
«El dato lo aporta el diario israelí Maariv: en lo que va de año, 30 miembros de las Fuerzas de Defensa (el ejército) de Israel se han quitado la vida. La mayor parte de ellos, jóvenes reclutas.
A primera vista, se aprecia una contradicción. ¿Significa que los soldados de las muy bien pertrechadas fuerzas israelíes, que se llaman a sí mismas «el ejército más moral del mundo», están engendrando víctimas entre sus filas? Pero hay más. Un informe del pasado año revelaba que durante 2003, unos 30 soldados judíos murieron en enfrentamientos con los combatientes palestinos, mientras que 43 habían optado por el suicidio.
La pregunta entonces es: ¿Qué puede provocar que haya más militares muertos por atentar contra sus vidas, que por dejarlas en un campo de batalla? ¿Qué está fallando en el seno del «más moral…»?
La respuesta es: la ocupación.» Luis Luque Álvarez .
Por si no fuera lo suficiente malo para las neuronas ser soldado a secas, serlo en un país donde disparas contra población indefensa más veces que sobre la que va armada hasta los dientes, debe de ser mucho peor. Estos datos salen poco en los medios de comunicación, porque todo ejército que se precie ha de tener la vitola de vencedor, la moral alta y ser «todos para uno». Tanto en Palestina, como en Irak hay muchos más desertores y/o casos de suicidio de los que admiten las estadísticas oficiales, y es que a demasiados soldados les ha dado por pensar.
Así parafraseando a alguien «aquel soldado que empieza a pensar, ha empezado a dejar de ser soldado». «Pensar» y «ser soldado» parecen términos tan contrapuestos como inteligencia y militar, por eso quieren tener robots en sus filas, sólo que los robots de momento también los manejan personas. Salud.