
Miren Etxezarreta, catedrática emérita de Economía Aplicada de la
Universidad de Barcelona y doctora por la London School of Economics, acaba de publicar «Qué pensiones, qué futuro» (Icaria), un implacable y
documentado ataque a los planteamientos hegemónicos sobre la «crisis del sistema público de las pensiones», cuya existencia niega tajantemente. Atiende a «Público» en un receso de las jornadas de Economía crítica, clausuradas en Zaragoza.
«El debate se lanza para favorecerlos planes de pensiones privados»
¿No cree que el sistema de pensiones público esté en crisis?
No lo veo por ningún lado. Ni está ni creo que lo vaya a estar.
Pero las proyecciones están ahí: cada vez habrá más mayores y menos
jóvenes.
«La propuestade retrasar la edad de jubilación es una gran torpeza»
Hay que tomarse con cautela las previsiones a largo plazo porque ha habido
graves errores en el pasado. Se nos dice que entraremos en crisis porque
vamos a vivir más. Pero se están mezclando las cosas: ¿realmente el problema
es que habrá muchos viejos y pocos jóvenes? Deberían fijarse en la
proporción de población activa, no en el número de jubilados. ¡Tenemos
cuatro millones de parados! Entonces, el problema estaría en el mercado de
trabajo, no en las pensiones.
Bueno, pues el problema vendría de otro lado, pero existe.
No necesariamente. Hay otra trampa que es un disparate económico: se
relaciona la cantidad de dinero a pagar con el número de pensiones que deben
pagar. Pero lo importante no es cuántos producen, sino cuánto se produce.
Hace 50 años se necesitaba mucha población activa para producir los
alimentos que ahora se obtienen con poquísima gente. La clave debería ser la
riqueza nacional, no el número de cotizantes. Las pensiones se pagan con las
cotizaciones de los trabajadores, pero no tiene que ser necesariamente así.
Se podría implicar a otros actores.
¿Y si mientras tanto las cuentas no cuadran, sea por el motivo que sea?
Este es otro mito muy poderoso: ¿por qué tiene que estar equilibrado el
presupuesto para las pensiones? ¿Acaso lo está el del Ejército ¿Y el de la
Casa Real? ¿Y el de Educación? Todas las partidas sociales son deficitarias,
a efectos contables. ¿Por qué tiene que estar equilibrada la de
laspensiones?
Si el problema no existe, ¿por qué el Gobierno propone retrasar la edad de
jubilación, con el coste político que puede tener?
Ha sido una gran torpeza de Zapatero. Imagino que lo hace para tratar de
convencer a los mercados internacionales de que está dispuesto a ser duro.
Pero también podría ser una cortina de humo para evitar que la gente se fije
en otra cuestión gravísima: los 50.000 millones de recorte presupuestario
que ha prometido en tres años. ¡Es una cantidad impresionante!
Pero el debate es mundial. ¿Por qué estalla?
Para ayudar a los planes de pensiones privados, que son una baza fantástica
para el capital financiero, que es el que encarga los informes dramáticos.
Para ellos es una entrada de fondos ingente, que tienen asegurados durante
muchísimos años. Y además pueden invertirlos en bolsa con la particularidad
de que si pierden, pierdes tú. Ellos, nunca.
También la UE ha hecho sonar la alarma.
Cierto. Y tiene mucho que ver con sus esfuerzos para montar un mercado de
capitales integrado. Quiere estar a la altura de Wall Street, pero para ello
se requieren capitales muy grandes. En realidad, a nadie le interesan las
pensiones de los mayores.
¿Existe alguna relación entre los planes pensiones privados y la burbuja?
Por supuesto. Los mayores inversores son los fondos de pensiones. ¡Imagine
todo el capital reunido para la especulación con toda la clase media y todos
los obreros estadounidenses aportando dinero a un fondo durante 30 años!
¿Qué efectos tiene el estallido de la burbuja para las pensiones **
privadas?
Enorme. Como están vinculadas a la evolución bursátil, no hay ninguna
garantía de que el jubilado vaya a percibir una buena pensión. Si algo pone
de manifiesto esta crisis es el problema que tiene el sistema privado, no el
público.