
Desde el Ejército comunican que estas prácticas son habituales, «unas veces de día y otras, como en este caso, de noche».
Iago Otero Paz – Las Palmas de Gran Canaria
Varios cañonazos alteraron la tranquilidad nocturna del barrio de La Isleta y Las Coloradas en particular y Las Palmas de Gran Canaria en general. ¿El motivo? Unas prácticas militares llevadas a cabo por el Regimiento de Artillería Antiaérea número 94.
En concreto, tal y como explica a este periódico el responsable de comunicación del Ejército, el teniente coronel Javier Sánchez, se realizaron 780 disparos sobre el mar «en dirección norte». Se trataban de unos ejercicios de defensa antiárea que ya estaban programados desde principio de año. De hecho, aseguran que no son ninguna novedad ya que se han realizado en varias ocasiones, «unas veces de día y otras de noche».
El cañón empleado para este ejercicio fue un cañón antiaéreo Oerlikon, la versión 35-90, y el primer disparo se realizó a las 21.45 horas, siendo el último realizado a las 23.30. Así, los 780 disparos tenían como objetivos blancos aéreos no tripulados, unos aviones teledirigidos que se utilizan para este tipo de ejercicios.
Desde el Ejército explican que para realizar estos ejercicios hay que pedir varios permisos, prueba de ello es el que solicitaron a Aviación Civil que en esas casi dos horas permitió que el espacio aéreo en esta zona estuviera reservado para esta práctica nocturna.
Mientras, en las redes sociales, el Mando de Canarias del Ejército de Tierra ponía en Twitter un tuit en el que explicaba el ejercicio realizado en la noche anterior:
Por su parte, vecinos de la capital mostraban su sorpresa (y algunos indignación) por los ruidos y resplandores que se proyectaban desde el norte de la ciudad.
El Diario