encubierta de material militar, cuyo folleto puede consultarse aquí.
LIMEX 2020 es un nuevo altavoz con el que las industrias militares y las instituciones castrenses quieren promover sus nuevos ingenios de guerra, esta vez enfocadas a lo que han venido llamando “control de fronteras”, uno de los nuevos rostros de la guerra.

El evento tendrá lugar en la Escuela Politécnica Superior del Ejército de Tierra de Madrid, y consistirá en una retahíla de conferencias, en la permanente presencia de estands de la industria militar durante los días del evento, y en una exposición de la tecnología militar de control de fronteras. La nota de prensa del evento es muy suculenta para desvelar los propósito de estas jornadas. En el mismo se afirma que “LIMEX 2020 se convertirá en un lugar de encuentro entre expertos e industria, para poner en común los desafíos a los que se enfrentan.”, casi nada.
Este evento ha sido diseñado por IDSolutions, una compañía de comunicación enfocada a situar mensajes e intereses de la industria militar y que, entre otros medios, maneja los medios digitales INFODEFENSA, INFODRON E INFOESPACIAL, tres medios especializados en promover la industria militar.
Limex 2020 se enfoca a la promoción de la industria militar y sus “soluciones” de vigilancia de fronteras, especialmente lo relacionado con FRONTEX y esa idea tan ocurrente de nuestra doctrina militar llamada «fronteras de seguridad avanzada», en virtud de la cual la frontera física se queda lejos de nuestra actual frontera de «intereses» militares, desplazada al Sahel, al cuerno de Africa y el océano índico y a regiones remotas que hemos ido trufando de militares, espías y otras especies preocupadas por esa «seguridad» que tan malamente nos «asegura» a los de aquí y a los de «allá».
Si observamos el cartel del anuncio de Limex 2020, podemos entender algo mejor este acto «comunicacional» de manipulación masiva. Entre los principales patrocinadores encontramos a Navantia, Indra, Tecnobit, Isdefe, Isdesat, Thales, TEDAE y otras tantas de las principales empresas de la industria militar. Además cuenta con el apoyo institucional de la Guardia Civil, Policía Nacional, El ejército de tierra, la Armada, el ejército del Aire, el Ministerio de Defesa, el Centro de Satélites de la Unión Europea, FRONTEX y otras instituciones de similar perspectiva securitizadora y militar.
Es curioso observar el interés “científico” y cultural del evento (ninguno), lo cual podemos barruntarlo de la explicación sobre los patrocinios que ofrece LIMEX a las industria militares (según su propia publicidad), el cual incluye: stand de exposición, inclusión en el ciclo de conferencias, demostración, participación en el programa VIP, cobertura de prensa e inclusión de la marca en las publicaciones y cartelería. Es evidente el fin puramente propagandístico y de interrelación del sector militar e industrial a que está enfocado este evento, en realidad una feria militar más.
Pero más alarmante es comprobar los «ponentes» del evento. Todos ellos militares, militaristas y pertenecientes a «tanques de pensamiento» de enfoque militarista. ¿Alguna persona que haya estudiado el fenómeno de las fronteras desde una perspectiva diferente a la securitizadora? NO. Alguna ONG disidente del estropicio que están perpetrando nuestros flamantes defensores en la frontera Sur. No. ¿Alguien crítico al enfoque securitizador?. No. Mera promoción del discurso militar y de la tecnologías que las industrias militares quieren vender. ¿Alguna revisión crítica del fracaso de esta política? Por supuesto que no. Mera promoción de las armas y de su comercialización con el aplauso de nuestras instituciones.
Una ocasión más ésta que ahora se nos brinda para protestar contra el empeño desmesurado de los señores de la guerra en utilizar Madrid como centro de operaciones de sus intereses industriales.