Los médicos penitenciarios denuncian la pérdida de citas para hospitales

EFE.- Los médicos que ejercen en las cárceles españolas han denunciado hoy la pérdida de citas en los hospitales por falta de policías para el traslado, mientras que el «gran aumento» de la población reclusa y la falta de personal dificulta la prestación de una atención adecuada.

Esta situación va a ser tratada en el VIII Congreso Nacional de Sanidad Penitenciaria, que reunirá a partir de mañana en Sevilla a 550 congresistas, representantes de los 370 médicos y 550 enfermeros que atienden a los 70.000 presos de las cárceles andaluzas.

En rueda de prensa, el presidente de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria, Julio García Guerrero, ha señalado entre las reivindicaciones del colectivo su integración en el Sistema Nacional de Salud, que aún no se ha cumplido pese a estar previsto en la ley.

Ello les margina «de los circuitos normales de comunicación científica o médica», crea «agravios comparativos injustificables» como no tener acceso a una carrera profesional donde se reconozca su antigüedad o docencia y, en los baremos, su trabajo se valora hasta una sexta parte menos que el de un médico de atención primaria, según García Guerrero.
El congreso va a ser inaugurado mañana por la directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, y en él se presentarán ponencias sobre los principales problemas de la atención médica en la cárcel, en su mayor parte por parte de ponentes españoles pero también de un experto uruguayo.

La presidenta del congreso, Inmaculada Faraco, ha dicho que la falta de policías para los traslados a hospitales es un problema que su colectivo denuncia desde hace «siete u ocho años» en provincias como Sevilla, sin que la Jefatura Superior de Policía haya puesto aún solución pese a los problemas que conlleva de pérdida de cita para el especialista e incluso para operaciones quirúrgicas.

La población reclusa española tiene una incidencia de hepatitis C que afecta al 20 ó 25 por ciento, frente al 1,5 por ciento de la población en libertad, y una infección por el virus VIH del 7 por ciento, enfermedad esta última sobre la que no hay datos de prevalencia entre la población libre.

No obstante, el 66 por ciento de los infectados por el VIH en las cárceles está en tratamiento, según los expertos, por lo que mientras cumplen condena se encuentran mejor atendidos que fuera.
Han recordado que el 30 por ciento de los presos en cárceles españolas son extranjeros, pero desde el punto de vista sanitario los españoles presentan más infección por VIH y patrones de consumo de droga más marcados.

El 79,9 por ciento de los presos reconoce, a su ingreso en prisión, que son consumidores habituales de droga y una vez dentro de los establecimientos la droga más consumida son los psicotrópicos, mientras que el consumo intravenoso «se ha reducido mucho hasta convertirse casi en una rareza», según Faraco.

Los principales problemas del tratamiento médico en la cárcel son la elevada incidencia de enfermedades infecciosas y la dificultad de tratar las frecuentes enfermedades mentales que presentan los presos, pues «en un medio hostil y duro como la cárcel, los trastornos adaptativos tienen un tratamiento mucho más difícil».

http://www.derechopenitenciario.com/noticias/noticia.asp?id=3485


La población penitenciaria continúa siendo uno de los grupos de pacientes con mayor prevalencia de hepatitis C

En las prisiones están infectados entre un 20 y un 25 por ciento de las personas frente a un 1,5 por ciento fuera de prisiones. Casi la mitad de los reclusos con VHC también están infectados por el VIH.

NOTICIAS MEDICAS – NOTICAS ROCHE.- La población penitenciaria continúa siendo uno de los grupos de pacientes con mayor prevalencia de infección por el virus C de la hepatitis (VHC), alcanzando cifras en las prisiones españolas de entre el 20 y el 25 por ciento de infectados, frente al 1’5 por ciento del resto. “Aunque se estima que esta prevalencia se ha reducido en los últimos años, los presos continúan siendo uno de los grupos de población con más infectados”, comenta el Dr. Andrés Marco, responsable del programa VIH y VHC de los Servicios Sanitarios del Centro Penitenciario de Hombres de Barcelona.

Las principales razones que han provocado esta reducción son, según el doctor Marco, “el menor consumo de drogas por vía intravenosa así como los diferentes programas de prevención y tratamiento, cada vez más extendidos”.

Los pacientes infectados por VHC en prisión son, mayoritariamente, hombres jóvenes, con una edad media de 40 años, que han adquirido la enfermedad a edades muy tempranas a través del consumo de drogas por vía parenteral, compartiendo el material de venopunción. “Un porcentaje muy importante se infectó hace más de 15 años y, casi la mitad se encuentran infectados, a su vez, por el VIH”, precisa el experto.

DETECCIÓN DEL ENFERMO Y TRATAMIENTO

Cuando se produce el ingreso en prisión de cualquier recluso, se ofrece a todos los internos la posibilidad de realizar una serología que incluye la determinación de VIH y marcadores de Hepatitis B y Hepatitis C. “Aquellos pacientes que presentan una serología positiva (con anticuerpos anti VHC), son estudiados para comprobar si la infección es crónica (carga viral de VHC positiva). En este sentido, es de destacar que aproximadamente el 75-80% de los pacientes con anticuerpos presentarán hepatitis C crónica”, expone el doctor Marco.

