ENTREVISTA INFODEFENSA.COM:

García Vargas, presidente de TEDAE: “Se tiene que impulsar el “polo nacional” industrial que propone Defensa”

Por Carmen Ferrer (Infodefensa.com) Madrid –

Julián García Vargas, actual presidente de TEDAE, la principal asociación de empresas de Defensa y Espacio de España, reconoce sin tapujos que la situación del sector es “muy difícil” y que la crisis causará perdida de tamaño, empleo y capacidad de I+D. Sin embargo, asegura en una entrevista con Infodefensa.com que el Ministerio de Defensa tiene claro que el futuro pasa por la concentración y por impulsar lo que denomina ´polo nacional´.

“Los presupuestos de Defensa serán bajos durante varios años y hay que adaptarse. Por eso, aunque estemos ya muy apurados de tiempo, en las esferas políticas se tiene que impulsar el ´polo nacional´ que propone el Ministerio de Defensa, para no perder lo que hemos conseguido”, resaltó el ex ministro de Defensa.

García Vargas explica que ese ´polo nacional´ sobre el que debe pilotar la reorganización de la industria de Defensa español sería una empresa privada que funcione con criterios de multinacional, rentabilidad y capacidad de financiar grandes proyectos de I+D, y deja abierta la puerta a que ”cuente con una participación minoritaria del Estado”. Sin embargo, reconoce con cierto pesar que el Ministerio de Defensa carece ahora de medios presupuestarios para estimular la concentración del sector a través de programas nuevos. “Es una situación muy difícil”, subraya.

¿Cuál es la situación de la industria de Defensa después de los recortes de los últimos años?

Bastante difícil. Los dos últimos años han sido de gran caída en los presupuestos y 2011 será aún peor. Entre 2010 y 2011 el descenso de los programas de inversión en Defensa, del Ministerio y de los Cuarteles, será superior al 15%. Por eso es llamativo que recientemente fuera noticia de portada en la prensa española que el Reino Unido anunciase una reducción del gasto en Defensa del 8% en… cuatro años!. Por favor, la noticia debía haber sido que el Reino Unido reduciría en cuatro años la mitad que lo hecho en España en solo dos.

¿Podrá sobrevivir este sector o se producirá una seria pérdida de empresas y capacidades?

No hay duda que puede perder tamaño, empleo y capacidad de I+D, pero el sector sobrevivirá por su tradición y peso. La cuestión central es dónde estarán los centros de decisión. Sí están fuera de España (en Italia, en Francia, en Estados Unidos…) perderemos autonomía como país y como industria: estaremos subordinados a lo que decidan otros.
Eso supondrá tener un papel secundario en I+D, en producción de sistemas avanzados y en empleo de calidad. Ya tenemos alguna experiencia de cierta decepción en ese sentido. Los presupuestos de Defensa serán bajos durante varios años y hay que adaptarse. Por eso, aunque estemos ya muy apurados de tiempo, en las esferas políticas se tiene que impulsar el “polo nacional” que propone el Ministerio de Defensa, para no perder lo que hemos conseguido.

¿Qué debería hacer el Ministerio de Defensa para reorganizar el sector?

El Ministerio de Defensa tiene las ideas claras sobre el futuro del sector, que pasa por su concentración, y se lo agradecemos. En ese Departamento hay conciencia de lo que han hecho otros países europeos y saben lo que habría que haber hecho aquí. Pero no ostenta la propiedad de las empresas que aún son públicas; por eso les pedimos a otros departamentos que sean sensibles. Tampoco puede forzar decisiones de empresas privadas, que tienen que contar con sus accionistas. El punto crucial es que todos los Departamentos, las comunidades autónomas, los sindicatos y las principales fuerzas políticas, asuman plenamente que éste es un sector esencial para el I+D y la innovación; todo lo que se ha hecho en ese terreno ha tenido aplicaciones civiles. También es un sector que asegura la autonomía nacional en muchos campos sensibles, incluida nuestra soberanía. No obstante, el problema es que el Ministerio de Defensa carece ahora de medios presupuestarios para estimular la concentración del sector a través de programas nuevos, aunque sean modestos. Es una situación muy difícil.

