Iñigo Sáenz de Ugarte

Discurso del rey Juan Carlos en el mensaje de Navidad:

Llevamos varios años sumidos en una severa crisis económica y financiera cuyas causas complejas no son siempre fáciles de entender, pero cuyos efectos negativos son para todos evidentes. Para muchos, tristemente demasiado evidentes por su dureza. Es una crisis que está llamada seguramente a modificar hábitos y comportamientos económicos y sociales. (…)

Junto a la crisis económica, me preocupa también enormemente la desconfianza que parece estar extendiéndose en algunos sectores de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar.

Matar un elefante en Botsuana: a partir de 3o.000 euros. Poner en peligro el futuro de la jefatura del Estado en mitad de la peor crisis económica que pueda sufrir España: efectivamente, no tiene precio.

En la semana en que el Gobierno estaba sufriendo lo que no está escrito, el rey disfrutaba de un safari en África que sólo está al alcance de los millonarios.

No es lo que un monárquico llamaría un “comportamiento ejemplar”. Imaginen lo que dirá el resto de la gente.

Marchemos todos juntos y yo el primero por la senda de la austeridad