En algunos centros penitenciarios, el proceso diagnóstico se lleva a cabo en el propio centro con la realización de analíticas, ecografía y otras pruebas (elastografia hepática. “FibroScan”), en coordinación con los especialistas hospitalarios de referencia. En otros, los pacientes son derivados a las consultas hospitalarias.

“Una vez hecho el diagnóstico y las pruebas complementarias correspondientes, se prescribe el tratamiento y se recomienda la administración de interferón pegilado más ribavirina”, indica el doctor Marco.

La ventaja que tienen los pacientes con Hepatitis C diagnosticados en los centros penitenciarios es que el control del tratamiento y de los efectos secundarios es más fácil de realizar ya que el contacto con el paciente es cercano y constante. “Esto permite un seguimiento médico más estrecho por parte del facultativo, que puede valorar la aparición de los efectos secundarios y calibrar su gravedad, así como evaluar su repercusión sobre el cumplimiento del tratamiento”, explica el experto.
Los especialistas hospitalarios son muy conscientes de la necesidad de tratar la Hepatitis C de los pacientes ingresados en prisión, y la mayoría de los que desarrollan su labor en los hospitales de referencia de los centros penitenciarios están implicados en el diagnóstico y tratamiento de estos enfermos.

Por otro lado, en palabras del Dr. Andrés Marco, “la optimización del tratamiento de la hepatitis C ha adquirido gran relevancia en los últimos años y se centra en la selección de la mejor forma de tratar, individualizando el tratamiento en función de las características del paciente, de la infección por el VHC y de las respuestas terapéuticas parciales”.

“Es más, la tasa de curación (respuesta viral sostenida) ha mejorado en los últimos años, y progresará aún más en un futuro próximo, ya que dispondremos de nuevas moléculas que, actualmente, se encuentran en fase de investigación”, añade el experto. “El reto para los profesionales es –afirma el doctor- reducir el tiempo de tratamiento y, sobre todo, la incidencia de efectos adversos que pueden asociarse al tratamiento”.

EVIDENCIAS CIENTÍFICAS RECIENTES

Los estudios e investigaciones orientadas a la mejora del tratamiento de los pacientes con hepatitis C son muchas y diversas como consecuencia del compromiso de todos los profesionales implicados en este campo con el importante número de afectados.

En este sentido, podemos destacar los últimos estudios realizados en los que se ha valorado la eficacia de los dos interferones pegilados comercializados. “En la revista Hepatology se ha publicado un meta-análisis de Grupo Cochrane que, utilizando 8 estudios previos, ha concluido que el tratamiento con interferón pegilado alfa-2a + ribavirina (Pegasys) es más eficaz que el tratamiento con el otro interferón comercializado”, remarca el doctor Marco. “, Otros dos ensayos realizados en Italia, y publicados en Gastroenterology, también han alcanzado conclusiones similares en todos (Ascione) o parte de los genotipos tratados (MIST)”.

INICIOS EN LA INVESTIGACIÓN DE LA HEPATITIS C EN LOS CENTROS PENITENCIARIOS

Hace aproximadamente 10 años algunos profesionales de centros penitenciarios, tomaron conciencia de la alta prevalencia de esta enfermedad en este ámbito. Pusieron en marcha (cada uno en su centro penitenciario) programas para el diagnóstico y tratamiento de la hepatopatía crónica por virus C. No existía ningún protocolo unificado, sino que dependió del trabajo coordinado entre profesionales médicos penitenciarios y especialistas de referencia, unidos por el interés profesional de dar respuesta a estos pacientes con difícil acceso a la sanidad pública.

En los primeros momentos se trabajó en el desarrollo de los programas y en la resolución de los distintos problemas que suponía este tipo de tratamiento en personas ingresadas en prisión. Problemas de traslado o de ingreso de los pacientes en los centros hospitalarios, para la realización de biopsias, etc.

Posteriormente, y gracias a la colaboración de los especialistas, y la voluntad de los profesionales penitenciarios, se han ido organizando reuniones científicas que han servido para la formación y actualización en el manejo de esta patología, pudiendo aseverar que muchos médicos penitenciarios están capacitados para un diagnóstico, control y seguimiento adecuado de los enfermos de hepatitis C.

En el seno de la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria se creó el Grupo de Enfermedades Infecciosas, muy activo en el desarrollo de actividades dirigidas al manejo de esta patología y en la realización de estudios de investigación para mejorar la atención sanitaria de los pacientes. Se ha editado un “Protocolo de Coordinación entre Servicios Sanitarios Penitenciarios y Hospitales de referencia (Infección VIH / VHC)”.

http://www.derechopenitenciario.com/noticias/noticia.asp?id=3474