¿Asume la necesidad propugnada de contar con una importante empresa de referencia española, que sirva de motor para el resto?

Totalmente. Ese es el camino seguido por nuestros socios europeos, con pleno éxito. Nosotros no somos menos inteligentes que ellos, aunque vamos ya muy faltos de tiempo. Nuestro problema es que en España no hemos tenido, ni tenemos, la sensibilidad de la industria que hay en Alemania, Francia e incluso Italia. ¿Cómo queremos reducir el desempleo sí hemos descuidado la industria en general? ¿Quién va a crear empleo en las regiones donde no hay empresas industriales competitivas?

¿Debería tal empresa ser pública o semipública o contar con el respaldo y apoyo del gobierno?

Esa empresa, al margen de su tamaño, debe funcionar con criterios de multinacional: con plena capacidad de competir internacionalmente, con rentabilidad suficiente para retribuir a sus accionistas y para financiar sus proyectos de I+D y cotizando en los mercados bursátiles. Eso significa que será una empresa privada. Si temporalmente cuenta con una participación minoritaria del Estado, consecuencia de una fusión, sólo se estaría aplicando en España el esquema de Thales o Finmeccanica. El panorama final de Europa es que las empresas de este sector sean todas privadas. Es impensable que se produzca la liberalización del mercado europeo de Defensa (de hecho, ya ha comenzado con Directivas bastante exigentes), manteniéndose el Estado en las empresas más grandes, las que más tienen que ganar. Sería contradictorio con las reglas de competencia.

¿Cómo puede evitarse que las pequeñas y medianas empresas del sector cierren ante el recorte de los presupuestos?

Es una cuestión difícil. Como es sabido, algunas de esas empresas están en situación delicada y no sólo por el recorte presupuestario en Defensa. Se han diversificado, pero la demanda en otros sectores como telecomunicaciones, transporte o tecnologías de la información también está a la baja. Habría que ayudar a su concentración o su adquisición por otras empresas españolas, en ese proceso de consolidación nacional tan necesario. Hay que evitar que, habiéndose desarrollado en buena medida gracias a los programas de Defensa, caigan en manos extranjeras. Eso nos lo han enseñado nuestros socios y competidores.

¿Qué papel tiene o puede tener TEDAE ante los procesos de contratación internacional, como a través de la EDA?

Nuestra asociación puede promover las ofertas conjuntas, incluyendo el mayor número de empresas españolas, aunque la decisión final es naturalmente empresarial. TEDAE se creó para representar y defender los intereses de las empresas españolas y de las multinacionales que producen y crean empleo en España. Por eso, lo anterior también vale para los concursos españoles; no se entiende que se llegue a comprar productos en otros países, incluso de fuera de la Unión Europea, en los que es imposible vender tecnología española de defensa. La justificación de estas decisiones se basa frecuentemente en sutilezas tecnológicas de peso muy relativo. Bastantes problemas habrá que afrontar con el futuro mercado único de productos de Defensa de la UE, que favorecerá a los grandes de Europa y de Estados Unidos.


García Vargas: “Espero que el 8×8 pueda reanudarse en 2011, otros tendrán que esperar”

Por Carmen Ferrer (Infodefensa.com) Madrid – Julián García Vargas, presidente de la TEDAE, es optimista en que el Ministerio de Defensa pueda “reanudar” el próximo año, 2011, el programa para la adquisición del futuro vehículo blindado 8×8 (VBR) para las Fuerzas Armadas españoles aunque reconoce que la “urgencia” en estos momentos es abordar el sostenimiento de los programas especiales ya en servicio.

En una entrevista con Infodefensa.com, García Vargas resalta que “hace mucha falta” en estos momentos para mantener la industria de Defensa que España desarrolle un sistema exportador ´Gobierno a Gobierno´ como hacen otros países como Francia o Estados Unidos. “Las empresas de TEDAE solo piensan en exportar y exportar: con operaciones específicas, con programas multinacionales, con operaciones gobierno a gobierno y con todo lo que se pueda”, resaltó.

¿Cuándo piensa que el Ministerio de Defensa podrá reanudar proyectos importantes de defensa como el 8×8?

