
NOTICIAS DE NAVARRA (F.L. CHIVITE).- Más que una pregunta es la expresión de una perplejidad, claro. Nadie que no haya pasado por eso puede estar seguro de que lo que imagina no es una frivolidad pavorosa. Pero bueno. Este es un asunto en el que, al parecer, alguna gente se permite extremar sus opiniones. Y exponerlas de forma apasionada. Por cierto, ¿no os fatiga a veces tanta pasión?
Últimamente se está haciendo un espectáculo a mi entender desorbitado y bastante lamentable con las excarcelaciones de presos. Me refiero sobre todo a las televisiones. Parece que se estuviera enfocando esto de forma interesada y me asquea porque la alarma social es algo terriblemente manipulable y como bien sabemos la extensión del miedo es la estrategia del amo. Pero, a lo que iba: se está haciendo un deplorable espectáculo con las excarcelaciones, como si se tratara de presos indultados. Cuando lo cierto es que todos esos tipos han cumplido con creces sus condenas. Condenas muy largas por los delitos más graves: asesinatos y violaciones.
Siempre habrá quien piense que las condenas no acaban de resultar lo suficientemente largas, pero esa ya es otra cuestión: algo que deberá proyectarse hacia el futuro, no hacia el pasado, y que tendría que debatirse, en todo caso, con la máxima objetividad y a ser posible al margen del fanatismo inducido de las cadenas de televisión. Aunque sospecho que muy pronto eso va a ser totalmente imposible, si no lo es ya. El mundo está cambiando, cambian las circunstancias, cambian los mensajes y cambian nuestros cerebros, cada vez más excitados y temerosos, me temo. Y lo que se ve venir no es divertido. Las últimas encuestas señalan que aumenta el número de personas a favor del endurecimiento de las penas. Más de un tercio de los jóvenes se declaran partidarios de la pena de muerte. Y las tres cuartas partes de la población general ya se muestran favorables a la aplicación real de la cadena perpetua en los delitos más graves. La sociedad aterrada pide más prisiones. Más policías. Más videocámaras. Más control. En fin. Me voy a dar unas vueltas en el taburete giratorio.
Fuente: http://www.derechopenitenciario.com/noticias/noticia.asp?id=5271
Ver en Tortuga: