Los solteros españoles se toman su vida amorosa de una forma mucho más relajada que el resto de los europeos, hasta el punto de que sólo Austria se asemeja mínimamente a nuestros resultados. Además, los solteros de ambos países son los más lanzados y no les importa dar el primer paso a la hora de ligar.

En el otro lado de la balanza están los solteros ingleses. Más de la mitad de los consultados afirman sentirse solos o muy solos a menudo y son, con diferencia, los más pesimistas a la hora de encontrar pareja.

Esta es una de las conclusiones de un estudio que la agencia de contactos on-line PARSHIP ha llevado a cabo en ocho países de Europa, entrevistando a 5.400 personas de todos ellos, mitad hombres y mitad mujeres.

Por extraño que parezca, los españoles que aún no han pasado por la vicaría son los más agobiados por sus familias para hacerlo, pero a ellos no les importa tanto esa incomodidad familiar como a los holandeses y a los ingleses.

Donde sí que estamos a la cola de Europa es en la edad de emancipación. Sólo el 29% de los solteros españoles entre 25 y 30 años viven solos y seis de cada diez continúa viviendo con sus padres. Unos datos nada halagüeños si los comparamos con Suiza, donde el 81% de los solteros que comprenden esas edades es independiente -también es verdad que ganan entre 2.000 y 3.000 euros al mes-, pero esperanzadores al ponerlos al lado de los italianos, que son los más reacios a abandonar a sus progenitores -ni dos de cada diez se ‘atreven’ a hacerlo-.

Mitos que se rompen

Los italianos no son los más interesado en la moda y las tendencias, sino los austríacos y los españoles.

Los solteros creen que los casados tienen más y mejor vida sexual.

En España, hay más hombres que mujeres dispuestos a ‘dejarlo todo’ por una relación.

A los solteros españoles les interesa más que a las mujeres que una relación acabe en el altar.

Mitos invariables al paso del tiempo

Los españoles son los solteros a los que más les gusta ir de fiesta, un 10% más que la media europea.

El español es el que más veces piensa en el sexo.

(Artículo aparecido en «20 minutos»)