Espero que el 8×8 pueda reanudarse en 2011, puesto que es un programa muy necesario para la seguridad de nuestras tropas en misiones internacionales. Espero también que se elija un sistema con la mayor proporción de empresas españolas asociadas a TEDAE. Otros grandes proyectos tendrán que esperar, aparte de los BAM. Pero hay posibilidades de colaboración entre las empresas y los ejércitos que ayudarían a mantener el empleo. Me refiero en especial al sostenimiento, que debe tratarse como un asunto prioritario en los años próximos. Hay que abordar con urgencia el sostenimiento de lo adquirido con los programas especiales; esos sistemas tienen que estar operativos treinta años. También hay que estar atentos a los programas del Ministerio del Interior, que ahora incorporan alta tecnología y ayudarían a impulsar el I+D.


¿Serían posibles operaciones similares a la que se negocia con Arabia Saudí con material de otros programas principales?

En España no hemos utilizado el sistema de exportación Gobierno a Gobierno como han hecho siempre Francia o Estados Unidos. Esta operación debe servir como gran experiencia en ese sentido, aplicable a otros casos. El sistema Gobierno a Gobierno nos hace mucha falta.

¿Los grandes sistemas de armas adquiridos durante años por España han respondido a una necesidad real de la Defensa o a un interés industrial?

En el mundo moderno, los grandes estados han combinado sus programas de Defensa con su desarrollo industrial y tecnológico. Mire Vd. lo que vienen haciendo Estados Unidos o Francia desde hace muchas décadas. En España, también lo hemos hecho así dentro de nuestras posibilidades. Hemos adquirido los mismos sistemas de Defensa que nuestros aliados e incluso los hemos producido conjuntamente con programas multinacionales. No hemos incurrido en ningún exceso. Lo que ocurre es que esos programas exigen dos o tres décadas para definirlos, diseñarlos y ponerlos en servicio. En ese tiempo algunos escenarios de seguridad pueden cambiar, alterando ciertas necesidades inmediatas. A los escépticos que predicen el pasado y que ahora pueden poner en cuestión algunas de esas adquisiciones, hay que responderles que los escenarios de seguridad pueden seguir cambiando, que los sistemas adquiridos están ahí disponibles y que la capacidad industrial es un activo nacional importantísimo para futuras adquisiciones, quizás menos sofisticadas. Lo esencial ahora es no debilitarla. Por eso, la única pega que podemos poner a los grandes programas de adquisición es que se no aprovecharan mejor para concentrar la industria y ganar competitividad.

¿Qué opina de la operación que se negocia con Arabia Saudí para la venta de Leopard 2E?

Es muy molesto que esa operación haya transcendido a los medios de comunicación estando en un estadio tan inicial. Eso no debería suceder en un país serio por tratarse de un proyecto industrialmente muy delicado y complejo. Lo único que puedo decir es que el Gobierno, a través de la Secretaría de Estado de Defensa, está haciendo un gran esfuerzo y que las empresas de TEDAE se volcarán en él.

¿Qué opina del eventual empleo de carros destinados al Ejército Español para la operación?

Todo lo que ayude a la operación será tenido en cuenta por el Ministerio y por los Cuarteles Generales. No me cabe duda.

¿Por qué la industria española no exporta más?

Este sector es muy exportador. En conjunto, las empresas de TEDAE venden en el exterior el 65% de su producción, incluyendo la aviación civil. No está nada mal. Además va a seguir creciendo. Las empresas de TEDAE solo piensan en exportar y exportar: con operaciones específicas, con programas multinacionales, con operaciones gobierno a gobierno y con todo lo que se pueda. Saben, además, que tienen que competir con los gigantes europeos y norteamericanos, cada vez más abiertamente apoyados por sus gobiernos.


García Vargas: “El principal reto de nuestras empresas es ganar tamaño y masa crítica”

Por Carmen Ferrer (Infodefensa.com) Madrid – El presidente de TEDAE, Julián García Vargas califica de “positiva” la evolución de la principal organización empresarial de Defensa, Espacio y Seguridad de España tras culminar en año y medio la integración de AFARMADE y ATECMA ya que reúne actualmente al 96 por ciento las compañías de este sector que, según dice, afronta como principal reto “ganar tamaño y masa crítica, como se ha hecho en países vecinos como Francia, Italia y Gran Bretaña.

