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Más de un centenar personas, en su mayoría negros, se concentraron el pasado fin de semana frente al hotel Pelícano, cerca de la plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao, en protesta por el brutal asesinato de Prisca Oyé Ondo Nfono, una trabajadora nacida en Guinea Ecuatorial.
Manifestación de negros en Bilbao para reclamar justicia por la muerte de una trabajadora nacida en Guinea
La Federación Panafricanista, organizadores de la marcha, calificó como «brutal, sexista y racista» el asesinato de Prisca, nacida en Guinea-Ecuatorial y de nacionalidad española.
Durante el acto de repulsa, dolor, indignación, conmoción y solidaridad, se exigió justicia con la familia de Prisca. A lo largo de la concentración, se lanzaron gritos en exigencia a los poderes públicos de que la familia de Prisca reciba «urgentemente» los servicios sociales y la atención necesaria para afrontar estos momentos de gran dolor «para la comunidad africana en general y los guineanos en particular».
Hecho aberrante
El aberrante hecho ocurrió hace dos semanas atrás, cuando las empleadas de la limpieza del Hotel Pelícano, encontraron en una habitación el cuerpo sin vida de Prisca Oyé Ondó Nfono, de 32 años y natural de Guinea Ecuatorial, aunque nacionalizada española. La Policía autónoma ha abierto una investigación para esclarecer las causas de la muerte, aunque según informes oficiales «la víctima no presentaba signos externos de violencia».
La familia de la fallecida, sin embargo, pone en duda esta versión. El hermano de Prisca, Ángel Rafael, señaló que el cadáver presentaba «bultos y moretones» en la cara. «No nos han enseñado las fotos de cómo la vieron muerta. Murió así y querían deshacerse de ella así», sentenció.
Pero las críticas del hermano van más allá. Aseguró que los familiares no tuvieron conocimiento del fallecimiento hasta dos días después, y no descartó que la muerte se produjese mucho antes. «No en vano, explicó, la última vez que vieron a Prisca Oyé fue el domingo por la mañana».
La asociación de inmigrantes de Guinea Bissau en el País Vasco, con el apoyo de la coordinadora de las ONG vascas ‘Harresiak Apurtuz’, mantiene la hipótesis del asesinato. Denunció que todo el caso es «muy oscuro» y que lo que se conoce es sólo «de oídas».
Como si todo esto fuera poco, la primera concentración de protesta, a la que acudieron una veintena de personas, fue disuelta por antidisturbios de la Ertzaintza «porque carecía de autorización».
Pedido de justicia
Ahora, en la concentración del fin de semana pasado, el responsable de la Federación Panafricanista en Euskadi, Cham Bissa Nanfoke, pidió a los jueces que no archiven este caso como «ajuste de cuentas» como viene siendo habitual cada vez que es asesinado un negro.
«Exigimos justicia, exigimos una investigación en profundidad, y la detención y puesta a disposición judicial de los asesinos aplicando el agravante de racismo», dijo Nanfoke.
Además recordó la importancia como en el caso de Dombele de activar la ley 62/2003. El señor Bissa transmitió a Natxo, portavoz de la familia, el pésame del presidente Abuy Nfubea, quien envió un mail de consuelo a la familia, que finaliza con las palabras de Malcolm X, sobre la importancia de la organización negra como demostración de fortaleza y unidad.
La concentración trascurrió sin incidentes a pesar del fuerte dispositivo de la policía autonómica, y entre los concurrentes estaba Karmele De la Vega, abogada de los familiares, quien aclaró que el caso está en manos de los jueces. Sin embargo, miembros de la Federación Panafricanista, junto con otras asociaciones como la de Guinea Bissau y la coordinadora de ONG Harresiak Apurtuz, se comprometieron a continuar las movilizaciones hasta que «nuestra hermana reciba justicia»
