30 de enero

Día Mundial por la Noviolencia

LA CÁRCEL COMO ARMA PARA EL CONTROL SOCIAL

Un año más el Grupo Antimilitarista Tortuga aprovecha el Día Mundial por la Noviolencia para cuestionar el ambiente general de hipocresía con que se celebra esta jornada en la que se recuerda el asesinato de Gandhi.

Gandhi decía que la Paz sólo puede ser fruto de la Justicia, por ello contemplamos con asombro multitud de actos cívicos y encendidas declaraciones en favor del valor PAZ por parte de políticos y personalidades que con su actuación día a día, de hecho lo que pretenden es que esa Paz no se dé en modo alguno sobre la faz de la tierra.

Antes bien, la mayoría de personas que hoy se llenan la boca hablando de la Paz no se suelen cuestionar ni las estructuras económico-políticas ni las opciones personales que construyen esta sociedad terriblemente injusta, autoritaria, y por ello militarista.

De hecho muchas de estas personas no sólo no cuestionan las causas del militarismo, sino que colaboran con él de forma directa o indirecta, incluso en gran parte de los casos de forma acrítica e inconsciente.

Cuando hablamos de militarismo no nos referimos únicamente a la aberrante, desde el punto de vista ético y moral, existencia de los ejércitos, los cuales a día de hoy sabemos que son el principal instrumento de dominación de los avariciosos dueños de este planeta.

Entendemos que el Sistema, en su afán de perpetuarse, controla nuestra manera de pensar y nuestras vidas mismas merced a muchos otros recursos, algunos en verdad de gran sutileza.

Este año hemos querido centrar la reflexión sobre esta realidad de control y violencia que nos envuelve, poniendo sobre la mesa de debate uno de esos recursos que el Sistema emplea para mantener sumisa a la sociedad. Nos referimos a la cárcel.

La prisión, bien lejos del mito de que existe como instrumento rehabilitador y como defensa de las personas frente a seres patológicamente «malos» que es preciso aislar, cumple, a nuestro juicio, una doble función bien diferente.

Por una parte es un terrible instrumento de castigo y de amputación del cuerpo social, de un cierto número de personas que en su inmensa mayoría no son más que las víctimas, el resultado inevitable de esta organización social inhumana, cruel y arbitraria.

Por otro lado es un increíble elemento disuasorio y represivo frente a cualquier tipo de disidencia que se atreva a cuestionar las bases y el funcionamiento del Sistema.

Tenemos que decir que algun@s de nosotr@s hemos podido comprobar personalmente como la «autoridad» no deja de emplear este recurso en tales casos. Conocemos la cárcel por dentro merced a nuestras campañas de Desobediencia Civil y nuestra puesta en práctica de la Acción Directa Noviolenta.

No creemos que sea necesario decir que en las cárceles de todo el mundo, y por supuesto en las del estado español, las personas presas suelen ser privadas de sus derechos elementales con arbitrariedad, frecuentemente agredidas física y psicológicamente por sus guardianes, y conducidas a un alto grado de degradación personal. Todo ello rodeado del mayor de los silencios y de una impunidad casi absoluta.

Y ese silencio es lo que más nos duele. La sociedad vive de espaldas a lo que ocurre en la cárcel. Se da por válida casi siempre la versión «oficial» de lo que allí acontece, y las personas presas están terriblemente solas y abandonadas a su suerte.

Con estos actos, desde el Grupo Tortuga queremos hacer un llamamiento a la toma de conciencia acerca de la militarista realidad carcelaria. Rompamos ese silencio y esa insolidaridad.

PRISIÓN NO ES REHABILITACIÓN

Grupo Antimilitarista Tortuga – Alternativa Antimilitarista MOC

tortuga@nodo50.org

www.nodo50.org/tortuga

CAMPAÑA DESOBEDECE A LAS GUERRAS