En respuesta a una entrevista con Infodefensa.com, el ex ministro de Defensa pone como referencia que multinacionales europeas como Finmeccanica (italiana) o BAE (británica) comprenden todo el sector: construcción naval, aviones, helicópteros, sistemas terrestres, electrónica, ingeniería de sus respectivos países y, por ejemplo, la francesa Thales se ha hecho integrando empresas públicas y privadas.

En el caso de TEDAE, la asociación cuenta con 74 empresas con una factura agregada de unos 9.000 millones de € y el número de empleos por encima de 40.000. En comparación, añade García Vargas, el grupo Finmeccanica (30% en manos del Estado) representa 18.000 millones de € de facturación y 78.000 empleos; Thales (26% propiedad del Estado) factura 13.500 millones de € y mantiene 68.000 empleos; y la británica British Aeroespace (el Estado mantiene una “acción de oro”), vende 25.000 millones de € y representa 107.000 empleos.

“El momento, con una coyuntura económica desfavorable para toda la industria, ha convertido a TEDAE en un instrumento de defensa y puesta en valor de las empresas asociadas, y eso también ha ayudado”, afirma.

¿Realmente se puede articular una asociación sectorial que defienda los intereses tanto de las grandes empresas como de las PYMES?

Sin duda. En todos los países, tanto en la UE como en EEUU, el sector está organizado sobre grandes empresas y pymes. Los grandes no pueden hacerlo todo eficientemente y las medianas y pequeñas se especializan en nichos frecuentemente muy sofisticados. Las grandes se encargan de integrar los sistemas y las pequeñas en asegurar muchos elementos y subsistemas críticos. En general, los intereses son comunes y la Asociación debe servir, entre otras cosas, para suavizar las divergencias cuando surjan.

¿Se han integrado bien y equilibradamente en ella todos los subsectores?

Si. A ello ayuda que muchas empresas, tanto grandes como pymes, tengan actividad en más de un sector, por ejemplo, defensa y aeronáutica, defensa y seguridad, o aeronáutica y espacio. Algunas están en tres o en los cuatro. Esto se comprueba en la composición de las Comisiones sectoriales de la Asociación. En cualquier caso, nos esforzamos para que no haya un sesgo a favor de un sector en particular. También se tienen muy en cuenta las peculiaridades del sector espacio, que tiene una tradición de autonomía asociativa en todos los países europeos, recogida incluso en ASD.

¿Cuáles son grandes “deberes” que tienen pendientes de asumir y afrontar las empresas españolas?

Más que de “deberes” hay que hablar del refuerzo de tendencias ya iniciadas. Me refiero a la diversificación de la producción y al aumento de las ventas en el exterior, que la mayoría de las empresas han abordado con éxito. No obstante, hay un reto pendiente: ganar tamaño y masa crítica, como se ha hecho en Francia, Italia y Gran Bretaña con Thales, Finmeccanica o BAE. Por ejemplo, los dos últimos comprenden todo el sector: construcción naval, aviones, helicópteros, sistemas terrestres, electrónica, ingeniería… Thales y Finmeccanica se han hecho integrando empresas públicas y privadas, y tienen una importante participación del Estado, pero dan beneficios, cotizan en bolsa y son grandes multinacionales. BAE se ha construido de forma similar. Aquí en España no se ha tenido esa visión político-industrial, hemos carecido de esa ambición de país. Todavía hoy, aparte del Ministerio de Defensa, que propugna un “polo nacional” de esta industria, nos falta esa ambición y podemos pagarlo carísimo cuando se consolide un mercado abierto europeo de sistemas de defensa. Por eso, TEDAE viene insistiendo en este problema ante las fuerzas políticas y en los departamentos implicados, incluida la S.E.P.I. Apenas nos queda tiempo para hacer algo en ese sentido. Además, el resultado que obtendríamos de esa integración sería, en tamaño, mucho más modesto que los ejemplos europeos que le he citado. Por otra parte, entre las pymes debería existir una mayor tensión por sumar capacidades. Se pueden utilizar fórmulas que no implican la fusión y que harían ganar en interlocución y presencia.