Meten mierda violenta en la cabeza de los niños con la ayuda de los profesores.

Fuente: ABC

Esta semana el ejército está haciendo su tradicional publicidad al militarismo e intentando convencernos de lo bueno que es el ejército y sus cositas.

Este año les ha dado por preparar unas actividades “lúdicas” consistentes en dejar entrar a los niños en los helicópteros Tigre de la base de Almagro para que se fascinen.

Hasta ahora han conseguido llevar a más de 1.500 niños de la zona a conocer estos artilugios.

No les han contado a los niños que estos chismes, construidos por un consorcio europeo, han causado miles de muertos en el planeta, que cuestan una riñonada cada uno (riñonada que sale de nuestros bolsillos) y que son armas de matar. Entre sus armas se encuentra un cañón de 23 milímetros de calibre, ametralladoras, diversos tipos de misiles, cohetes anticarro, y otro armamento mortífero.

Les han metido en la cabeza toda la retórica al uso en esa paciente y constante conformación del ideario violento y militarista que es la práctica común de nuestro ejército y de estos días de exaltación militar.
Esperemos que los niños de Ciudad Real, de Puertollano, de Daimiel, de Bolaños de Calatrava, de Tomelloso, de Piedrabuena, o de Santa Cruz de Mudela hayan resistido esta singular acometida de mentiras sin demasiadas secuelas y no quieran, a pesar de los helicópteros, servir sumisamente al ideario militarista.

Quienes no tienen, a nuestro entender, ya remedio son los profesores que han permitido esta barbaridad. Se diría que renunciaron a ser educadores y se convirtieron en alféreces. ¿Será que ellos también meten mierda en la cabeza de los pequeños?. Llevar a los alumnos a aprender a matar es una actividad que promociona la violencia. ¿A cuántas actividades contra el uso de armas han llevado a los mismos niños, para ser objetivos y neutrales? Suponemos que a ninguna. Hay que revisar las programaciones de los departamentos didácticos.

Meten mierda violenta en la cabeza de los niños con la ayuda de los profesores.